Música entre dos aguas
"Siempre fui seguidor de Argentina porque Venezuela no lograba mucho en materia de fútbol... Me di cuenta que si quería ganar dinero con la música, tenía que pasarme a las baladas", comenta el cantautor Ricardo Montaner.
Contenido relacionado
LORENA TASCA
| ENVIADA ESPECIAL/EL UNIVERSAL
domingo 28 de octubre de 2012 12:00 AM
Iguazú.- Si el Paraíso existiera en la Tierra, para Ricardo Montaner (1957) se parecería mucho a las cataratas de Iguazú, en la Provincia de Misiones, Argentina: "Todos deberían visitarlas al menos una vez en la vida. Es una experiencia que nunca olvidarán", dijo.
El pasado 15 de octubre no fue un día habitual para los guías turísticos del Parque Nacional Iguazú. Aquella mañana, todos se preguntaban lo mismo: "¿Qué son todas esas cajas?", "¿para qué es esa cámara?", "¿por qué hay tanta gente corriendo de un lado a otro?" (...). También se hacían una última pregunta: "¿Quién es él?".
"Es Ricardo Montaner, un cantautor argentino que se crió en Venezuela", respondió entre susurros uno de los jóvenes.
Sí, Montaner eligió la majestuosidad de una de las cataratas del Parque Iguazú -La garganta del diablo- para grabar el videoclip de Time, canción que forma parte de su última producción discográfica Viajero frecuente.
"Este escenario representa para mí lo más cercano a estar con Dios", argumentó el intérprete de Me vas a extrañar como una de la razones que lo llevaron a grabar el audiovisual en ese lugar.
"¡Silencio, por favor. Vamos a empezar!", gritó Marlene Rodríguez, quien nuevamente se puso detrás de la cámara para dirigir un video de su esposo, cuyo resultado final será estrenado en abril de 2013.
La persistente llovizna que se genera de la fuerte caída de agua, obligó a proteger todos los equipos del rodaje; en especial la cámara Red One (de alta definición), que fue cubierta con un plástico negro para que no sufriera daños.
Mientras Montaner movía los labios a la par del tema, a parte del equipo de producción le tocó servir de barrera humana para que curiosos, turistas y fanáticos no interrumpieran la grabación ni siquiera para tomarse una foto con el artista. "Por favor, mantengamos el orden", decía una de las chicas. "Yo sólo quiero un autógrafo", replicó una señora con un pedazo de cartón en la mano. Minutos después, su deseo fue cumplido.
Más de una vez, Montaner saludó a los seguidores que rodeaban el improvisado set. Hasta les tomó fotos con su teléfono celular. Y cuando menos se esperaba, soltaba frases dispersas para interactuar con ellos. "¡Qué calorón hace aquí!". Como por arte de magia, algún asistente de producción aparecía con un secador de cabello portátil para refrescarlo.
"Qué extraño se vio eso del secador. Pero lo logramos, no salí sudado y mi cabello se mantuvo paradito mientras grabamos", dijo el intérprete, entre carcajadas, al día siguiente, en la presentación formal de su nuevo álbum, realizada en el Salón Paraíso del Hotel Sheraton, con vista a la imponente caída de agua. Otro lugar del que se tendría que despedir poco después.
"Las despedidas nunca han sido fáciles para mí", confesó el cantautor al referirse al título de su álbum. "Viajar siempre ha significado estar despidiéndome constantemente de las personas, de mi familia, de los lugares, y aunque ya se ha convertido en una costumbre, sigue siendo complicado", agregó el músico.
Montaner recuerda con claridad la primera vez que tuvo que decir adiós con lágrimas en los ojos. Fue durante su infancia, en la localidad bonaerense de Valentín Alsina, donde nació.
"Todas las tardes llegaba a mi casa con una o dos ranas que agarraba por el camino, y como no tenía el coraje de abandonarlas las fui juntando en un estanque que teníamos y que se convirtió un criadero de ranas. Creo que llegué a tener como 200 (risas). El día que me mudé a Venezuela tuve que liberarlas a todas. Fue uno de los actos de separación y despedida que marcó mi niñez", recordó.
Montaner sabe que hay una despedida de la que no podrá zafarse. En algún momento le tocará, aunque no sabe cuándo: la despedida del mundo musical. "Cantaré hasta que mi voz sea digna", aseguró.
En dos equipos
"¡Hoy soy Vinotinto!", exclamó el cantante cuando se le preguntó a cuál equipo de fútbol se apuntaba. Ese día, Venezuela se disputó ante Ecuador algunos puntos en la eliminatoria para el Mundial Brasil 2014. "Pero también juega Argentina contra Chile", dijo, entre risas, mientras preguntaba a alguien de su equipo de producción a qué hora comenzaba el partido de la albiceleste.
"Es lógico que sea de los dos equipos, pero debo confesar que siempre fui seguidor de la selección argentina porque estaba acostumbrado a que Venezuela no lograra mucho en materia de fútbol. Hasta aquel día del partido Argentina-Venezuela; ese día, por primera vez, aposté contra la albiceleste, ¡y ese gol fue hermoso! Y lo celebré estando en Argentina", dijo el cantautor.
-¿Fue frustrante llegar de un país con cultura futbolística a uno donde el deporte rey es el béisbol?
-Bastante. Cuando llegué a Venezuela el fútbol era prácticamente inexistente. Primero estaba el béisbol, luego el baloncesto, pero nada de fútbol. Nunca logré batear nada.
-Usted ha dicho de que le hubiera gustado ser futbolista. ¿Qué sería de Montaner si se hubiera dedicado al fútbol?
-No, soy malísimo jugando. Fue una cuestión de gusto. Sabes que en el colegio Claret, allá en Maracaibo, jugaban fútbol y ahí me desquitaba, porque durante los dos años que viví en Caracas no practiqué ningún deporte. Pero cuando llegué a Maracaibo, que sí era una ciudad más futbolera, simplemente disfrutaba pegándole al balón.
-Antes de ser cantante de baladas, era baterista en una banda de rock, de la que tiempo después fue vocalista. ¿Cómo pasó del rock a la música romántica?
-Muy sencillo. Me di cuenta que si quería ganar dinero con la música, tenía que pasarme a las baladas (risas). Además, lo de la banda era un pasatiempo, no era más que eso, hasta que descubrí que podía hacer plata cantando. Ojo, en esa época me encantaba el rock, me fascinaba Led Zeppelin, hasta que empecé a ablandar mis gustos debido a que en Maracaibo empezó a sonar en las radios la música italiana y la caribeña, las Estrellas de Fania, Blades, Colón, y bandas nacionales como La gran fogata. Entre tantos ritmos terminé siendo baladista, dejando la batería y dedicándome a la guitarra y a mi voz.
El pasado 15 de octubre no fue un día habitual para los guías turísticos del Parque Nacional Iguazú. Aquella mañana, todos se preguntaban lo mismo: "¿Qué son todas esas cajas?", "¿para qué es esa cámara?", "¿por qué hay tanta gente corriendo de un lado a otro?" (...). También se hacían una última pregunta: "¿Quién es él?".
"Es Ricardo Montaner, un cantautor argentino que se crió en Venezuela", respondió entre susurros uno de los jóvenes.
Sí, Montaner eligió la majestuosidad de una de las cataratas del Parque Iguazú -La garganta del diablo- para grabar el videoclip de Time, canción que forma parte de su última producción discográfica Viajero frecuente.
"Este escenario representa para mí lo más cercano a estar con Dios", argumentó el intérprete de Me vas a extrañar como una de la razones que lo llevaron a grabar el audiovisual en ese lugar.
"¡Silencio, por favor. Vamos a empezar!", gritó Marlene Rodríguez, quien nuevamente se puso detrás de la cámara para dirigir un video de su esposo, cuyo resultado final será estrenado en abril de 2013.
La persistente llovizna que se genera de la fuerte caída de agua, obligó a proteger todos los equipos del rodaje; en especial la cámara Red One (de alta definición), que fue cubierta con un plástico negro para que no sufriera daños.
Mientras Montaner movía los labios a la par del tema, a parte del equipo de producción le tocó servir de barrera humana para que curiosos, turistas y fanáticos no interrumpieran la grabación ni siquiera para tomarse una foto con el artista. "Por favor, mantengamos el orden", decía una de las chicas. "Yo sólo quiero un autógrafo", replicó una señora con un pedazo de cartón en la mano. Minutos después, su deseo fue cumplido.
Más de una vez, Montaner saludó a los seguidores que rodeaban el improvisado set. Hasta les tomó fotos con su teléfono celular. Y cuando menos se esperaba, soltaba frases dispersas para interactuar con ellos. "¡Qué calorón hace aquí!". Como por arte de magia, algún asistente de producción aparecía con un secador de cabello portátil para refrescarlo.
"Qué extraño se vio eso del secador. Pero lo logramos, no salí sudado y mi cabello se mantuvo paradito mientras grabamos", dijo el intérprete, entre carcajadas, al día siguiente, en la presentación formal de su nuevo álbum, realizada en el Salón Paraíso del Hotel Sheraton, con vista a la imponente caída de agua. Otro lugar del que se tendría que despedir poco después.
"Las despedidas nunca han sido fáciles para mí", confesó el cantautor al referirse al título de su álbum. "Viajar siempre ha significado estar despidiéndome constantemente de las personas, de mi familia, de los lugares, y aunque ya se ha convertido en una costumbre, sigue siendo complicado", agregó el músico.
Montaner recuerda con claridad la primera vez que tuvo que decir adiós con lágrimas en los ojos. Fue durante su infancia, en la localidad bonaerense de Valentín Alsina, donde nació.
"Todas las tardes llegaba a mi casa con una o dos ranas que agarraba por el camino, y como no tenía el coraje de abandonarlas las fui juntando en un estanque que teníamos y que se convirtió un criadero de ranas. Creo que llegué a tener como 200 (risas). El día que me mudé a Venezuela tuve que liberarlas a todas. Fue uno de los actos de separación y despedida que marcó mi niñez", recordó.
Montaner sabe que hay una despedida de la que no podrá zafarse. En algún momento le tocará, aunque no sabe cuándo: la despedida del mundo musical. "Cantaré hasta que mi voz sea digna", aseguró.
En dos equipos
"¡Hoy soy Vinotinto!", exclamó el cantante cuando se le preguntó a cuál equipo de fútbol se apuntaba. Ese día, Venezuela se disputó ante Ecuador algunos puntos en la eliminatoria para el Mundial Brasil 2014. "Pero también juega Argentina contra Chile", dijo, entre risas, mientras preguntaba a alguien de su equipo de producción a qué hora comenzaba el partido de la albiceleste.
"Es lógico que sea de los dos equipos, pero debo confesar que siempre fui seguidor de la selección argentina porque estaba acostumbrado a que Venezuela no lograra mucho en materia de fútbol. Hasta aquel día del partido Argentina-Venezuela; ese día, por primera vez, aposté contra la albiceleste, ¡y ese gol fue hermoso! Y lo celebré estando en Argentina", dijo el cantautor.
-¿Fue frustrante llegar de un país con cultura futbolística a uno donde el deporte rey es el béisbol?
-Bastante. Cuando llegué a Venezuela el fútbol era prácticamente inexistente. Primero estaba el béisbol, luego el baloncesto, pero nada de fútbol. Nunca logré batear nada.
-Usted ha dicho de que le hubiera gustado ser futbolista. ¿Qué sería de Montaner si se hubiera dedicado al fútbol?
-No, soy malísimo jugando. Fue una cuestión de gusto. Sabes que en el colegio Claret, allá en Maracaibo, jugaban fútbol y ahí me desquitaba, porque durante los dos años que viví en Caracas no practiqué ningún deporte. Pero cuando llegué a Maracaibo, que sí era una ciudad más futbolera, simplemente disfrutaba pegándole al balón.
-Antes de ser cantante de baladas, era baterista en una banda de rock, de la que tiempo después fue vocalista. ¿Cómo pasó del rock a la música romántica?
-Muy sencillo. Me di cuenta que si quería ganar dinero con la música, tenía que pasarme a las baladas (risas). Además, lo de la banda era un pasatiempo, no era más que eso, hasta que descubrí que podía hacer plata cantando. Ojo, en esa época me encantaba el rock, me fascinaba Led Zeppelin, hasta que empecé a ablandar mis gustos debido a que en Maracaibo empezó a sonar en las radios la música italiana y la caribeña, las Estrellas de Fania, Blades, Colón, y bandas nacionales como La gran fogata. Entre tantos ritmos terminé siendo baladista, dejando la batería y dedicándome a la guitarra y a mi voz.
¡Participa!
Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
ESPACIO PUBLICITARIO
Acceso rápido a:
05:26 PM.
LIGA PROFESIONAL VENEZOLANA.
LVBP aprueba repetición de jonrones y creación de comité de apelación
ESPACIO PUBLICITARIO
Lo más...
- El discurso económico "suicida" de Maduro
- Una mujer sirvió de señuelo en asesinato de...
- Globovision pierde seguidores en Twitter
- Silva como un pajarito
- Fiscal del audio está en el padrón de milit...
- Lorenzo vs. Nicolás
- Verdades peligrosas
- Prendió el ventilador y falta papel
- Otro día para morir
- La desgracia de esta tierra de gracia
- Fiscal del audio está en el padrón de milit...
- Capriles: "Este gobiernito se mantiene si s...
- Rodríguez llama a gobernadores de oposición...
- El discurso económico "suicida" de Maduro
- Globovision pierde seguidores en Twitter
- Una mujer sirvió de señuelo en asesinato de...
- Silva como un pajarito
- La desgracia de esta tierra de gracia
- Maduro llegó a Bolivia para revisar acuerdo...
- Capriles: El TSJ tiene en sus manos la solu...
Alianzas
Cómo anunciar |
Suscripciones |
Contáctenos |
Política de privacidad
Términos legales |
Condiciones de uso |
Mapa del Sitio |
Ayuda
El Universal - Todos los derechos reservados 2012
