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Criollopolio: sin pasar por GO

DANIEL LANSBERG RODRÍGUEZ |  EL UNIVERSAL
sábado 10 de agosto de 2013  12:00 AM
En 1934, durante el nadir de la Gran Depresión estadounidense, Charles Darrow -un ex-gerente de ventas desempleado- diseñó el juego "Monopolio", como una representación (probablemente crítica) del tipo de capitalismo "salvaje" que había antecedido a la crisis económica. Dado que, para el venezolano de hoy, las circunstancias actuales de nuestra nación resultan ser igualmente deprimentes, pienso que haría sentido diseñar una nueva versión del juego, que sea más representativa de nuestra realidad. Tal vez, al igual que Darrow, podamos patentar la idea y volvernos millonarios, o si no al menos sacarle un módico de catarsis.

No haría falta imprimir billetes ficticios. Se podría contar con una oferta incalculable de bolívares de los viejos. ¿Quién no se sentía millonario con todos esos ceros? Al menos antes de llegar al supermercado o una tienda a comprar algo. Inclusive, y hasta mejor aun, esperemos un poco y seguramente podremos jugar con bolívares fuertes también. Ojo, no se les olvide ajustar todos los precios por un cinco o diez por ciento al entrar cada mes, para mejor reflejar en el juego los resultados de la sabia política monetaria de nuestros gobernantes.

¿Las fichas? Nada de figuritas gringas insípidas. Fuera con la carretilla, y la plancha: aunque obreros y domésticos son muchos en Venezuela, se entiende que estos jamás estarán en posición ni de comprar ni vender. Igualmente sacaríamos al perro, ya que en la mente de nuestro gobierno todos lo somos: al ser tratados de manera brusca y manipulados a través de meriendas, periodicazos y patadas.
En este tablero se jugaría como un boliburgués, un miembro de la elite vieja, un choro, un cubano, un iraní o un chino. De estos, sólo el oligarca clásico corre riesgo de tener que ir a la cárcel, aunque al boliburgués le pueden quitar su visa americana, por lo cual perderá el uso del "parking gratuito": la parada libre para sus bienes en Miami. Para el choro, tampoco hay cárcel, aunque en su caso los tres turnos de detención serán reemplazados por un eficaz pepazo, tras lo cual se les acaba el juego.

El monopolio original se trataba de comprar y vender terrenos, desarrollando y construyendo sobre cuadros para aumentar su valor. Esto también habría que modificarlo, ya que la idea de desarrollar un terreno, construir sobre él, y cobrar libremente por la utilidad que se genere al hacerlo, se encuentra bastante alejado de nuestras circunstancias actuales. Mejor sería comprar, vender e intercambiar concesiones o industrias enteras, siempre pendientes de pagar un poco extra por el chanchullo, y para que "salpique" de la manera apropiada.

Lo más fundamental para todos, seria evitar caer en "Casualidades." Lo inesperado en Venezuela casi nunca resulta fortuito para el individuo más afectado, aunque sí lo puede ser para los que lo secuestran, estafan o expropian sus bienes.

Las utilidades como electricidad y agua, cuadros de poca importancia en la versión original, resultarían en este la manera más directa de hacer riqueza, rindiendo montañas de dinero (aunque poca electricidad o agua) para el que las llegase a controlar.

Los ferrocarriles los cambiaríamos por campos de Pdvsa y sólo serían accesibles para los que juegan con las fichas del boliburgués, el cubano o el iraní. Igual se recomendaría que estos jugadores lo piensen bien antes de involucrarse en ese lío, ya que el precio del chanchullo es alto, el valor del petróleo inestable, las refinerías tienden incendiarse, y tendrán que pasar la mayoría de sus turnos lidiando ilógicamente con mantener al "Arca Comunal" (el cual se volverá mas hipertrofiado y caduco con cada vuelta por el tablero.) Si no les apetece ese arreglo, se fregaron. Se pueden ir a Houston sin pasar por GO.

Al acabar el juego, todos los jugadores siempre terminarían peleados, cada uno sintiéndose victimizado por los demás. Algunos acabarían muertos, otros en bancarrota o irremediablemente corruptos. De esa manera tendríamos una fiel representación sobre el tablero de la situación como nos los han puesto nuestros gobernantes, y en el cual estos esperan que sigamos el juego eternamente.

Criollopolio, le dejaría a nuestra posteridad una ventana informativa respecto la vida como fue durante nuestra era. Dudo que este pasatiempo en particular vaya generar muchos entusiastas entre los ludópatas de la Sexta o la Séptima República -y eso sería la idea. Esperemos que los venezolanos del futuro se diviertan de otra manera, y que queden perplejos e incrédulos que nosotros le dedicáramos tanta energía y tiempo a un juego tan poco divertido: sin ganadores, sin curva de aprendizaje, y donde los dados siempre estuvieron cargados.

@Dlansberg



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Comentarios (3)
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1 |
Por Adolfo Pinto
10.08.2013
5:41 PM
Sony Arias, no le veo cual es el problema de enviarle cada año 10 mil millones de dólares a los Castro. En algún momento de esta tragicomedia comunistoide Cuba y Venezuela serán una misma patria, ya sea que Cuba se anexe a Venezuela o viceversa, es cuestión de tiempo y de gustos, aunque lo mas probable es que ocurra lo primero. El punto es que todo ese dinero que sale puede verse como una inversión a futuro del país, capitalizable cuando ocurra la anexión. Y en caso de que eso no ocurra, porque Chavez no tenia razón con eso de que pasarían mil años para que volviera otro sistema diferente al revolucionario, no pasa nada: el saqueo es la norma y esos reales ya se perdieron hace rato. Cosa maj grande!
 
Por miguel david picornell
10.08.2013
1:47 PM
Lansbergh.....¿tu no te consideras "Obrero ni Domestico?....o es que te dá Terror Nocturno la variopinta vida del Pueblo "de abajo"..¿que se considera Us?.como raDONKI..?"empleador"?.....esta clase media ó media clase ó media Ahi....y ese deseo malsano y aristocrata(en la intencionalidad ,pues no dán para mas)de querer ser "distintos"...Dios desde Arriba..Observa...
 
Por Sory Arias
10.08.2013
12:43 PM
El éxito de los Castro es haberse tomado Venezuela. Nosotros los mantenemos con diez mil millones de subsidio petrolero anual. A Venezuela se empobrece, los Castro disfrutan de nuestra riqueza.
 
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