Paul se convirtió en tema obligado por el acierto de sus predicciones
Los partidos se ganan en la cancha, tras 90 minutos de orden, buen juego y goles. Pero ahora, luego del acierto del pulpo Paul, también necesitan del vaticinio de este cefalópodo, convertido en referencia -invicta- de este Mundial.
El pulpo nació hace poco más de dos años en Gran Bretaña, fue llevado al acuario alemán Sea Life de Oberhausen, y desde la Eurocopa 2008 sus cuidadores le atribuyen un poder pronosticador que en aquel torneo, ganado por España, fue de 80% y dos años más tarde -siempre con Alemania como protagonista de sus predicciones- tiene pleno de aciertos, incluyendo la derrota germana ante Serbia y las goleadas a Inglaterra y Argentina.
El rito de Paul es sencillo. En dos contenedores con comida fresca se ubican, respectivamente, las banderas de los equipos rivales, y el molusco escoge de dónde comer. El envase seleccionado representa la opción de Paul y, hasta ahora, además de saciar su hambre ha hecho realidad las ilusiones de los aficionados a Alemania.
El próximo reto del pulpo es para la semifinal. Alemania se mide el miércoles ante España y el molusco se enfrenta desde ya a críticos de este arte de la predicción acuática.
Cómo anunciar |
Suscripciones |
Contáctenos |
Política de privacidad
Términos legales |
Condiciones de uso |
Mapa del Sitio |
Créditos |
Ayuda
El Universal - Todos los derechos reservados 2010