El soberano es quien otorga legitimidad

VALENTÍN ARENAS AMIGÓ |  EL UNIVERSAL
lunes 20 de enero de 2014  12:00 AM
Un gobernante es legítimo cuando llega al poder, municipal, regional o nacional, por una vía electoral transparente y el apoyo de la mayoría de los ciudadanos-electores. O sea que en una verdadera democracia la elección de las autoridades está en las manos  del pueblo y de nadie más. Por eso solo el pueblo, como el soberano que es, deslegitima también a quienes gobiernan cuando le revocan la legitimidad previamente otorgada si hacen una mala  gestión. En base a esto analicemos ahora si quien aparece en los medios como Presidente de Venezuela tiene la legitimidad necesaria  para ejercer ese cargo.      Lo presentaron como candidato en las elecciones del 14 de abril manejada por un CNE que, lo mismo que sucede con las demás Instituciones del Estado, está tomado por el Poder Ejecutivo o Poder Único en el país. La trayectoria del CNE no es para confiar en él porque su parcialidad empezó en 1999 y las múltiples elecciones se mostraron después como "señal" de democracia cuando no basta convocarlas si después la voluntad del soberano no es respetada.

El 14 de abril no fue una excepción sino otra consulta más manejada por el mismo árbitro, todos los rectores por cierto con sus períodos ya vencidos y una trayectoria  parcializada. La permanencia en los cargos nada lo  justifica. Publicado el supuesto resultado,  el otro candidato solicitó entonces que se auditaran los cuadernos electorales a lo que se negó el CNE cuando esa auditoría habría confirmado el triunfo del candidato por ellos proclamado si realmente tenía la mayoría. ¿Por qué negarse entonces? No se entiende. ¿Por qué se le temió a esa auditoría? Cerca de 800.000 mil electores se pasaron del candidato oficial-Maduro-al candidato opositor-Capriles-y ahí se detuvo la diferencia ante la negativa  de la auditoría. Entonces  el líder opositor  y otros presentaron recursos ante el TSJ, pero este recibió la orden de no admitirlo y así fue. El control del CNE, mejor del Ministerio Electoral, más el control del TSJ, Ministerio Judicial, impidió que se  conociera  la verdad. Después de esto la ilegitimidad presidencial se acentuó aún más. Así como también la duda sobre el país de nacimiento de uno de los candidatos cuando es tan fácil presentar el certificado de  venezolano correspondiente. Si existe, por supuesto. Con estos antecedentes y la duda sobre la legitimidad que existe en Venezuela y otros países también, convocó el miércoles 18 de diciembre a una reunión con los alcaldes opositores electos en las ciudades más importantes justificada por la necesidad de tener un diálogo entre los dos sectores del país. La explicación fue la "reconciliación nacional", que toda Venezuela quiere, después de quince años de estarse sembrando el odio social y la división en el país. ¡Oh sorpresa! ¡Súbito cambio! Sin embargo, dos factores ponen en duda la sinceridad de este repentino diálogo. Primero no se atendió la  humanista solicitud de liberar a los presos políticos como regalo navideño  y  señal de reconciliación nacional. Nada.

El segundo la necesidad de buscar  relegitimarse a través de  los alcaldes opositores cuando el único que  legitima  o deslegitima a un gobernante es  el pueblo soberano. Nadie más. Esto  revela que  la duda sobre su legitimidad también la tiene Maduro y necesita salir de ella cuanto antes.

Pero los alcaldes no son el soberano sino el pueblo.

¿Por qué no  se cuenta otra vez con un  CNE renovado e imparcial? Si está seguro de que lo apoya  la mayoría del país que lo demuestre contándose. ¡Sin miedo! ¡Por Venezuela!

Profesor de Instituciones

Políticas de la UCAB

alenri@gmail.com  


Más artículos de esta firma

¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
ESPACIO PUBLICITARIO
ESPACIO PUBLICITARIO
 
Cerrar
Abrir