Creación

SONIA CHOCRON VUELVE EXPECTANTE ENTRE CORREDORES Y AGUARDA

La buena hora de la plegaria

Apremiada por el deseo de "aniquilar la atadura que aprisiona"
su cuerpo y sus días, Sonia Chocrón ruega al Todopoderoso
le otorgue forma, aliento y luz para
sus dormidas pupilas, pupilas que despiertan frente a la página
que solicita para sumergirse así "en la ablución"
como en las palabras con las que levanta
la casa de su desamparo y con las que urdió, cuidando del ritmo
como en Toledana (1991) y Púrpura (1998),
los poemas que siguen y conforman La buena hora


Foto: Carolina Jiménez

Oración

Dame forma, Señor
enciende las pupilas que duermen
                        [en mi cuerpo
perfúmame los labios plenos con tu aliento
moldea estos contornos con música
                        [y ungüentos
Inventa una mujer de arcilla inmaculada
y hazme de tu médula

 

Madres

Una madre es un fantasma que deambula
en el hogar como un eco danzante
casa terca zumbido apabullante
que pide y reclama
cuando es de día cuando es de noche
izquierda y derecha toda voces
y no sacia su sed sanguínea
de que todo regrese a su pelvis

 


La buena hora

De todos modos iré sola
cuando llegue la buena hora de aniquilar
la atadura que aprisiona mi cuerpo
No soy libre y sé que es irreal
la sensación inasible que irradia
la apariencia de mi forma
ahora que me sé cautiva
Ciertamente sabré del espejo
las canas y arrugas
y a pesar de que sean vacuos indicios
                     [de carroña en cautiverio
señales del ave minutos después de la caza
entenderé que la muerte llega
de muchas formas irresolutas


Ablución
(Mikve)

Danzo desnuda entre las columnas
                        [del santuario
a la vista de Dios
y luego me sumerjo en la ablución
mi cuerpo se pliega como un niño
                        [en el vientre
de agua de la madre esclarecida
y nazco de nuevo al mundo en la gracia
del Todopoderoso
Soy entonces la niña depurada
nuevamente esperando la llegada
del cimiento
cual gacela enamorada
y virgen

 

 

Orden

Hay que hacer orden en la casa
lavar la loza vestir la cama
hay que hacer orden en la casa
plantar las flores de calabaza
borrar el rastro de la melaza
buscar la música de las cosas
haciendo orden haciendo casa
con las palabras para formarlas
poner el orden
formar la casa
con un ejército de palabras
que nadie sepa que nadie vea
que las glorietas se están cayendo
hay que hacer orden en la casa
para que el ave de la tristeza
se vaya al parque o a la avenida
para poner el orden dentro de casa
y que no crezca la angustia ciega
que crece en ella cuando es de día
bañar de azúcar y sangre impía
todo resquicio de las esquinas
que Dios la ampare y la favorezca
de la traidora melancolía
del mal de ojo y la villanía
que hay que hacer orden
quitar la traza barrer el polvo
todos los días
limpiar la casa poner el orden
que si nos vence nos vencería
la muerte eterna la pena en vida
matar el orden cegar la herida

 
N 34 Año V
Caracas, sábado
25 de mayo
de 2002
 
 


Un largo
y sorprendente poema autobiográfico
de T. S. Eliot

Ochenta años
de tierra baldía

(Alejandro Oliveros)

 
 

Creación
Sonia Chocrón vuelve expectante
entre corredores
y aguarda

La buena hora de la plegaria
(poemas
)

 

Entrevista
Sonia Chocrón necesita que
en sus poemas haya algún tipo de cadencia

A disposición del libro de la vida
(Jacqueline Goldberg)

 
 

Ultimo Sábado

Un barco
que se hunde

(Rafael Castillo Zapata
)

 
 

Libros, Lecturas y Lectores

Alfredo Armas Alfonzo honrado
por la crítica

Arquitectura revitalizante
(José Ramón Medina)

La voz de una escritura sabia
(Jorge Rodríguez Padrón)