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La composición sincrética del pianista Andrés Levell

La obra "Concertino para piano y orquesta" obtuvo el Premio Schnoegass de Composición de la décima edición del Concurso Nacional "El Piano Venezolano” 2020

  • CAROLYN MANRIQUE

11/07/2020 01:00 am

El pianista y compositor Andrés Levell dio inicio a la composición de la obra Concertino para piano y orquesta el día que fueron anunciados los primeros casos de Covid-19 en el país. Bajo la presión de ese día y la incertidumbre de los venideros, esta creación se fue transformando en una energía positiva.

La obra, terminada el 27 de marzo, fue ganadora del Concurso Nacional "El Piano Venezolano” 2020, organizado por la Fundación Edmundo y Hilde Schnoegass. Esta edición invitó a participar, por primera vez en su historia, a compositores entre 15 y 45 años de edad, recibiendo obras provenientes de diferentes ciudades del país.

Al momento de componer, Levell siguió los parámetros asignados por la organización del concurso. Una de las características solicitadas era que la pieza, de máximo 11 minutos, funcionara para los participantes del concurso de Ejecución Pianística en su última fase.

"Este concierto, a pesar de ser escrito en un momento angustioso, fue surgiendo con una fuerza e ímpetu muy vitalistas, muy optimistas. No estaba buscando un apoyo para mí mismo; fue como una repentina energía contenida", reconoce Levell.

La culminación de la pieza podría atribuirse, entonces, a los sentimientos contenidos que agobiaban al compositor en esos momentos, entre proyectos pospuestos y un aislamiento que llegó a 100%.

Dejando a un lado las especificaciones solicitadas por el concurso y el momento que atravesaba el pianista, la pieza tiene un interés específico a nivel de lenguaje. "Me interesó explorar y dar con una música que estuviera en el punto medio entre de lo académico y lo popular. Que no fueran rasgos populares que sonaran a música tradicional, buscaba algo muy sincrético", explica.

Según Levell, durante los 11 minutos en los que transcurre su obra se pueden evidenciar diferentes giros que desembocan en ritmos muy caribeños, por lo que se puede considerar que está se realizó con un acento latinoamericano.

"La sonoridad popular es algo que a mí me interesa, sobretodo desde el punto de vista dionisíaco. Lo popular como una fuerza dionisíaca en contraposición a lo apolíneo, que suele ser la composición académica", dice.

Un mes antes que iniciara el confinamiento, Levell había finalizado la grabación de un álbum titulado Danzas iniciáticas, el cual está retomando en estos momentos.

Concertino para piano y orquesta fue escrito en la casa de sus padres y no en su hogar y estudio, en donde tiene su piano y otras herramienta. Por primera vez, el aislamiento fue (y es) asumido por el músico en su totalidad.

"El aislamiento es una de las condiciones principales del compositor, porque éste, a juro, se nutre del silencio, de estar separado, incluso, de la realidad. Pero por más que esté aislado, en un día normal debo hacer muchas cosas, así que uno siempre anda haciendo algo; el hecho de que el aislamiento fuera real, que de verdad no pudiera salir a la calle, me transformó", cuenta.

Aunque ha sido una novedad para él, el confinamiento le ha servido para revisar su carrera dentro de la música. "A pesar de que mi naturaleza es introspectiva, ha sido un momento de pensar, de revaluar, de definir qué líneas continúo y cuáles debo reconducir. Ver el panorama completo de qué es lo que busco como artista", afirma.

Además de la autoevaluación de su trabajo hasta la fecha, el pianista aprovecha estos días para retomar algunas ideas que tenía engavetadas desde hace 12 años. Las ideas retomadas son un ensayo, una novela y un libro de teoría musical.

Levell ha recibido diversos galardones, entre los que se cuentan el Premio Antonio Estévez de Composición Musical de la Orquesta Sinfónica de Venezuela 2012; Primer Premio del II Salón Nacional de Jóvenes Compositores 2005; Premio Especial del Jurado (2015), y Premio Especial del Público (2013) del I y II Concurso Nacional de Composición de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar. Igualmente ha recibido dos Menciones Honoríficas en el Premio Municipal de Música (2007 y 2008) y en el Concurso "El Piano Venezolano" mención Composición (2018). Recibió becas del convenio UNESCO-Aschberg (México, 2004) y de la Fundación Antonio Gala (España, 2005-2006).

El jurado del concurso, conformado por Diana Arismendi, Miguel Astor y César Maldonado, dio a Levell el premio considerando "su acertada utilización de la escritura musical en función de una metáfora y una idea estética y artística, aportando elementos melódicos y rítmicos de un carácter expresivo claramente latinoamericano, que lo hacen distintivo y original".

La obra Concertino para piano y orquesta se estrenará el 8 de noviembre de este año bajo la interpretación pianística del triunfador del Premio Schnoegass de Ejecución Pianística del Nivel III y la Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho bajo la dirección de Elisa Vegas.

@CarolynManrique

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