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El estigma del preso político

EDILIO PEÑA |  EL UNIVERSAL
martes 18 de diciembre de 2012  12:00 AM
El preso político está más cerca de la identidad que de las estadísticas donde desaparece. La singularidad y la pluralidad en el destino de las prisiones,  marcan una diferencia que puede convocar la solidaridad  o la indiferencia de los demás.  Ser  Nadie tras las rejas  no es lo mismo a  ser Alguien tras las rejas.  En los campos de concentración, los  nazis borraban la identidad de la persona grabándoles  un número, y confinándolos en  sórdidas barracas antes de  llevarlos a las cámaras de gas.  Era tal  el quiebre psíquico y emocional  que les producía la  avasalladora simbología fascista, que después el prisionero  ni siquiera se atrevía a  rebelarse  frente  a sus verdugos,  ni por arrebato ni por calculada estrategia, aun presentándose una azarosa oportunidad. Las excepciones de rebelión o fuga fueron tan escasas, porque muchos prisioneros no se consideraban presos políticos de un régimen de terror, ni siquiera víctimas propiciatorias. Habían perdido la conciencia  de sí.  Eran solo el estigma de un número grabado en la piel, pero también en el alma.

La naturaleza  de los gobiernos totalitarios necesita exterminar a sus adversarios cruzando los umbrales de la civilidad de los procesos jurídicos y penales. La ley que esgrimen y aplican es una consecuencia de las pulsiones irracionales de sus ideologías.  Alexander Solzhenitsyn, en su novela testimonio, Archipiélago Gulag, reconocía que en la época  zarista los presos políticos podían ser tratados como personas por las propias autoridades penitenciarias,  y como héroes, por  la  mayoría de la  sociedad rusa.  Es decir, ser preso político tenía un valor moral. En cambio, en las posteriores prisiones y  campos de concentración soviéticos,  los presos políticos eran considerados  algo menos que escorias. No solo debían desaparecer de la vida, sino de las fotografías.

Hoy, en el  sistema carcelario de Venezuela, los contrastes de la realidad penitenciaria se agravan, cuando el Gobierno establece consideraciones distintas  entre  presos comunes y presos políticos. Los presos comunes tienen el legítimo derecho de alcanzar su identidad y nombre particular, cuando exigen condiciones de dignificación, aunque éstas casi siempre sucumben en promesas. Sin embargo, las sucesivas protestas, amotinamientos  y hechos cruentos dentro de las cárceles, les ha permitido  a los presos  comunes conquistar  un poder que nunca antes habían tenido. La población  delincuencial,  los llamados pranes,  al ser quienes  controlan y administran los recintos penitenciarios,  son  los que finalmente  negocian  con el otro poder representado en el Estado. Los presos políticos no. No tienen ningún derecho porque han sido juzgados desde la venganza personal del poder. Por lo tanto, para el gobierno son Nadie.

Los pranes  han creado una sociedad de jerarquía y esclavitud en   el interior   de las cárceles: se reparten  entre las demás bandas  el  hacinado  espacio carcelario, venden el aire, distribuyen las violaciones  y  fundan hasta un lenguaje.  Se aseguran  un  sofisticado parque militar, un sistema comunicacional tecnológico con el cual planifican, secuestran y extorsionan a la sociedad de allá afuera. Tienen discotecas  y   a través de  la complicidad  de carceleros a su servicio, se garantizan el suministro de drogas y bebidas alcohólicas. Entre sus fans, se hallan  voluptuosas vedettes  que les ofrecen shows en las madrugadas lujuriosas. Los pranes tienen la facilidad de  promocionarse colocando en YouTube los videos de sus hazañas tenebrosas; como aquél que circuló en medio del estupor de curiosos espectadores, en el que podía vérseles  jugar al  fútbol con la cabeza  de un preso decapitado. El mismo Presidente de la nación,  como máxima figura del poder constituido,  al establecer directa negociación con ellos, les ha reconocido su poder paralelo al Estado. Porque para ambos, pranes y presidente,  la democracia es  el  peligro fundamental, y no la dictadura que edifican cada quien por su lado.

       Frente a esta realidad, paradójicamente, el preso político actual de Venezuela se consume en el olvido de un régimen dictatorial que lo humilla y lo degrada, porque éste persigue borrarlo de la memoria colectiva,  también de la propia luz del Sol.  No solo se le niega  seguridad y  atenciones médicas oportunas, por igual, el amparo o socorro de las instituciones internacionales de los derechos humanos. Eso explica el  por qué   las propias autoridades carcelarias, se arrogan el derecho de violar física y psicológicamente, cuando les viene en gana, a los presos políticos bajo su custodia. Lo que rebasa lo insólito es que el presidente de la República, en medio de su desventura,  se niega a un gesto magnánimo hacia ellos.

edilio2@yahoo.com


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Comentarios (4)
páginas:
1 |
Por Freddy Arenas
23.12.2012
12:51 PM
Estoy seguro que el presidente le va ha dar la inmunidad a los presos políticos, incluyendo a los policías. Es una forma de demostrarle a la oposición lo equivocado que están con sus expresiones groceras hacia el presidente. A mi hermano OSWALDO cuando pertenecia a bandera roja, le decían Bandolero y no preso político, fue asesinado en la pica en el año 1982. Honor y Gloria a OSWALDO ARENAS. Independencia y patria socialista. Viviremos y Venceremos. SGTO. FREDDY. Milicia Estudiantil. Unefa guatire.
 
Por Freddy Arenas
23.12.2012
12:34 PM
Estoy de acuerdo en liberar a todos los que participarón en la intentona golpista y sobre todos a los que adolecen de alguna enfermedad. Las ideas se combate con ideas. A mi hermano OSWALDO ARENAS lo asesinarón en la carcel por sus ideas socialista. No debemos de caer en los errores de los capitalista, y demostrarle que nosotros somos humanista y respetamos el derecho a la vida y la libertad de expresión. ELLOS TIENEN DERECHOS DE CONVENCER AL PUEBLO de nuestros errores, cuando no se cumplen con los programas de gobierno y se cae en corrupción. No hay que apoyar chavista corrupto, es una forma de depurar el partido. Independencia y patria socialista. Viviremos y Venceremos. Sargento Segundo de la Milicia Estudiantil. Unefa guatire. Freddy Arenas.
 
Por Lorena Salcedo
18.12.2012
1:07 PM
EDILIO PEÑA (autor), ud. lo ha dicho. El presidente en medio de su grave enfermedad no es capaz de tener un gesto humano y exculpar (asi como dejaron libres a los funcionarios pistoleros de Pte. LLaguno) a algun preso politico. El (chavez) sabe que si los hay y sabe que algunos estan enfermos con cancer igual que el.
 
Por JOSE LABASTIDAS HERNANDEZ
18.12.2012
12:02 PM
LOS POLTICOS PRESOS SEGUIRA PRESOS PORQUE ESTAN CONDENADOS POR UN TRIBUNAL Y SUS LEYES QUE LOS RIGEN..........LOS QUE ESTAN DETRAS DE LA REJAS ES PORQUE ALGUNO DELITO COMETIERON Y NO PRECISDAMENTE PORQUE SEAN OPOSITORES O HERRAMIENTOS DE DIFUCION MEDIATICA PARA HACRLE LA GUERRA AL GOBIERNO BOLIVARIANO
 
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