Compartir

"Supremacía de Cristina"

ECCIO LEÓN R. |  EL UNIVERSAL
lunes 14 de enero de 2013  12:00 AM
Lejos de sentirse personalmente humillados por ser intelectualmente pobres, los incondicionales de Cristina parecen enorgullecerse de su propia inferioridad, de ahí su voluntad de rendirle pleitesía, de obedecerla sin chistar, de sumarse al séquito de aplaudidores que la acompañan a todas partes. Tienen que creerla imprescindible; de otro modo, su propia obsecuencia les motivaría vergüenza.

Parecería que en opinión de los encargados de manejarlo el modelo kirchnerista es tan frágil que, sin la presencia física de la señora, se desintegraría de la noche a la mañana. Así, pues, hay una contradicción flagrante entre su compromiso con el modelo oficial por un lado y, por el otro, la idea de que todo depende por Cristina; si fuera tan positivo lo que dicen estar impulsando, podría sobrevivir sin dificultad alguna a un eventual cambio de líder pero, como es notorio, el único kirchnerista que sería capaz de heredar el caudal electoral de la presidenta es el gobernador bonaerense Daniel Scioli, hombre que, es innecesario decirlo, dista de ser el indicado para profundizar el modelo. La relación de Scioli con Cristina y la gente de La Cámpora se asemejan a la de Deng Xiaoping, el artífice de la liberalización de la economía de China, con Mao Tse-tung y los jóvenes guerreros culturales que habían hecho de su país un aquelarre tan sanguinario como miserable.

El que a su juicio de los partidarios de la re-re Cristina sea irremplazable, refleja la bancarrota intelectual del oficialismo y la mediocridad de los demás miembros del elenco gobernante. Dan por descontado que, en cuanto la jefa haya abandonado el escenario, irrumpirá "la derecha" liderada por sujetos temibles como Mauricio Macri, que no vacilarían en demoler lo que aún quedara de su obra.  Las perspectivas ante el proyecto de los patagónicos y sus aliados serían distintas, si Alicia o Máximo estuvieran en condiciones de suceder a Cristina, pero, con la excepción de algunos ultras, los kirchneristas entienden que no será posible dotarles de una imagen convincente antes de la segunda mitad de 2015.

Mientras la presidenta Cristina Fernández de  Kirchner enfrenta la peor crisis de popularidad después de su reelección.

En noviembre pasado, al defender el presupuesto de este año 2013, el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, previó que al cierre de 2012 estaría en una expansión económica de 3.4 por ciento y no de 5.1%  como se proyectó originalmente.

Uno de los indicadores más polémicos es el de la inflación, ya que el gobierno prevé un aumento de precios de 10.8 por ciento para 2013, pero desde hace cinco años esta tasa no corresponde con las estimaciones privadas, las cuales la duplican.

En materia de deuda, Argentina utilizará este año siete mil 967 millones de dólares de reservas del Banco Central para liquidar compromisos con acreedores, lo que representa un 40 por ciento más de lo que destinó en 2012.
Pero hay que recordar que uno de los pilares de la economía argentina es la política de desendeudamiento aplicada por el gobierno desde 2003, lo que ha logrado que, a diferencia de hace una década, la deuda deje de poner en riesgo la solidez macroeconómica del país.

Por otra parte, el gasto público y la inversión social se mantendrán como cimientos de un modelo económico alejado de las políticas de ajuste que demandan y aplican países desarrollados, pese a que ya se demostró que en Argentina esas recetas fracasaron.

Pese a las visiones optimistas del gobierno, la deuda sigue siendo un fuerte dolor de cabeza para Argentina, ya que en febrero próximo la Cámara de Apelaciones de Nueva York dictaminará el camino a seguir con los fondos especuladores.

Estos bonistas sólo representan 7.0 por ciento de los acreedores de Argentina,  $1.300 M  Argentina cae, no por un castigo de la naturaleza ni por un mandato divino en su contra. Es la consecuencia de políticas erráticas en materia económica. En la actualidad, argentina cuenta con una moneda de cartón, consecuencia directa de un proceso inflacionario.

Si hay algo que caracteriza a los kirchneristas, es el desprecio que sienten por sus compatriotas. Aunque en ocasiones parecen convencidos de que el país cuenta con recursos humanos sobresalientes, muy superiores a los disponibles en otras latitudes, todos coinciden en que, de los más de 40 millones de argentinos, solamente uno está en condiciones de ser presidente de la Nación. Quienes discrepan, o meramente insinúan que acaso haya otros que, en caso de emergencia, podrían desempeñar dicho papel de manera adecuada, corren el riesgo de ser calificados por los defensores de la ortodoxia imperante como traidores, golpistas, gorilas destituyentes y enemigos siniestros de lo nacional y popular. Mientras ¿Que hay detrás de la más reciente disputa por las islas Malvinas?

cedros@hcb23.com


Más artículos de esta firma

Compartir
¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
ESPACIO PUBLICITARIO
ESPACIO PUBLICITARIO
fotter clasificados.eluniversal.com Estampas
Alianzas
fotter clasificados.eluniversal.com Estampas
cerrar