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Maduro no es malo. Simplemente no lo sabe...

ORLANDO VIERA-BLANCO |  EL UNIVERSAL
martes 25 de junio de 2013  12:00 AM
Cuando Hannah Arendt (1961) asistió como reportera de The New Yorker al juicio de Adolf Eichmann -criminal de guerra nazi- en Jerusalén, jamás pensó en el impacto intelectual que le ocasionaría. Como judía apátrida nacida en Alemania, resistida a totalitarismo y a la imposición de imperativos morales colectivos (marxismo-nazismo), Arendt fue capaz de generar "un mínimo de comprensión" sobre la crueldad de aquel imputado. Para comprender la infamia de Eichmann apeló a la idea de la banalización del mal. Expresión que buscaba aliviar la carga demoníaca de Eichmann, quien no habría actuado como un radical endiablado, sino sistemática e irreflexivamente, a la orden de un paria. Su esencia no era la maldad. Era peor, era su incapacidad de pensar.

Eichmann en Jerusalén se publicó en 1963 en EEUU. El nazi fue detenido por el servicio secreto israelí, Mossad, en Argentina (1960) y trasladado a Jerusalén. Arendt después de escuchar sus frívolas deposiciones, acabó diciendo que "nunca habría asesinado a un superior, porque no era tonto, sino incapaz de reflexionar". Tal condición impúber le convirtió en uno de los mayores criminales de su época. Pero satanizarlo era banal, pueril, fácil. Quizás cómico sentenció Arendt. No se debe justificar al inconsciente en aparentes profundidades demoníacas que desvían lo realmente atroz: la inermia que inmoviliza la voluntad. Arendt no sugería la absolución de Eichmann. Por el contrario, comprendía su culpabilidad. Pero no por poseer un espíritu satánico, sino por su simpleza a rebelarse a un orden aberrante, que lo llevó a la liquidación absoluta de su conciencia (nihilismo) y con ello a las más horrendas barbaries que conoce la humanidad: el holocausto. Ni pensaban lo que hacían, pero atención tampoco los que padecían de aquella masacre, reaccionaron para resistirse.

Llevar a judíos a la cámara de gas o torturarlos a rabiar, formaba parte de un "buen funcionamiento" para Eichmann y sus partisanos, donde la maldad del acto -para Arendt- era inocua en comparación al modelo de poder "superior, perverso y supresor", capaz de penetrar con horror y morbo, las fibras más profundas de la dignidad humana. Penetración de la que no se salvaron los mismos líderes sionistas que actuaron como verdugos de su propio pueblo. Sensible cuestionamiento al mundo judío que le valió a Hanna Arendt el rechazo de su comunidad hasta su muerte (1975)... Gershom Scholem replicó a Arendt: "que tal irreflexión pueda generar más desgracias que todos los impulsos malvados del ser humano, era la lección que se podía aprender en Jerusalén. Pero una lección, no una justificación o una teoría del fenómeno... En los campos se destruía la dignidad de las personas y se las llevaba a colaborar a su propia destrucción. Pero, ¿por ello debe estar borrosa la frontera entre víctimas y verdugos? ¡Qué perversidad! Arendt respondió: "los hechos no fueron realizados por gángsteres, monstruos o sádicos furibundos, sino por los miembros más respetables de la honorable sociedad -sic-. Así, a los que colaboraron y siguieron órdenes no debe preguntárseles ¿por qué obedeciste?, sino ¿por qué colaboraste?"... Y agregó: ¿quién dice que yo, que condeno una injusticia no habría sido capaz de realizarla?

¿Cuántos miembros de nuestra honorable sociedad venezolana han sido cómplices de los despropósitos de esta era? ¿Por qué obedecen? ¿Por qué colaboran? No es que a Venezuela se la llevó el diablo. El diablo, decía Arendt, ni es radical, perseverante, ni  perfecto. Solo Dios lo es. A Venezuela la ha arrastrado un destino borrascoso que nosotros mismos hemos permitido, y sobre lo cual no queremos reflexionar. Hemos sido conducidos por mentes inconscientes, creadoras de un esquema  supresor y perverso tanto a la medida de quien pretende el poder eterno, como a la tasa de quienes permiten la consolidación de dicho poder. No es un asunto del alma. Es un asunto de la razón y de la moral. Nuestros verdugos simplemente carecen de una lógica ciudadana, humanista, ética, pluralista. No distinguen, diría Nietzsche, lo bueno de lo malo. ¿Maduro es malo? Él mismo no lo sabe. Pero atención, muchos de nosotros tampoco.

No pretendo en estas líneas librarme de mi responsabilidad. "¿Quién dice que yo, seré incapaz de realizarla?". Formo parte de esa Venezuela irreflexiva incapaz de pensar más allá de reconocer a los malvados. El asunto no es hablar de enchufados para desprestigiar a un régimen. Es hablar de ilegitimidad para reivindicar la verdad. El discurso banal -enchufados, malucos, diablos- es aceptar el despojo de la vida misma ante un Estado sin justicia que propicia la criminalidad, rociando un aerosol para el mal olor.

¿Debemos concluir que los venezolanos hemos participado de nuestra propia destrucción? Reflexionemos.

vierablanco@gmail.com

@ovierablanco


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Comentarios (50)
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Por Juan Carlos Torres Rojas
25.06.2013
11:11 PM
Con tres resúmenes defino a maduro: 1-Sufre de estrés postraumático luego de la muerte de Hugo y al carecer de identidad propia trata de imitarlo con resultados catastróficos 2- La mejor forma de dominar la mente paupérrima de pensamiento es crear nacionalismos baratos como guerras, persecuciones, conspiraciones, invasiones, distraer la atención de sus seguidores, crear rencillas entre los ciudadanos y dividir (divide y vencerás, agrupa y perderás)3-crear en los poderes un ambiente hostil y favorable para generar caos con el propósito de aprovecharlo en favor propio como ocurrió en las manifestaciones, en las cuales hubo perdidas humanas y achacarlas a la oposición, hace mas de 60 años escucho que los castro dicen lo mismo y no ha pasado nada, ahora que el pueblo de cuba trata de despertar simplemente encarcelan a los disidentes acusándolos de traidores fascistas, cuando realmente ni siquiera saben cual es el significado de fascismo que en otras palabras es el que practican.
 
Por Aurora chenard
25.06.2013
8:25 PM
No sabemos mucho acerca de Maduro,solo lo que el mismo dice en publico con su defiente lenguaje ofensivo y vulgar,ademas de sus raros encuentros con pajarracos rojos que hablan y esa obsesion de conspiracion de que lo quieren envenenar y todo lo que le dicen los Castro que haga.
 
Por MARCELO TRUCHELLI
25.06.2013
6:37 PM
Yo lo digo siempre Nicolás, lo triste no es haber sido ignorante toda una vida, lo triste es morirse y no haberse dado cuenta.
 
Por Jesús Antonio Bermúdez Silva
25.06.2013
5:57 PM
Maduro no es tan malo como Chávez. Después de todo para ser tan malo como Chávez requiere esfuerzo. Pero no es la persona para hacer de Venezuela una sociedad que se hace respetar.
 
Por José R Pirela
25.06.2013
5:07 PM
Sí, todos los venezolanos hemos contribuido con nuestra propia destrucción, colaborando con la hegemonía política sobre el petróleo. Así hemos librado a los políticos de responsabilidad política al convertirlos en repartidores de renta.
 
Por José R Pirela
25.06.2013
5:00 PM
La banalidad del mal, tanto de oficialistas como de la oposición, es lo que impide separar democracia de la hegemonía petrolera.
 
Por José R Pirela
25.06.2013
4:56 PM
Se debe analizar la ilegitimidad política y económica, para reivindicar la verdad. Debe ser nuestro código de la ruta democrática.
 
Por José R Pirela
25.06.2013
4:51 PM
"A Venezuela la ha arrastrado un destino borrascoso que nosotros mismos hemos permitido, y sobre lo cual no queremos reflexionar. Hemos sido conducidos por mentes inconscientes, creadoras de un esquema supresor y perverso tanto a la medida de quien pretende el poder eterno, como a la tasa de quienes permiten la consolidación de dicho poder. No es un asunto del alma. Es un asunto de la razón y de la moral." Simplemente perfecto. No se necesita reflexión para lo que está a la vista. Pero en Venezuela abundan los ciegos.
 
Por Dolores Colomina
25.06.2013
4:49 PM
Capriles, él Sí es el "bueno" de la pelicula. Sus actuales "padrinos" del lado de la tierra de Santander, se codean con la crema y nata de la bondad en latinoamérica. ( Uno no se esperaba ver cosas tan desagradables escritas en los periodicos de hoy día...) Verdad Orlando ???
 
Por Rosa Malave
25.06.2013
4:48 PM
Picornel: primero se entiende y luego se califica, no es al revés
 
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