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Precipicio fiscal y hegemonía

Las grandes potencias hegemónicas no pierden tal condición por vocación expresa

ALFREDO TORO HARDY |  EL UNIVERSAL
jueves 27 de diciembre de 2012  12:00 AM
Las disfunciones de la economía y del sistema político estadounidenses se alimentan recíprocamente. De hecho ambas parecen haberse sincronizado haciendo cada vez más inevitable el declive de un país sometido a tantas manifestaciones de irracionalidad. A lo largo del año que pronto acaba subsistió el temor de que republicanos y demócratas no pudieran ponerse de acuerdo por estas fechas en relación al llamado precipicio fiscal. Es decir, la combinación de recortes presupuestarios y aumentos impositivos que entraran en vigor automáticamente con el nuevo año si no se logra un acuerdo y que amenaza con hacer volver a una recesión. El temor anterior fue responsable de que no se crearan un millón de empleos en 2012 y ahora, ante la muy probable materialización del peor de los escenarios, Estados Unidos puede ver esfumarse los tímidos signos de recuperación para adentrarse en una nueva gran crisis económica.

La incapacidad de republicanos y demócratas para encontrar denominadores comunes, en medio de una polarización ideológica cada vez mayor, se traduce en una inmensa pérdida de confianza en el liderazgo norteamericano en los cuatro puntos cardinales del planeta. La impresión generalizada de que la era del predominio de ese país está llegando a su fin se hace así inevitable. Las grandes potencias hegemónicas no pierden tal condición por vocación expresa sino por simple incapacidad para seguir siendo lo que eran. La economía es usualmente el talón de Aquiles que conduce a esa situación. Como bien lo expresaba Paul Kennedy en su Auge y Caída de las Grandes Potencias existe una relación de causalidad entre la economía y la posición jerárquica que los países ocupan en el escenario internacional. Y cuando sistema económico y sistema político se retroalimentan para infligirle tantos daños a la propia economía, como ocurre en Estados Unidos, toda noción de primacía se torna insostenible.

La última vez que Estados Unidos y China se encontraron frente a niveles parejos de PIB fue en 1890. Para ese momento cada uno representaba alrededor del 14% del PIB mundial. En la presente década dicho fenómeno se volverá a repetir, sólo que con porcentajes mucho mayores de la riqueza global. A finales del siglo XIX China declinaba aceleradamente mientras Estados Unidos ascendía vertiginosamente. En la actualidad es la curva china la que asciende rápidamente y la norteamericana la que baja. Ahora bien, si es poco probable que Estados Unidos se deslice por la pendiente económica de la manera brutal en que lo hizo China entre 1890 y 1950, sí parece claro que su fase hegemónica perdió sustentabilidad. En ocasión de la Crisis de Suez en 1956, que enterró las aspiraciones británicas de seguir siendo una gran potencia, el primer ministro Harold McMillan predijo que en 200 años la hegemonía de Estados Unidos llegaría a su fin. Su pronóstico pareciera haberse acortado en más de 140 años. Se abre ahora un período de incertidumbre. Dentro de éste, sin embargo, una sola cosa resulta clara: la disfuncionalidad de la clase política norteamericana no está en condiciones de competir con el profesionalismo y la eficiencia que caracterizan al liderazgo chino.

altohar@hotmail.com



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Comentarios (1)
Por Guillermo Jose Moreno Olivares
27.12.2012
8:07 AM
Excelente.Solo que se esquiva al análisis marxista,como un bateador a un pitcheo de 120 millas.Parece que le espanta.Sin embargo es evidente que la fase capitalista en la que la finanzas se convierten en el eje central sobre el gira el sistema,ha hecho su nefasto trabajo.El capital financiero-como de costumbre,sin patria-corrió hacia las economías que le brindaron la tibieza y el calor que dan las "buenas ganancias" sin mucho esfuerzo,ajustándose a la tradicional máxima económica,y olvidando que aunque el frió dinero no tiene gentilicio conocido,los seres humanos si lo tienen.En realidad el sistema económico y el sistema político estadounidense siempre han sido uno solo.Es la característica principal,fundamental del modelo de sociedad capitalista.Los politicos en realidad solo fungen como los "voceros" y ejecutantes de los deseos de una clase económica que DOMINA al resto de la sociedad a través del CONTROL DE LOS MEDIOS DE PRODUCCION.Se dice y hace lo que DECIDEN.Así sea para mal.
 
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