Creación

CASIMIRO DE BRITO EXPECTANTE ANTE LA PALABRA, EL SILENCIO, LA LIBERTAD...

¿Qué me darías si te pidiese la paz?

Una intensa actividad como poeta, novelista y ensayista,
y una obra traducida al español, italiano, francés, sueco, polaco, griego,
búlgaro, chino e inglés le han otorgado a Casimiro
de Brito (Algarve 1938) reconocimiento internacional. Merecedor de varios premios literarios, entre otros, Versilia, de Viareggio, el poeta portugués, quien viviera
en Londres y Alemania y posteriormente regresara a Lisboa, habla desde
"su exilio" -en los poemas que siguen, traducción
de Nidia Hernández de la Antologia da poesia portuguesa 1940-1977
(Moraes Editores)- y clama por la paz "con materias
vivas de libertad"


Alberto Giacometti / Hombre caminando

 

La paz

¿Si te pidiese la paz, qué me darías
pequeño insecto de la memoria de quien soy
nido y alimento? ¿Si te pidiese la paz,
la piedra del silencio cubriéndome de polvo
la voz rojiza de los frutos, qué me darías
respiración pausada de otro cuerpo
bajo mi cuerpo?

Perdóname ser tan solitario y aún hablarte
de mi exilio. Perdóname si no te pido
la paz. Apenas pregunto: ¿Qué me darías
a cambio si te la pidiese? ¿La sabiduría?
¿Un caballo de ojos verdes? ¿Un campo de batalla
para grabar en él tu nombre junto al mío?
¿O apenas una faja de fuego, intranquila
en el centro del corazón?

Nada te pido, nada. Visito, simplemente,
tu cuerpo de ceniza. Hablo de mí,
te entrego mi destino. Y vivo la muerte
sólo de preguntar: ¿Qué me darías si te pidiese
la paz
y supieses cómo la quiero construida
con materias vivas de libertad?

 

 


Arte poética

La palabra

Silencio: la palabra
respira. Cuerpo dejado
en el mar. Silencio de fuego
y música.

Silencio: la palabra sangra
su cántico de polvo. Pez
de sombra
mordiendo las estrellas.

La palabra solamente. La palabra
refresca. Hueso abandonado
en la playa desierta.

La palabra de agua
donde niego la muerte. Pausa
de sol.

La música

La música se derrama
en el cuerpo terroso
de la palabra. Se inclina
en el mundo mutante
del poema.

La música trae en el bagaje
memoria de sangre; camino
de sol. Lumbre y cima
de palabras pulidas.

La música rompe un río de lava
creado por sí mismo. Lágrima
endurecida
donde cabe el mar
y la muerte.

***

Las armas más íntimas
      maduran a la sombra
de tus senos. La dulce batalla
           va a empezar.
La palabra cansada, corazón errante,
    se enciende a la luz de este lugar.

***

Entraste en la casa de mi cuerpo,
desordenaste todos los cuartos
y ahora no sé quién soy, dónde estoy.
El amor sabe. El amor es un pájaro ciego
que nunca se pierde en su vuelo.

 

 

 
N 31 Año V
Caracas, sábado
04 de mayo
de 2002
 
 
Carlos Duarte relata "La vida cotidiana en Venezuela durante el período hispánico"

Mito y olvido
de la memoria

(María Ramírez Ribes)
 
 

Reflexión

Universo tecnológico
y literaura
(Gisela Kozak Rovero)

 
Creación
Casimiro de Brito expectante
ante la palabra,
el silencio,
la libertad...

¿Qué me darías si te pidiese la paz?
(poemas)
 
 

Apuntes
Jesús Díaz
y la verdad como forma plena
de la ficción

El arte cubano de la fuga
(Julio Ortega
)

 
 

Reseña
Leonardo Padrón

La ciudad misma
(Thelma Carvallo)

 
 

Ensayo
La vuelta
al mundo de la vida cotidiana
a través
de la escritura

Fenomenología de la literatura
(Julio Quesada)