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El Congo, genocidio invisibilizado

El Congo se independizó en 1960. Desde entonces, el país no tiene estabilidad y se ha visto inmerso entre periodos de crisis política, conflictos armados, corrupción, pobreza, y mucha violencia perpetrada por grupos armados irregulares

  • DAVID BITTAN OBADÍA

17/03/2024 05:06 am

Sin adentrarnos en la aterrante historia del Rey Leopoldo II de Bélgica , no podemos escribir una nota para entender el genocidio de la hoy República Democrática del Congo sin saber algo de ese “tercio “. Un personaje maléfico y siniestro que hizo de espacio su “propiedad privada “un territorio donde se ejecutaron políticas aberrantes de grandes dimensiones, quien actuó con el falso ropaje del proselitismo cristiano, rezando su rosario cada día.

Ésa fue la conocida época colonial Belga del Congo (1908 -1960) ; los belgas no podrán borrar ese pasado nefasto intentando ahora tener la bandera del supuesto mejor chocolate del mundo.

El Congo se independizó en 1960. Desde entonces, el país no tiene estabilidad y se ha visto inmerso entre periodos de crisis política, conflictos armados, corrupción, pobreza, y mucha violencia perpetrada por grupos armados irregulares. En los últimos dos años, casi seis millones de personas han sido desplazadas.

Las mujeres allí siguen viviendo en una tragedia, y nadie levanta un reclamo, las feministas solo dan un par de gritos por las calles de Madrid o en algunas otras ciudades del mundo donde no son perseguidas, ¡lo de siempre!

La población está siendo masacradas simplemente por su identidad étnica, el fantasma del genocidio ocurrido en 1994 aparece con más crueldad, crímenes atroces se perpetran en las narices de los miembros de las Naciones Unidas que sólo se limitan a preparar informes timoratos.

La prensa no publica nada por la prohibición de difusión de todo tipo de contenidos, que están siendo filtrados por las autoridades.

El país es ingobernable y se debate en una constante de enfrentamientos entre los 120 grupos armados que hacen vida allí.

Este país es la segunda economía de África, es el mayor productor mundial de cobalto y uno de los mayores productores de cobre y diamante, pero la corrupción y la guerra lo tiene inmerso en la peor calidad de vida del planeta, no hay acceso a los servicios básicos y mucho menos a la educación la expectativa de vida es de una constante incertidumbre.

Alzo mi voz por la gente del Congo, y sobre todo porque su tragedia es ocultada y silenciada adrede, quedando demostrado que cuando se trata de juzgar los verdaderos genocidios y denunciar las masacres que se ejecutan ante las narices del mundo la gente se pone en “modo avión”, pero cuando países como Israel se defiende del terrorismo que les asecha constantemente se activan las campañas mediáticas sincronizadas y muy bien pagadas, por quienes dirigen esos pesudos- estados, donde la mujeres no pueden manejar escoger su vestimenta ni siquiera a un esposo, y en los que por cierto el Día Mundial de la Mujer no están sus calendarios.

El Congo no puede morir por la sordera de Naciones Unidas y por la distracción de la causa Palestina que ya aburre en demasía, pero que la izquierda de Europa y de América, la toman como bandera al haberse agotado la porquería del “otres y otras”.

El genocidio del Congo no puede ser silenciado.

davidbittanobadia@gmail.com
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