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Sembrando un árbol para sembrar el futuro

JOSÉ GRAZIANO DA SILVA |  EL UNIVERSAL
domingo 24 de marzo de 2013  12:00 AM
El Día Internacional de los Bosques, que Naciones Unidas celebra por primera vez el 21 de marzo, invita a las personas y comunidades del mundo a "sembrar un árbol, sembrar el futuro".

Este llamado se hace para poner el foco en la vital importancia que tienen los bosques en nuestras vidas, y para convocar a la opinión mundial en defensa de nuestros bosques, los cuales están sujetos a presiones en varios frentes.

La vida tal como la conocemos no sería posible sin los árboles. El trabajo que realizan capturando y almacenando el carbono presente en la atmósfera es bien conocido, pero los bosques desempeñan una serie de otros servicios también. Son fuente de medicinas, alimentos y fibra; protegen las cuencas y las fuentes de agua fresca del mundo, la cual es cada vez más preciada; son los principales santuarios de diversidad biológica terrestre; proveen combustible, trabajo e ingresos para 350 millones de personas, entre las que se cuentan las más pobres del mundo.

Pero los bosques están bajo peligro. Entre 2000 y 2010 la tasa de deforestación estimada fue de cerca de 13 millones de hectáreas por año, equivalente al tamaño de Grecia.

Y otras amenazas nuevas e insidiosas están surgiendo como consecuencia de la globalización y el cambio climático.

Una de ellas es la propagación de plagas y enfermedades, producto del movimiento global de madera, semillas y suelo que forma parte del comercio globalizado. En todo el mundo, especies introducidas están invadiendo los bosques naturales y cambiando los ecosistemas de maneras impredecibles.

Con el cambio climático, otra amenaza creciente es el mayor riesgo de incendios forestales y tormentas lo suficientemente poderosas como para devastar grandes extensiones de bosque.

Todas estas amenazas pueden ser enfrentadas. Los bosques y los árboles tienen una contribución fundamental que hacer como motores del desarrollo sostenible en el futuro. Son una fuente renovable por excelencia que puede responder a múltiples necesidades y desafíos económicos, sociales y ecológicos.

Ha habido éxitos recientes. La combinación de voluntad política y progreso socioeconómico ha reducido la tasa de deforestación en los últimos años, sobre todo en Asia. Las Naciones Unidas, y la FAO en particular, se comprometen a apoyar a los países en sus esfuerzos por convertir la deforestación en restauración de bosques, mientras que se garantiza la seguridad alimentaria, el empoderamiento y el progreso social de las personas que dependen de los bosques.

Hay excelentes ejemplos locales y nacionales que pueden y van a ser ampliados y compartidos, idealmente a través de la cooperación Sur-Sur.

Una nueva herramienta conocida como pago por servicios ecosistémicos -en todas las escalas, desde la local hasta la mundial- tiene un enorme potencial para generar ingresos para los habitantes de los bosques. Está siendo implementada con éxito en varios países tropicales, como Costa Rica, un país que ha emergido con fuerza desde una fase de deforestación, duplicando sus bosques en tan solo 25 años.

Con el plazo inminente de 2015 para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ha comenzado la discusión sobre un conjunto nuevo y más ambicioso de objetivos de desarrollo sostenible. La FAO propone el compromiso con el Desafío de Hambre Cero, lanzado globalmente en junio de 2012 por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el cual busca la erradicación total del hambre durante nuestras vidas. Reducir la deforestación está estrechamente vinculado al logro del Hambre Cero.

En muchas partes del mundo la deforestación está degradando los ecosistemas, disminuyendo la disponibilidad de agua y limitando el suministro de leña, todo lo cual reduce la seguridad alimentaria, especialmente para los pobres. La reducción significativa de la deforestación neta sería un paso fundamental para acabar con el hambre y lograr la sostenibilidad.

Mientras avanzamos hacia dicha meta, durante este primer Día Internacional de los Bosques podemos empezar plantando un árbol para devolver a los bosques solo un poco de lo que hemos tomado. Al sembrar un árbol sembramos nuestro futuro. Al dar a los bosques nos damos a nosotros mismos ya nuestros hijos.

Director general de la FAO

http://www.fao.org/world/venezuela



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Comentarios (1)
Por Josep Anglade
24.03.2013
2:56 AM
Excelente, yo por mi parte siembro un arbol cada cierto tiempo y veo con preocupacion como las personas con los problemas cotidianos de hoy dia dejan de un lado estos temas que de no corregirse pasaran factura a mediano plazo a la humanidad.
 
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