Espacio publicitario

Entorno Urbano

Balcones

Venezuela es pionera el balcones por haberlos estimulado en las ordenanzas para animar la construcción

  • VICTOR ARTIS

23/05/2020 07:00 am

La pandemia actual lleva a teorizar sobre efectos residuales que afectarán al comportamiento social, los sitios y formas de trabajar, al funcionamiento de las ciudades y de la arquitectura y en especial a la vivienda. 

En lo urbano es interesante la propuesta parisina de la ciudad a 15 minutos, una forma de volver al vecindario inmediato provisto de lo esencial, donde pueda ser preferible caminar o moverse en bicicleta que en automóvil. En las viviendas se anticipa disponer espacios flexibles, donde además de las funciones básicas de comer, dormir, aseo y entretenimiento, sea posible trabajar a distancia o individualmente y mantener contacto con aire fresco y con los vecinos al disponer de balcones. En ciudades europeas, como Barcelona, un balcón era una ventana abrible de piso a techo confinada por una baranda ornamentada con geranios, estupenda solución en días estivales, que contrasta con nuestros amplios balcones en edificios residenciales, nacidos gracias a los ajustes en las ordenanzas de zonificación creados en 1962. 

La primera ordenanza de zonificación caraqueña fue promulgada antes de 1958 para reglamentar el Distrito Federal y en 1959 Luis Lander y Antonio Cruz Fernández redactaron la del Distrito Sucre cuyo mapa edité como funcionario municipal. En ambas Ordenanzas el cómputo del área de construcción incluía todo espacio no enajenable, como escaleras, pasillos, corredores y conserjerías. En 1961, con la construcción todavía en crisis, propuse excluir del área de construcción todo lo no vendible y agregar como bono adicional lo dedicado a balcones más un pent house.

 La propuesta fue aprobada descontando un máximo de 6 m2 en balcones y en cada piso el espacio ocupado por la circulación y las áreas comunes hasta un 10 % del área de ubicación posible; además incluyó descontar 3,5 m2 cuando el área del servicio fuera mayor de 13,5 m2. Fueron y son “medidas de estímulo a la construcción” que incorporé en la Ordenanza de Ciudad Guayana al redactarla junto con Rosaura Pardo, Tomas Polanco y Miguel Angel Pietri. También están incluidas en la Ordenanza de Zonificación de Valencia que redacté en 1966 y en la Ordenanza prototipo supeditada a la LOOU, elaborada con Juan Garrido Graciela de Gabaldón y María Elena Arcia. 

Desde su publicación y por décadas, los estímulos han sido motivo de rechazo por algunos profesionales que los excluyeron en el proyecto de rezonificación de El Rosal, pero se mantuvieron gracias al Concejal, Eduardo Pérez Alfonzo. En nuestros días se intenta sustituirlos por una envolvente, ya aplicada en la zonificación de Los Chorros, donde la contradicción entre la construcción y la densidad posibles triplica la población prevista.

Por los múltiples problemas que hoy padecen muchos países y los peculiares que nos afectan, el tema parece irrelevante, sin embargo defender los balcones es una forma de recordar y añorar tiempos mejores para generar esperanzas. Hoy con la pandemia abogando por balcones, Venezuela puede atribuirse el rol de pionera por haberlos estimulado en las ordenanzas para animar la construcción procurando anteponer la comodidad de los usuarios a facilitar el trabajo de los revisores. Ojalá esta actitud perdure. 
vartisg@gmail.com

Espacio publicitario

Espacio publicitario

Espacio publicitario

DESDE TWITTER

EDICIÓN DEL DÍA

Espacio publicitario

TE PUEDE INTERESAR

Espacio publicitario

Espacio publicitario