Alienación

El pueblo venezolano no dará su voto ni su alma a los representantes de la reacción

imageRotate
GUSTAVO LINARES BENZO |  EL UNIVERSAL
sábado 14 de diciembre de 2013  12:00 AM
La ministra Hanson hizo su diagnóstico de las elecciones del domingo: aseguró que el Gobierno perdió las elecciones del 8 de diciembre en las "grandes ciudades" porque "es donde se concentra la mayor alienación de la gente". La teoría marxista de la alienación es uno de sus aportes fundamentales al pensamiento moderno. Ha sido utilizada por todas las corrientes desde que fue formulada por Marx a mediados del siglo XIX, tomando ideas precursoras de Feuerbach. Alienación, enajenación, el ser humano se pierde, deja de ser él mismo, desconstruido por fuerzas externas, ajenas, que le impiden ser. Para el marxismo, la alienación fundamental es la económica, el robo histórico de las clases dominantes a los oprimidos, que en el actual estadio histórico consiste en la detracción que el capitalista hace de la plusvalía creada por el trabajador. Otros pensadores colocan la alienación en otros espacios. Juan Pablo II, por ejemplo, decía que la gran alienación era la pérdida del sentido de Dios.

Pongamos algún ejemplo para ilustrar el pensamiento de la ministra, que nos permita aterrizar estas ideas en la Venezuela de hoy. Identifiquemos un factor de alienación tan claro que compruebe la tesis hansoniana. Empecemos con el más evidente: el Potro Álvarez. El expelotero representa un ícono del capitalismo de masas. Primero, el engranaje de la sociedad de consumo, etapa la más perversa de la explotación capitalista, lo llevó a ingresar en el deporte profesional, máximo exponente de la mercantilización del esfuerzo humano. Ni el mismo Álvarez, dada su juventud, recuerda que en la gloriosa Unión Soviética no había deportistas profesionales, ni en ningún otro de los países socialistas. De hecho, Cuba, vanguardia de los pueblos, no permite esta alienación icónica, la enajenación al mercado de la actividad pura del deportista.

El Potro Álvarez, además, es emblema de la música industrializada, de la enajenación del arte más espiritual al engranaje de la explotación. Es un anti-Alí Primera. El reggaeton o lo que sea que canta es la expresión cultural de las masas engañadas por el espejismo capitalista. Los videoclips de sus obras son resumen y propaganda del "éxito", ilusión con que el capital teledirigido desde las transnacionales del espectáculo mantiene sumisas, alienadas, al proletariado, impidiendo su concientización política y el despertar de su pertenencia clasista. Nada más revelador que las letras de sus piezas (lyrics, en la jerga del pitiyanquismo) que tienen por tema fundamental la alienación del cuerpo de la mujer, convertido en mercancía a la que tanta plusvalía saca el explotador.

Tanta razón tiene la ministra Hanson que los ejemplos sobran. Winston Vallenilla, siguiendo con el tema, debe su popularidad a una parodia típica del capitalismo sobre las relaciones entre los sexos y a la industria de la publicidad, la industria de la mentira. La Sagrada Familia de Engels terminó convertida en su gritico de bienvenida, que tiene inmersa en la perversión capitalista a las grandes masas venezolanas. Vallenilla ha logrado, más que el férreo control de las elites sobre el aparato educativo, reforzar el concepto capitalista de la institución familiar, mera relación comercial como demostró Engels, alienación originaria en la que vienen al mundo lo niños, niñas y adolescentes. La lucha sigue, gracias entre otras cosas al despacho de la ministra, cuyos textos escolares combaten denodadamente la ideologización mercantil que esparcen Álvarez y Vallenilla.

Venezuela se encuentra en guerra, asediada por estas fuerzas. Guerra que no sólo es económica sino ideológica. Es una guerra por el alma del venezolano, que no perdona armas ni tácticas, por más viles que sean. Este elenco de fuentes de alienación incluye, por ejemplo, influencias tan perversas como la de Magglio Ordóñez. Este pelotero sí llegó a los más cerrados cenáculos del Imperio, fue nada menos que champion bate (de nuevo el pitiyanquismo) en las Grandes Ligas, nada menos que jugando en el equipo de Detroit, ciudad maldita de la explotación del proletario norteamericano en las factorías de la Ford o la General Motors. No contento con enajenar al proletariado de Estados Unidos, ahora hace lo propio en su patria, financiando con los proventos de la plusvalía extraída a los obreros de la Chrysler, equipos de beisbol que reproducen en Venezuela los circuitos de la ideologización.

No pasarán. El pueblo venezolano ya es consciente de su papel histórico y no se dejará seguir alienando, no dará su voto ni su alma a los representantes de la reacción.

@glinaresbenzo



Más artículos de esta firma

¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
Comentarios (2)
páginas:
1 |
Por Guillermo Rincón
14.12.2013
1:20 PM
Excelente artículo, los socialistas-marxistas-comunistas tienen un pensamiento "Determinista", donde todo puede ser explicado porque las influencias externas sobre la persona, le anulan la libertad individual y por ende el pensamiento y la voluntad de actuar y cambiarse a si mismo y a su entorno. Deterministas son el Islam, el conductismo pavloviano,etc.
 
Por José R Pirela
14.12.2013
11:23 AM
El comunista todo lo ve al revés. La libertad individual para ellos es alienación porque en democracia no pueden alinear a las personas como soldados que acaten la orden del gobernante comandante. Para ellos la publicidad libre aliena la voluntad de las personas, pero ellos se apropian de todos los medios de comunicación para que las personas escuchen solamente el mensaje comunista ¿Qué piensa el venezolano de tal distorsión? ¿Protección o degeneración?
 
páginas:
1 |
ESPACIO PUBLICITARIO
ESPACIO PUBLICITARIO
 
Cerrar
Abrir