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El uso de la manipulación

ECCIO LEÓN R. |  EL UNIVERSAL
lunes 9 de septiembre de 2013  12:00 AM
Hay un cuento oriental que habla de un mago muy rico que poseía muchas ovejas. Pero, al mismo tiempo, este mago era muy tacaño no quería contratar pastores ni quería levantar una valla alrededor de los pastos donde sus ovejas pastaban. Por lo tanto, las ovejas a menudo se internaban en el bosque, caían en barrancos, etc., y sobre todo, se escapaban, pues sabían que el mago solo quería su carne y su piel, y esto no les gustaba a las ovejas.

Al fin, el mago encontró el remedio. Hipnotizó a sus ovejas y les hizo creer, en primer lugar, que eran inmortales y que no recibirían ningún daño cuando fueran despellejadas al contrario, que sería bueno para ellas e incluso agradable. En segundo lugar, les hizo creer que el mago era un buen amo, que amaba tanto su rebaño que estaba dispuesto a hacer cualquier cosa en el mundo por él. Hizo creer a su rebaño que si alguna cosa les fuera a suceder, no les sucedería entonces, y menos aún ese día, y por lo tanto no tenían necesidad de pensar en ello. Además, el mago convenció a su rebaño de que no eran ovejas, a algunas les hizo creer que eran leones, a otras que eran águilas, a otras que eran hombres y a otras que eran magos.

Después de lo cual, acabaron sus cuidados y preocupaciones por las ovejas. Jamás volvieron a escaparse sino que esperaban pacientemente la hora en que el mago necesitase su carne y sus pieles.

El uso de la manipulación aplicada al campo crítico social se ha convertido frecuentemente en un abuso. Se ha transformado en un arma fantasmal para descubrir dialécticamente al adversario, apoyándose en la fuerza social de una palabra tabú. Este término tiene que ver no tanto con el conocimiento objetivo cuanto con el interés, y nos referimos al interés del hombre cuando se trata de defender sin grandes esfuerzos una postura preferida o de inmunizarla contra todo argumento crítico por medio de la utilización de fórmulas vacías, o bien al interés del político cuando trata igualmente de descalificar al opositor con la ayuda de tópicos de gran efecto popular, imposibilitando así el diálogo serio sobre un problema.

Todo esto, claro está, no significa que la denuncia de manipulación en el ámbito crítico social esté vacía de contenido o se reduzca a un mero fantasma social a la moda. Significa, sencillamente, que hay que ser cautos y críticos a la hora de hablar de la manipulación social, sin dejarse llevar de tópicos o fáciles lugares comunes, las fronteras del concepto no están delimitadas. Descriptivamente por acercarnos de alguna manera al contenido de la manipulación diríamos que tiene una cierta equivalencia con la retórica, el arte de persuadir, convencer, adoctrinar, reprimir, etc., en lo que se refiere al campo de la persona individual, y con la propaganda, la programación, planificación social, el control, la ingeniería social, la explotación o la demagogia en lo que concierne al ámbito de la sociedad general. El concepto de manipulación abarca prácticamente todo el conjunto de técnicas de influencia social.

Toda sociedad madura y democrática se basa no solo sobre el derecho de libertad de expresión, sino también, entre otros muchos, sobre el derecho a la influencia social. En el extremo social se hallan, por un lado la manipulación social del hombre, y por otro la incomunicación. La comunicación social es influencia, y la influencia puede tornarse manipulación. Pero sin comunicación ni influencia social no hay sociedad, o, a lo más, una sociedad de incomunicación, que no es verdaderamente humana. ¿Cuándo la comunicación y el derecho a la influencia social se convierten en manipulación del hombre?

La manipulación social se da allí donde se descarta toda consciencia crítica por parte del manipulado. El hombre no percibe el ataque. Los estímulos de la manipulación permanecen ocultos a la conciencia. Crean una falsa conciencia, a partir de la cual la víctima de las prácticas de manipulación cree que ha tomado una decisión racional y personal. Manipulación y conciencia de manipulación no son compatibles, donde empieza la conciencia de manipulación allí comienza a retroceder ésta, solo puede persistir en forma de violencia física o moral, pero asumida o sufrida conscientemente. Sin embargo, manipulación con conciencia crítica no es ya manipulación sufrida, sino esclavitud consentida y claro signo de esquizofrenia.

En una sociedad tan contradictoria como la que vivimos hay que abandonar la demagogia otra forma de manipulación hay que llamar a las cosas por su nombre hay mucho de manipulación pero hay también mucho de esclavitud consentida y saboreada. La verdaderas crítica y denuncia de manipulación comienza por la liberación de sí mismo de toda esclavitud, primero por la toma de conciencia y acto seguido por la puesta en práctica de la libertad.

En fin la manipulación es acto cruel cuando es utilizada para el engaño de un rebaño tan grande como el de un país y que solo espera cautivamente su despellejo final. 

ecciol@yahoo.com


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