Creación

PROFETISA Y DESEOSA MERCEDES ROFFE INDAGA

Hace no sé cuántos sueños
se inició este viaje

Después de tantas palabras que macerara en el entresueño de sus días, y de los que ha dejado fe en tantas páginas, Mercedes Roffé (Buenos Aires, 1954) se erige en profetisa para escuchar y hacer escuchar, en reciente edición
del sello argentino TSÉ»TSÉ, su Canto errante.
Canto gutural, texto ritual, libro todo que se quiere coreografía de un rito reminiscente: "Yo había profetizado
la pérdida del reino (…) Yo había profetizado la muerte
de los dioses (…) Mas / quién oyó", increpa Roffé


Foto: Archivo

Hace no sé cuántos sueños se inició este viaje
ribera del sol                                 ribera de la muerte
Como un velo se hunde hacia atrás en la memoria
aprendiz de destierro
oh espejo, luna de mal agüero
Desde qué monte preguntaré a las aguas el camino
ribera del sol                                 ribera de la muerte
El tiempo se ha detenido
                                                    y sin embargo
hay verbos que acontecen
ayer un chopo                               tal vez mañana un sauce
Cruzo la tarde como la espesura blanca de la leche
Desde las costas me alargan sus brazos    un ciego
                                                               un monje
                                                 una muñeca

 

Yo había profetizado la pérdida del reino

Yo había visto desfilar las barcas de la locura
Yo había visto el gesto excelso de los sacerdotes del ocio

Entrañas de los buitres, vosotras
me habíais develado la destrucción del templo

Mas
quién oyó

No hubo en Toledo ni en Alejandría lugar
la negra lengua del vate

Yo había profetizado la muerte de los dioses

Mas
quién oyó

 

 

Antigua edad
algo como un canto como un
crepitar de cuerpos en la hoguera
como un hongo sagrado
          se alza

Vientre
alquimia de la noche en la oración
Piedra fundamental
                        (tu solo privilegio)
La fractura
ese balbuceo seco-sin saliva
con aristas de piedra como acantilados
Entonces surge a veces
la palabra
flaca
única
escuálida como un hueso
y el trazo demasiado uno
y el silencio

 

Dónde serán para mí las aras
sino en los montes
donde serán mis fuegos rubios pezones
                                    moradas cúpulas
para los pechos erguidos de la tierra

dónde si no será para mí la ceremonia
sino donde encendí la primera
                       teas engalanadas para los juegos
sino donde canté y fui canto
y fui Huésped y Esposa y Disidencia
y Pócima y Encantadora
y Tierra y Madre
           (del Ungido Hacedor del)

 

            gloria in excelsis
del que hoy soy el silencio

Dónde se alzarán para mí las aras
sino en los rubios montes
            -como una fiesta galante en lo alto
                              de un carro de heno

 

 

 
N 5 Año VI
Caracas, sábado
03 de agosto
de 2002
 
 

Armando Romero cierra su trilogía de novelas,
de ciudad
en ciudad

En continuo flirteo con lo extremo
(Rafael Courtoisie)

 
 

Creación
Profetisa
y deseosa Mercedes Roffé indaga

Hace no sé cuántos sueños se inició
este viaje

(poemas)

 

Tributo
Rafael José Alvarez abre una rendija a lo vivo

Y su voz
cruza el viento

(Luis Alberto Angulo)

 
 

Anotaciones
Diálogo y comprensión: ¿hacia la reconciliación posible? (I)

Una condición inicial: la defensa del libre diálogo
(Cristian Alvarez
)

 
 

Apuntes

La tarea de pensar nos convoca
(Laura Arias
)

 
 

Libros, Lecturas y Lectores
Ante "El libro, tras la duna"
de Andrés Sánchez Robayna

Una fértil andadura espiritual
(Gustavo Valle
)

 
 

Libros, Lecturas y Lectores
"La casa sin sombrero"
de Jacqueline Goldberg

En conexión con el alma del niño
(Laura Antillano
)