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“Jojo Rabbit” pelea su propia guerra por el Óscar

En un ejercicio de alquimismo, el realizador y actor neozelandés mete de una manera inesperada al espectador en la mente y el corazón de un niño de 10 años que idolatra a Adolfo Hitler

  • YOLIMER OBELMEJÍAS

18/01/2020 01:00 am

Provocadora. Hilarante. Rompedora. Estas tres palabras definen con exactitud a Jojo Rabbit, el largometraje con el que Taika Waititi (What We Do in the Shadows y Thor: Ragnarok) llegará el 9 de febrero al Teatro Dolby de Los Ángeles.

La comedia negra, basada en el libro Caging Skies de Christine Leunens, sorprendió esta semana al sumar seis nominaciones a los Premios de la Academia: Mejor Película, Mejor Actriz Secundaria, Mejor Vestuario, Mejor Diseño de Producción, Mejor Montaje y Mejor Guion Adaptado, a cargo de Waititi.

En un ejercicio de alquimismo, el realizador y actor neozelandés mete al espectador en la mente y el corazón de Johannes “Jojo Rabbit” Betzler (Roman Griffin Davis), un niño de 10 años que idolatra a Adolfo Hitler en plena Segunda Guerra Mundial, y transforma ideas y expresiones dolorosas y políticamente incorrectas en una hora y 48 minutos de carcajadas infinitas. El infante es sorprendido al encontrar en el ático de su casa a un huésped impactante: la joven judía Elsa Korr (Thomasin McKenzie). 


 
Pero Waititi no se conformó con las labores propias de un director y escritor, ya que ante la imposibilidad de seleccionar a un actor que se sintiera cómodo con la encomienda, se eligió así mismo para interpretar al dictador alemán, el amigo imaginario del protagonista del relato y regala una versión de “El Führer” pocas veces vista en la pantalla grande, un performance que usa a la risa como excusa para desarmar a un movimiento que dejó 100 millones de muertos, según el Libro negro del comunismo (1997).

El filme presenta un adelanto del arsenal histriónico de Griffin Davis y McKenzie y ¿por qué no? Hasta de Scarlett Johansson, quien desborda irreverencia en el personaje de la mamá de Jojo, y que le valió por primera vez dos nominaciones al Óscar en sus 27 años de carrera: Mejor Actriz por Historia de un matrimonio y Mejor Actriz Secundaria por su papel de progenitora del ingenuo niño nazi.


Desde su estreno, el 18 de octubre del año pasado, la producción que llegó ayer a las salas de cines venezolanas, fue celebrada por la crítica (Rotten Tomatoes le dio 80% de vegetales frescos y Metacritic la aprobó con 58%, entre otros portales especializados).

Jojo Rabbit fue nominada a dos Globos de Oro, incluyendo a Mejor Largometraje, y ostenta seis postulaciones a los Bafta. 

Es probable que el halo conservador del que ha sido acusada durante décadas la Academia (y del que ha intentado deslastrarse en los últimos años), además de su feroz competencia, impidan que la producción sea seleccionada como Mejor Película de esta edición, pero no cabe duda de que la película de Waititi libra su propia batalla. @yolimer

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