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¿Desestabilización o criminalidad?

La verdadera conspiración imperialista es la inseguridad producto del hampa desatada

MIGUEL SANMARTÍN |  EL UNIVERSAL
sábado 13 de abril de 2013  12:00 AM
Estadísticas internacionales (2012) colocan a Venezuela entre los cuatro primeros países del mundo con mayor tasa de homicidios. Aproximadamente 75 víctimas por cada 100 mil habitantes. En el Distrito Capital el índice es aún mayor: 122 muertos por cada 100 mil residentes. 98% de esos crímenes quedan impunes, razón (una de tantas) para la creciente inseguridad. Este balance constituye un honor nada envidiable. En este aterrador ranking superamos a México, Colombia, Brasil y El Salvador, naciones históricamente afectadas por este flagelo, e incluso a países con guerras declaradas como Siria y Afganistán. El total anual de crímenes pasó de 5.000 en 2008 (último año de gobiernos del período democrático) a 24.000 en 2012 (decimotercero de la revolución castrochavista).

Pero no es solo la elevada tasa de homicidios lo que afecta la tranquilidad de los venezolanos. Se cometen en el país otros muchos atentados contra la integridad y los bienes de los ciudadanos. Agresiones de distinta gama, frecuencia, magnitud y consecuencias. Desde las muy sofisticadas estafas electrónicas y los delitos de corrupción a los más ramplones sicariato, narcotráfico y extorsión. El inventario de fechorías no se agota aquí. Sin incluir las tropelías políticas y electorales presentes, son frecuentes también los robos de toda índole, los atracos, los hurtos, los arrebatones y los secuestros. Dentro de esta modalidad surgió la "subespecialidad" del secuestro exprés, muy recurrido por estos días. Este es de los más aterradores y crueles delitos porque, además del daño patrimonial y eventualmente físico, la víctima sufre secuelas sicológicas producto de las amenazas con armas de fuego y "ruleteo" mientras se concreta el pago del rescate.

Esta es la verdadera conspiración imperialista. No la de "paramilitares". Los que atentan contra la sociedad son los malandros tarifados y enchufados. La criminalidad es la auténtica agresión de los enemigos de la patria contra el pueblo indefenso que padece y perece por la acción de los maleantes que actúan impunemente con la venia de un Estado indiferente ante la violencia. Es la criminalidad el sabotaje que denuncian desde el gobierno. Es un complot que sí inocula sufrimiento a las personas y desestabiliza familias. Países. Lo ocurrido al humorista Laureano Márquez, a la cantante Estelita del Llano y a la exmiss Laksmi Rodríguez (muestra mínima de la cotidianidad), es inadmisible en una sociedad democrática, civilizada con principios y valores. Agresiones similares padecen diariamente millares de compatriotas con los cuales el hampa no hace distinciones ni excepciones. La inseguridad es la verdadera amenaza de la sociedad. No las inventadas conjuras o falsos atentados.

msanmartin@eluniversal.com



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