Compartir

De la "revolución" a la descomposición

La "revolución" dio paso a su etapa superior, la pura y simple descomposición

imageRotate
DIEGO BAUTISTA URBANEJA |  EL UNIVERSAL
jueves 7 de febrero de 2013  12:00 AM
No es muy seguro que este proceso que hemos vivido desde hace catorce años pueda ser considerado una revolución, como sus jerarcas parecen aspirar que se haga. En cualquier caso, en la historia venezolana la palabra revolución es una palabra muy devaluada. En el siglo antepasado se la usó para bautizar cualquier cosa que significara un cambio de gobierno. En el siglo pasado el único evento que reivindicó el título fue la llamada revolución de octubre, que derrocó al gobierno de Medina Angarita, y con la cual es de suponer que el chavismo no quiere tener ningún parentesco.

Revolución socialista desde luego no es, de modo que sería una revolución en el sentido venezolano de la palabra, por sí mismo nada claro. De modo que lo mejor es usar la palabra entrecomillada. Pero sea lo que sea esta "revolución", creo que se la puede considerar terminada. Su fuerza impulsora, Hugo Chávez, está agotada, si es que él mismo por su parte no la había dado por terminada ya hace algún tiempo.

Es posible incluso pensar que la preocupación de Chávez empezaba a ser la eficiencia y que lo mismo estaban pensando los supervisores cubanos, los hermanos Castro, que necesitan que este país funcione para seguir recibiendo el abundante sostén venezolano. De ser esto cierto, a lo mejor lo que venía era una etapa de moderación en el gobierno chavista.

Pero eso es a estas alturas una pura especulación que no tiene mayor utilidad. Lo que en la realidad efectiva estamos viendo es un proceso de descomposición nacional e indetenible.

El Gobierno carece de una fuerza ductora e impulsora, como la que significaba la presencia de Chávez. Las limitaciones intelectuales y de personalidad de quienes aparecen compitiendo por la sucesión son evidentes. Otros factores que dentro del oficialismo pudieran aspirar a ocupar los lugares de relevo, y que pudieran significar un cambio de orientación, están por los momentos -y si es que existen- demasiado agazapados y no es nada seguro que cuenten con apoyos de importancia en el mundo del chavismo. Los verdaderos sustitutos inmediatos de Chávez como elemento de conducción, los jerarcas cubanos, tienen los problemas que son de suponer para hacerse sentir abiertamente como tal fuerza gobernante. Tratándose, a fin de cuentas de un gobierno extranjero, su principal preocupación es asegurar que sus intereses queden bien atendidos, pero no pueden encargarse del gobierno como tal. Por ahora les basta con que el Gobierno esté en manos de un hombre de confianza, al que puedan dar instrucciones cada vez que les interese.

De modo que el proceso de descomposición y de desgobierno sigue su curso prácticamente sin obstáculos. Las manifestaciones de ello son múltiples y en todos los frentes. Uribana, desabastecimiento, repunte de la inflación, lo que se cuenta del mundo popular, la negativa china a nuevos préstamos...

Ya la "revolución" quedó atrás. Lo que respecto de ella se puede hacer es tratar de estirar, a fuerza de gritos y de actos, su presencia simbólica y retórica. Pero, después que cesan los gritos, los insultos y las amenazas con las que Maduro quiere tapar su gran vacío mental, que las conmemoraciones terminan, que los asistentes a los mítines vuelven a sus casas, lo que queda es la inopia de Maduro, el desconcierto de Giordani, las angustias de Merentes, las maquinaciones de Ramírez, la incompetencia de Varela... y el descalabro en marcha del país.

El discurso de la alternativa democrática ha de tomar nota de este nivel de descomposición y usar el lenguaje que le corresponde. Lo recientemente acontecido en Uribana o en el 23 de Enero, lo que ocurre en las calles de Caracas, ya no puede designarse con las palabras habituales. Ya no es un simple "problema carcelario" ni un asunto de "inseguridad". Son asuntos de otro nivel, que requieren un nuevo nivel de dramatismo a la hora de denunciarlos y de ofrecerse como solución. El país puede tal vez deslizarse hacia abajo sin casi percibirlo. Puede asimilar cualquier clase de descomposición y llegarla a considerar una situación normal. Es a la dirigencia política a la que corresponde dar el grito, poner al país ante sí mismo, ante lo que está llegando a ser. Es a ella a la que corresponde impedir que la colectividad, abrumada por los problemas de la vida cotidiana, se hunda sin darse cuenta.

Ya no hay "revolución" que valga, para disimular bajo su sonoro nombre lo que le está pasando al país. Dio paso a su etapa superior, la pura y simple descomposición.

dburbaneja@gmail.com



Más artículos de esta firma

Compartir
¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
Comentarios (5)
páginas:
1 |
Por juan cristobal rodriguez-trilla s.
07.02.2013
6:42 PM
Amigo Navas, El articulista no denigra del liderazgo de Chavez, mas bien, de la falta de capacidad en el o los sucesores, y el pais amigo mio ya se lo repartieron los hermanos Castro. LAmentable¡¡¡¡
 
Por juan cristobal rodriguez-trilla s.
07.02.2013
6:37 PM
Amigo Labastidas, las condiciones económicas actuales, son lsa mismas pero en grado superlativo, a lo que dio origen en parte a los sucesos del 89 y 92, Inflacion, escases, corrupcion y sobre todo el desconocimiento de una gran parte de la poblacion (45% votos validos / Oct 2012.
 
Por JOSE LABASTIDAS HERNANDEZ
07.02.2013
3:34 PM
LA ESCASES Y EL ACAPARAMIENTO O DESAPARICION FORZOSA DE LOS PRODUCTOS DE PRIMERA NECESIDAD EXISTE PORQUE ESTA CEADA O INDUCIDA ROBERTO RODRIGUEZ Y TU PREGUNTA COMO ES SINONIMO DE UNA IGNORANCIA REAL DE LO QUE ESTA PASANDO EN EL PAIS CON LA PRODUCCION PRIVADA Y LO QUE QUIEREN HACER PARA DEBILITAR AL GOBIERNO CON SU REBELION CONTRA EL SISTEMA DE REGULACION DE PRECIOS...
 
Por Enrique Navas
07.02.2013
3:20 PM
El Sr. Urbaneja debio iniciar esta nota como una carta al niño Jesus " mis deseos para el 2013" ,esa Revolucion que ustedes se han dado en negarla,aunque hoy algunos asumen que existe,no se destruye por los deseos de una minoría,tratar de desdibujar a esa Revolucion como acabada o descompuesta, como dice usted,es repetir el error de todos estos años el ignorar y ridiculizar estupidamente el liderazgo de Chavez,en el empeño de no reconocer el progreso mantenido e indetenible hacia el socialismo,en banalizar la integración latinoamericana y caribeña y el desplazamiento del polo dominante que la mantenía sojuzgada a sus designios y tutela,creen o se imaginan que el poder popular es un sueño utópico de Chavez y que ese pueblo los vera pasar con los brazos cruzados mientras ustedes se reparten el país de nuevo.
 
Por Roberto Rodriguez
07.02.2013
7:52 AM
Qué no es una revolución socialista? Entonces, por qué la escasez? Por qué las prácticas dictatoriales? Por qué el apoyo de la izquierda internacional al chavismo?
 
páginas:
1 |
ESPACIO PUBLICITARIO
ESPACIO PUBLICITARIO
fotter clasificados.eluniversal.com Estampas
Alianzas
fotter clasificados.eluniversal.com Estampas
cerrar