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Alex Zanardi, un ejemplo de valentía y superación en el deporte

El atleta italiano lucha por su vida después de protagonizar un terrible accidente mientras conducía su handbike

  • Diario El Universal

21/06/2020 10:53 am

Especial/Adrián Mancebo

Madrid
.- Alex Zanardi lucha por su vida en un hospital de Siena después de sufrir un terrible accidente mientras conducía su 'handbike'. Zanardi es todo un ejemplo de superación y amor por el deporte, un piloto de Fórmula 1, campeón de Champ Car y de ciclismo adaptado al que ni siquiera pudo parar un accidente en el que perdió las dos piernas en 2001, reseña en un reportaje la publicación autobild.es.

El destino de Alessandro “Alex” Zanardi quiso que su historia estuviera marcada por un accidente. Ocurrido en 2001 en el circuito de Lausitzring (Alemania), tuvo como consecuencia la amputación de sus piernas. Le cambió la vida para siempre, y según él, no para peor. Este boloñés se negó a perder la motivación y el amor por el mundo del deporte en general y por el del motor en particular. Regresó a los circuitos más fuerte que nunca, terminó la carrera donde ocurrió su trágico accidente, volvió a subir al podio y hasta se convirtió en campeón paralímpico. Ahora vuelve a luchar por su vida tras un accidente en una exhibición de 'handbike'.

Alessandro Zanardi nació el 23 de octubre de 1966 en Bolonia, la capital de Emilia-Romagna, epicentro del “Motor Valley” italiano. Rodeado de las fábricas donde se dan forma a los sueños de Ferrari o Lamborghini, es muy complicado no desarrollar una ferviente pasión por la velocidad. A los 14 años le regalaron su primer kart, tras construir él mismo uno, y desde entonces no quiso dejar de competir.

En los circuitos de karting se le empezó a conocer como ‘parisino’ por su fina y precisa conducción. No tardó en sacar a relucir su talento en los circuitos, todo a pesar de contar con material discreto y de tener a su propio padre -fontanero de profesión- como mecánico y asistente. Eso no le impidió ir ascendiendo de categoría por sus buenos resultados y hasta atraer el apoyo de sus primeros patrocinadores.

En karting consiguió ganar el título italiano de 1985, como piloto semioficial de Parrilla, uno de los fabricantes más reputados de karts, para el que también compitió Ayrton Senna. En 1987 volvió a ganar el campeonato italiano y también logró el título europeo en la categoría de 135cc.

Un nuevo talento había surgido, y a pesar de sus humildes recursos económicos, en 1988 ascendió hasta la Fórmula 3, con el apoyo del padre de su buen amigo Max Papis, también piloto. En la F3 italiana tuvo alguna dificultad para brillar, a veces por el auto con el que competía y otras por su falta de adaptación. No fue hasta 1990 cuando logró su primera victoria, temporada en la que también dio el salto a la Fórmula 3000, una suerte de Fórmula 2 actual, donde a pesar de ser debutante y de que su equipo también era nuevo, logró dos victorias y fue subcampeón.

Gracias a ello, fue elegido mejor piloto del año en los premios “Caschi d'Oro” de la revista Autosprint y recibió la oportunidad de pilotar un Fórmula 1 por primera vez en su vida, del equipo Footwork Arrows.

Debut en Fórmula 1 con Jordan en 1991
Zanardi debutó en la Fórmula 1 con el equipo Jordan en el año 1991. La escudería del peculiar irlandés Eddie Jordan buscaba un sustituto para Michael Schumacher, que a su vez había reemplazado a Bertrand Gachot, y que había firmado un contrato con el equipo Benetton. Zanardi corrió con Jordan las tres últimas carreras de la temporada y realizó un buen papel a pesar de su falta de experiencia, logrando dos novenos puestos y sumando un abandono. De cara a la siguiente temporada, Zanardi mantuvo conversaciones para mantenerse en el equipo, pero su falta de apoyo económico se lo impidió. También negoció con otras estructuras, pero de nuevo la falta de recursos le dejó sin asiento.

Para 1992, el italiano fichó con Benetton como piloto de pruebas, tarea que desempeñó hasta que apareció la oportunidad de volver a competir, con los colores del humilde equipo Minardi, donde sustituyó a Christian Fittipaldi durante varias carreras, aunque no le fue nada bien: no se clasificó en dos carreras y abandonó en la tercera en la que se inscribió. Acabado este breve periplo en Minardi, regresó a Benetton, pero meses después, ya en 1993, se presentó una gran oportunidad en su carrera: Lotus.

Si bien la mítica escudería no estaba para luchar por victorias y títulos, Zanardi tendría una buena oportunidad de demostrar su talento con más tiempo que en sus anteriores equipos, donde alternaba la labor de probador con la de titular y solo corría cuando no había nadie que pusiera más dinero que él sobre la mesa… aunque esta circunstancia no tardó en volver a repetirse.

En su primer año en Lotus, Zanardi logró un sexto puesto como mejor resultado en el Gran Premio de Brasil. Más allá de eso, su temporada estuvo marcada por los abandonos y problemas de fiabilidad. Su compañero, Johnny Herbert, consiguió mejores resultados, entre ellos tres cuartos puestos y un quinto, que le auparon al noveno puesto del Mundial. A todo ello hubo que sumar que Zanardi se perdió cinco carreras por un fuerte accidente en Spa, que le provocó una conmoción cerebral, aunque no sufrió heridas de gravedad. Su sustituto, Pedro Lamy, no logró puntuar en ninguna carrera.

Lamy también comenzó la temporada de 1994 y participó en las cuatro primeras carreras sin buenos resultados. Un accidente del portugués en Silverstone permitió a Zanardi recuperar su asiento durante diez carreras aquel año, aunque tampoco logró buenos resultados. Competía con el segundo auto, poco fiable y sin evoluciones, puesto que las únicas mejoras del equipo –muy ‘tocado’ económicamente-, se montaban en el monoplaza de Herbert, ienra el primer piloto. A pesar de ello, el británico tampoco sumó ni un solo punto.

Dos veces campeón en América y una última oportunidad en la Fórmula 1
Después de un año 1995 fuera de la Fórmula 1 y con muy poca actividad, Zanardi decidió hacer las maletas y probar suerte en América. Como piloto del equipo Ganassi, en su primer año en la Champ Car logró tres victorias, acabó tercero la temporada y fue elegido mejor novato. En 1997 cumplió con las expectativas y se proclamó campeón, superando al brasileño Gil de Ferran. En 1998 repitió la gesta, esta vez por delante de Jimmy Vasser, a quien batió por más de 100 puntos.

Como campeón de la Champ Car, Zanardi quiso retomar el sueño de triunfar en la Fórmula 1, complicada labor en la que no tuvo éxito. Para 1999 fichó con el equipo Williams, que a pesar de no estar en su mejor momento (en comparación con los títulos logrados en 1996 y 1997), le podía permitir luchar por algunos buenos resultados.

Pero no. Nada más lejos de la realidad. A Zanardi le costó adaptarse al auto después de tres temporadas en América y no logró estar a la altura de su compañero, Ralf Schumacher, quien realizó una magnifica temporada: consiguió tres podios, puntuó en 11 de 16 carreras y acabó sexto en el Mundial. El mejor puesto de Zanardi fue el séptimo de Italia, en un año complicado. Al final de la temporada resolvió su contrato con el equipo –que inicialmente era de tres año – y se tomó un año sabático.

El trágico accidente de Lausitzring

Zanardi regresó a la competición en 2001, y lo hizo en América, en la CART americana. Fichó con el equipo Mo-Nunn, propiedad de su ex ingeniero en este campeonato, clave en la consecución de sus dos títulos en 1997 y 1998. La falta de experiencia de la formación y algunos problemas de adaptación de Zanardi provocaron que tardaran en llegar los resultados, pero poco a poco fueron apareciendo. En Toronto el italiano fue cuarto y en Motegi, séptimo.

Lausitzring, en Alemania, era la decimoquinta carrera de la temporada de esta CART World Series. Fue un fin de semana atípico desde el principio, puesto que no se pudo disputar la sesión de clasificación por la lluvia y la parrilla de salida se decidió por los puestos en el campeonato. A pesar de salir vigesimosegundo, Alex logró remontar varias posiciones y rodaba a buen ritmo. Sin embargo, a trece vueltas del final perdió el control de su vehículo, seguramente por la presencia de agua, se salió en una escapatoria y trompeó.

El primer auto que pasó junto a él, a alta velocidad, fue el de Patrick Carpentier, que consiguió evitar el impacto. No lo hizo, sin embargo, el canadiense Alex Tagliani, quien impactó con fuerza contra la parte media-delantera del monoplaza de Zanardi, donde se encuentran alojadas las piernas del piloto.

El choque fue brutal para las extremidades inferiores del piloto, que perdió las piernas irremediablemente por el golpe, y su vida corría grave peligro, ya que podía morir desangrado. El médico de la CART, Steve Olvey, tapó las arterias femorales para detener la hemorragia y el piloto fue trasladado en helicóptero hasta el hospital de Berlín. Zanardi, que incluso recibió la extremaunción, estuvo en coma farmacológico durante varios días. Tras seis semanas hospitalizado y después de hasta quince operaciones, Zanardi pudo salir del hospital para comenzar su rehabilitación.

Solo un mes después del accidente, Zanardi concedió su primera entrevista a una televisión italiana. Le preguntaron que si había recuperado la serenidad y Alex explicó cómo se sentía, dejando claro que comenzaba una nueva vida y que de ninguna forma iba a seguir lamentándose por lo ocurrido.

“Nunca perdí la serenidad. Al principio hubo momentos en los que no tenía nada, porque estuve una semana en coma, pero luego cuando desperté fui consciente de que seguía vivo y de que había vuelto a burlar la muerte por enésima vez. Ese sentimiento abrumó todas las sensaciones”, dijo.

“Del fin de semana del accidente recuerdo algunas cosas. Recuerdo un bonito hotel, un bonito castillo… pero del accidente no recuerdo nada, ni siquiera el circuito”, explicó.

La primera persona a la que vio cuando se despertó fue a su esposa, Daniela, y a dos amigos, que gritaron su nombre cuando empezó a abrir los ojos. Fue ella, Daniela, quien le explicó lo ocurrido. ¿Cómo reaccionó? “En ese momento estaba tan feliz de estar vivo... No estaba muy bien, pero ahora las cosas han cambiado mucho. Ahora es frustrante esperar porque físicamente he recuperado la fuerza”.

Zanardi comenzó un largo proceso de recuperación y rehabilitación. Sacó una sonrisa, coraje y fuerza para volver incluso a subirse a un carro de carreras y a competir. Con unas prótesis especiales volvió a caminar y recuperó la sonrisa que, en realidad, nunca había perdido. En 2003 incluso completó las 13 vueltas que le faltaban en Lausitzring para acabar la carrera, con un auto adaptado y un circuito lleno de público. El video es tremendamente emocionante y según los cálculos de algunos, rodó tan rápido que podría haber salido quinto en carrera.

El regreso a las carreras y las medallas de oro paralímpicas
Zanardi volvió a competir a un alto nivel. En 2003 completó dos carreras del Campeonato Europeo de Turismos en el Circuito de Monza, logrando un séptimo puesto como mejor resultado al volante de un BMW 320i adaptado, con acelerador y freno al volante. Entre 2004 y 2008 compitió con BMW en el Mundial de Turismos: consiguió cuatro meritorias victorias y llegó a ser décimo en la clasificación general.

En 2014 participó en algunas carreras de GT y en 2018 sorprendió al mundo en el DTM, en las carreras nocturnas de Misano, donde consiguió un fantástico quinto puesto bajo la lluvia, demostrando que no había perdido la velocidad. En 2019 compitió también en las 24 Horas de Daytona con BMW.

En los años en los que apartó temporalmente el automovilismo, Zanardi comenzó a competir a nivel profesional en ciclismo de mano o “handbike”, especialidad paralímpica en la que controla una bicicleta con las manos. Ha logrado un gran éxito en handbike. En 2012 conquistó dos medallas de oro en los Juegos Paralímpicos de Londres, la primera en contrarreloj invidividual H4 y la segunda en la prueba de ruta H4. En los Juegos de Río de Janeiro de 2006 logró una medalla de oro en contrarreloj H5 y la de plata en carrera. Ésta última tuvo lugar un 15 de septiembre, 15 días después de su accidente en Lausitzring.

Precisamente al volante de su bicicleta de mano sufrió un grave accidente durante una exhibición el pasado 19 de junio. El italiano se mantiene ingresado en estado de gravedad en el hospital de Siena, luchando por su vida. Una batalla en la que volverá a poner toda la fuerza necesaria para burlar, otra vez más, a la muerte.

Zanardi se ha convertido en un ejemplo de superación para aquellos que han tenido que superar un accidente o que viven con una discapacidad. El piloto italiano se reinventó, nunca se rindió e incluso llegó a decir que su accidente en Lausitzring en 2001 había sido una oportunidad para ser más feliz que nunca.

En cierta entrevista dijo: "Cuando me preguntan por qué decidí volver a competir en carreras de autos a mi edad, les respondo: simplemente escucha el sonido del motor. ¿No es eso más que suficiente?", apuntó. "¿Qué habría pasado si no hubiera tenido mi accidente? Quién sabe, seguramente tendría mis piernas, pero no sería tan feliz como ahora".

En Twitter, un usuario mexicano, Virgilio Passotti, compartió estos días un mensaje que Zanardi mandó hace tiempo a un familiar que vive con una discapacidad motriz desde hace 25 años: "Solo aquellos con poca autoestima están discapacitados", se podía leer en el papel. Ese es Alex Zanardi, único e irrepetible.

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