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Basta ya de tanta sangre derramada

THAYS PEÑALVER |  EL UNIVERSAL
jueves 7 de febrero de 2013  12:00 AM
En la página del Ministerio del Interior se puede leer al 23 de mayo de 2012 que: "La población penitenciaria es de 19 mil internos, de esos el 45% son penados, personas con sentencia firme (8.550), y el 55% restante son procesados (10.450)". Si en apenas una década han muerto 5 mil internos y han sido heridos otros 12 mil, nuestras cárceles ya no son escuelas del delito, sino universidades del homicidio, porque el 80% estadísticamente deberá aprender a matar o a morir.

En otras declaraciones de los directores del CICPC, informan que han tenido tanto éxito que en 2010 desarticularon 2.386 bandas peligrosas, mientras que en 2011 fueron 2.829 las que desarticularon y enviaron a sus miembros a la cárcel. En total (5 años) en un trabajo titánico sacaron de las calles a 9.077 bandas peligrosas conformadas por narcotraficantes, homicidas y secuestradores. Si tomamos como mínimo a 2 miembros por banda, serían 18.000 criminales peligrosos que deberían estar lejos de las calles, pero ¿Dónde están los miembros de esas 9.077 bandas peligrosas desarticuladas? La respuesta es simple, están en las calles con sus armas.

Si revisamos las memorias y cuentas donde se refleja que en 2011 los delincuentes comunes que los cuerpos de seguridad atraparon en flagrancia y presentaron a los tribunales fueron 49.660, y otros 55.064 en 2010, nos encontramos con una cifra dramática de 248.466 delincuentes detenidos in fraganti en 5 años. ¿Y donde están esos casi 250 mil delincuentes (ladrones, asesinos etc.) que fueron atrapados cometiendo el delito in fraganti? La respuesta es sencilla, están en las calles con sus armas.

El pasado mes de octubre los organismos encargados de la seguridad nos explicaron que se había logrado un récord al decomisarle a los delincuentes más de 251.607 armas de fuego, que fueron destruidas, así como otras 16 mil igualmente decomisadas en apenas un trimestre del 2012 . ¿Que sucedió con los 251.607 delincuentes capturados cometiendo el delito de porte ilícito de arma de fuego y que evidentemente vivían de esa arma? ¿No son los mismos que fueron atrapados in fraganti y fueron devueltos a la calle? ¿No son acaso esos los responsables de los 145.417 asesinatos, de los 484 mil casos de robo a mano armada?, ¿los miembros de las 9 mil bandas desarticuladas? Que ¿dónde están todos esos asesinos, ladrones y secuestradores atrapados? La respuesta es simple, están en las calles con un arma nueva.

Señores revolucionarios, la delincuencia de hoy no es el "proletariado armado, ni el "panternegrismo" de los 70`s. Los criminales del siglo XXI no empuñan las armas de fuego para asegurar a la revolución, lo hacen para proveerse un estilo de vida extremo burgués y para proteger la comercialización de sus productos, en la forma más salvaje de capitalismo, no existe tal cosa como el "narcoproletario".

Por eso Fidel exclamó que la mayor amenaza a la revolución cubana no era el imperialismo, sino que: "El delito es la mejor quinta columna para aquellos que apuestan por el fracaso de Cuba" (Castro, Discurso del 5/1/99), porque estos delincuentes son los que menos creen en la revolución.

Señores del chavismo y de la oposición, los que han sido asesinados les reclaman, porque los asesinos no saben de remordimiento, ni se sienten culpables y quienes carecen de esos sentimientos, menos creen en la revolución. Tienen que hacer un alto en sus diferencias y gritar un ¡Ya basta! a la barbaridad. Hay que parar este baño de sangre y a esta danza perversa con la muerte. Hay que acabar de una vez con la irresponsabilidad. Imploro que hagamos un pacto nacional y despoliticemos la inseguridad porque las balas no distinguen niños, razas o ideologías.

A CLAUDIO FERMIN

Querido Claudio, reconozco que no tuve valor para acompañarte en esta tragedia, digo valor porque muerta de miedo le ordené a mis hijos que se quedaran en casa y que no salieran, como si eso fuera la panacea al pánico que sentí al conocer la noticia. Te ruego sepas disculpar mi falta de valor, porque los abracé a todos como nunca, con la cobardía propia de quien no quiere perder lo más hermoso de la vida y con el profundo dolor que solo una madre puede sentir, en un país desquiciado y deshecho.

Recordé mucho a Mercedes y a mi padre cuando recitaban en aquellas tardes frescas a Andrés Eloy: "Cuando se tienen dos hijos se tiene todo el miedo del planeta/ todo el miedo a los hombres luminosos/ que quieren asesinar la luz y arriar las velas/ y ensangrentar las pelotas de goma/ y zambullir en llanto ferrocarriles de cuerda". Porque cuando se tiene un hijo "se tiene al hijo de la casa/ y al de la calle entera/ se tiene al que cabalga en el cuadril de la mendiga/ y al del coche que empuja la institutriz inglesa/ y al niño gringo que carga la criolla/ y al niño blanco que carga la negra/ y al niño indio que carga la india/ y al niño negro que carga la tierra".

Nunca las palabras "Te acompaño en tu dolor" habían cobrado tanta fuerza.

tpenalver@me.com

@thayspenalver

www.thayspenalver.com


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Comentarios (1)
Por juan peres
07.02.2013
8:28 AM
Han desaparecido la monstruosa suma de US$ 1.200.000.000.000 equivalente a 36 millones de apartamentos de estreno o 105 millones de unidades Ford Fiesta de paquete. Si esa cantidad se hubiera distribuido entre las tres millones de familias con menos ingresos del país (la mitad de la nación, la más pobre) le correspondería a cada familia la cantidad de US$ 400.000 equivalente a 12 apartamentos para estrenar o 35 unidades Ford Fiesta de paquete. Aquí los grandes engañados han sido los pobres, a los que se les ha dado bagatelas, educación de bajísimo nivel académico y becas miserables, que en conjunto promedio por familia no alcanza a lo que vale un (1) Ford Fiesta de paquete. Así los pobres siguen siendo pobres después de 14 años.
 
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