Creación

JORGE GUSTAVO PORTELLA NO DESATIENDE EL SONIDO
DE LOS SENTIMIENTOS QUE LE ACECHAN

"…la muerte es un verdugo
de hoja silenciosa"

Jorge Gustavo Portella (Lima 1973) se ha hecho de "un vocabulario ceñido
a su temática -la muerte-", argumentaría Héctor Mujica, en tanto que miembro
del jurado que le otorgara en 1999 el Premio Tomás Alfaro Calatrava.
Y vendrían otros reconocimientos para el tono con el que Portella pronuncia el asombro, tal el Premio Luis Beltrán Prieto Figueroa que hará posible la edición de Ciudad sur (a presentarse el próximo jueves 20 en la librería Macondo) y que coincidirá con la de Resquicios, títulos de los que avanza
los textos que siguen


La muerte de Marat / Jacques-Louis David

(noche con la muerte)
a C.

Todavía tu voz es un quejido que a nadie atiende
inobjetable
blanda
como un cojín gastado

los ojos alejados en espantoso trance
imposible en los brazos como un último resto

toda la noche y apenas aceptarlo

difícil de creer
se te oye en los pasillos
en los sitios comunes
como vieja canción con más nostalgia

ahora lo sabemos
la muerte es un verdugo de hoja silenciosa
pero rostro feroz

De: Resquicios

 

 


(aviso)

De momento
no importan nuestros viajes
o el definitivo lugar de nuestros restos
cada indicio se mantiene
se agolpa uno tras otro

hacen tráfico

en todo nos implican

 


***

En el borde del cuerpo amenaza aún el accidente

el ritual ha cesado
pero no cesa el cuerpo mutilado
en el corte más próximo del sueño

el placer es un asco que te cubre la piel

todos somos fragmentos del asco

De: Ciudad sur

 

 


Nocturno

"Todo hace el amor con el silencio"
Alejandra Pizarnik

Ella triunfa la muerte como una voz hermosa, huye de los carnívoros y se dispersa presa de un miedo atroz a mis destrozos. Pero llega. Vuelve, la voy a ser muy dentro de sus huesos, en el reflejo mediato de la carne entreabierta. No hay sangre, sólo felices mujeres estranguladas; le comento.
Crepita lo que no crepita en las voces. Estalla profundamente el pecho. Arden los poros asfixiados, ahogados, suicidantes. Ebrios, rotos, despellejados, unidos. Una luna benevolente los mira, los cubre. Los busca como las luces de caza. La luna de París acecha. Es de noche todavía, continuemos.

De: Resquicios

 

 
N 37 Año V
Caracas, sábado
15 de junio
de 2002
 
 


La singularidad interna
de la narrativa
de Lidia Jorge

Palabra
de trazos litúrgicos

(Iralis Fragiel)

 
 

Creación
Jorge Gustavo Portella
no desatiende
el sonido de los sentimientos
que le acechan

"...la muerte
es un verdugo de hoja silenciosa"

(poemas
)

 

Apuntes

Los hijos
de la patria
(Federico Vegas)

 
 

Reseña
Bettina Pacheco rescata vidas

Con voz
de mujer

(Gregory Zambrano
)

 
 

Reflexión

Europa, Italia
y el fantasma de la extrema derecha

(Maurizio Fantoni Minnella
)

 

 

Anotaciones

Castelao, Héctor y yo
(Jorge Rodríguez Padrón
)