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El SARS-CoV-2: Política y Derecho

El virus ha hecho a la sociedad más globalizada, para algunos teóricos podría considerarse “un hecho providencial de negatividad” en cuanto a todo lo malo producido podría generar una nueva realidad.

  • JULIO CÉSAR PINEDA

16/07/2020 05:00 am

La pandemia del Covid-19 ha generado un interesante debate en el campo de la filosofía política sobre el papel del Estado ante acontecimientos imprevisibles y con consecuencias numerables en todas las áreas de la actividad humana. Especialmente en el campo de la salud con la enfermedad y la muerte; así como las áreas de la economía y finanzas con sus consecuencias en el mundo del trabajo; la cultura y la educación. Con la pandemia se abre un nuevo Constitucionalismo Internacional, más allá de la normativa de cada Estado, con la internacionalización de los Derechos Humanos y la supranacionalidad de los Tribunales Internacionales. Hoy se habla de los bienes comunes de la humanidad, es el caso del ambiente y la madre naturaleza. Y también de los Derechos Fundamentales del hombre que traspasan las fronteras y los límites para ser objeto de la competencia universal de la justicia. 

La pandemia no es la única ni será la última, pero es una emergencia o acontecimiento en la dimensión Heideggeriana. El virus ha hecho a la sociedad más globalizada, para algunos teóricos podría considerarse “un hecho providencial de negatividad”, en cuanto todo lo malo que ha producido podría generar una nueva realidad con nuevos valores como la cooperación y la solidaridad frente al egoísmo y a la confrontación. Ha sido un fracaso la respuesta de los grandes sistemas políticos e ideológicos así como de las grandes economías; tanto en el mundo capitalista con expresiones como las de Estados Unidos y Brasil como sistemas socialistas marxista, es el caso del comunismo chino o Corea del Norte. No es cierto lo que dice Slavoj Zizek de que el virus acabará con el capitalismo, ni lo afirmado por Byung Chun-Hal de la derrota del modelo chino debido al origen y combate del SARS-CoV-2. 

Los socialistas bajo el imperativo de la justicia sobre la libertad y los liberales privilegiando la libertad, olvidando la dimensión social de la política y de la economía. Algunos teóricos han reactualizado el pensamiento político de Norberto Bobbio y la necesaria síntesis de la sociedad del futuro entre justicia y libertad. Eso demanda un nuevo derecho y una nueva política que materializada en las constituciones busque establecer el nuevo orden post pandémico y la reformulación de los sistemas nacionales pero también del nuevo orden internacional incluyendo la conceptualización de unas nuevas Naciones Unidas y sus agencias especializadas como la OMS, la OIT, la Unesco y la OMC. Este nuevo pensamiento se inspira en lo que se denomina la Diplomacia Humanitaria desarrollado por organizaciones no gubernamentales como la Cruz Roja Internacional. 

Es el caso del profesor Luigi Ferrajoli con su teoría del garantismo jurídico que desde Italia y en pleno confinamiento exigía a los líderes del mundo la elaboración de una “constitución de la tierra” debido al fracaso de las instituciones nacionales que tanto con este virus como ante otros problemas no son capaces de dar respuestas oportunas; plantea la urgencia de instituciones globales de carácter planetario para tutelar los bienes comunes y evitar los grandes daños como han estado ocurriendo estos últimos meses con el virus. Giorgio Agamben, igualmente italiano pero de familia armenia, de la filosofía pasa a la política ante lo absurdo del mundo que nos ha tocado vivir; incursiona en la biopolítica con la influencia que en sus ideas tuvo Michel Foucault. Para él en estos tiempos de pandemia la política ha tomado el control de la vida humana; cuestiona y condena los estados de excepción y de emergencia por ser pretextos constitucionales para fortalecer el poder absoluto de los gobiernos y de los Estados creándose de esta manera nuevos campos de concentración. En esta misma línea, Bernard-Henri Levy público un libro la semana pasada en París titulado “Ce virus qui rend fou” donde precisamente al hablar del Covid-19 sobre la manera de tratarlo y combatirlo todo se ha convertido en una ráfaga de miedo; más allá de las fronteras haciéndonos vivir en un mundo paralelo donde ningún otro problema existe sino este maldito virus. Para él, el planeta se ha convertido en un hospital universal; estaríamos dejando de lado el Contrato Social con sus fundamentos democráticos y republicanos hacia un Contrato Vital en el mundo de la higiene y la medicina con una sociedad que podría volverse dictatorial. Señala que es importante la salud y la vida, pero no podemos olvidar la economía con la recesión y el desempleo que genera hambre y otros tipos de enfermedades.

Con su filosofía post moderna, Gianni Vattimo ha hecho conocer su teoría del pensamiento débil y confiesa haber pasado el confinamiento leyendo novelas policiales; reivindica ese nuevo proceso político post pandémico llegando a afirmar un comunismo humanista “sin gulags ni autoritarismos” vinculado al cristianismo post metafísico contra la “sociedad de la administración total” la cual para evitar la propagación del virus se ha convertido más autoritaria y totalitaria. Dándole a la pandemia un sentido de crisis para mejores alternativas hacia una globalización que no sea económica sino humana y espiritual basado en una llamada religiosa. Incluso, llega a afirmar que el único que podía dirigir hoy la revolución sería el Papa y no algún poder político. 

Seguiremos con el tema de la filosofía y el coronavirus la próxima semana. 

jcpineda01@gmail.com

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