Compartir

Liderazgo

JESÚS E. MAZZEI ALFONZO |  EL UNIVERSAL
jueves 13 de diciembre de 2012  12:00 AM
Qué entendemos por liderazgo es una interrogante que nos solemos hacer muchas veces. Desde el punto de vista psicológico, su característica fundamental viene dada por la influencia que ejerce una persona sobre otra. Desde el punto de vista politológico es el ejercicio del poder. En términos comunes, se define como capacidad para conducir, dirigir, llevar adelante unos objetivos, un propósito. El liderazgo tiene dos bases fundamentales: es una función de dirección y de conducción. Por lo tanto, ¿qué es ser líder? Esto nos lleva a analizar sus componentes.

El primero es la influencia. Esta se entiende como la habilidad social que posee un líder para captar la voluntad de otros para dejarse invadir en su estructura personal, para cambiar en la dirección que sugiere el líder. Hay una relación interpersonal y además, de persona-grupo, en ella se da lo que algunos autores de acuerdo con Katz y Kahn, denominan influencia diferencial, es lo que caracteriza al liderazgo en términos políticos. Aquí deben presentarse varios aspectos que lo caracterizan: Carisma, es decir, que tengan capacidad de entusiasmar a sus seguidores, de transmitir valores (lealtad, orgullo, fe en el futuro, autoestima, entre otros).

Hay líderes que son transformacionales y otros de carácter transaccional, unos inspiran, son carismáticos y visionarios, otros, buscan un acuerdo o gestionar un negocio y en el caso del político tratar de gestionar la cuestión pública.

En el líder hay, además, una cierta consideración individual y personal. Esto quiere decir, una inclinación personal del líder hacia sus seguidores. Él sabe que su persona y figura son, en cierto sentido, un modelo para los suyos. Por último, la estimulación intelectual está relacionada con la capacidad del líder a pensar creativamente, a ser innovador en las ideas y a transmitir en los colaboradores la conciencia de los problemas y el modo de cómo resolverlos.

El otro componente es la relación individuo-grupo; el liderazgo no puede existir sin sensibilidad, sin conocimiento, comunicación y percepción de las necesidades del grupo o la sociedad. Hay una influencia interpersonal, de crecimiento mutuo y desarrollo personal. Indudablemente que para ejercer el liderazgo hay centrase en los procesos de toma de decisión, la logística y los detalles, aparte de tener cualidades de visionario y según algunos en lo micromanagement. El líder debe saber manejarse y moverse tanto en grupos pequeños como en grandes, la gestión de cada uno de ellos depende de la naturaleza de los problemas, el ambiente que los rodea. El líder debe desempeñarse bien en ambos contextos.

Deseo reiterar y subrayar una idea que quizás, la haya señalado antes la relación del liderazgo con el poder. El Poder, en efecto, no solamente se entiende como capacidad de influencia, sino como una relación. Todos los líderes tienen poder, pero no todos los que detentan poder son líderes. El poder es también algo que sobrepasa al puesto que ocupa al líder, porque es un aspecto de él. Ya que el liderazgo sobre seres humanos se ejercita cuando personas con ciertos motivos y objetivos movilizan recursos institucionales, políticos, psicológicos y además, potencian y satisfacen los motivos de sus seguidores. Aquí no nos referimos al poder como manipulación, opresión, sino como una relación cualitativa, en cuanto es valiosa tanto para el líder como para los seguidores.

Hay dos ideas que deseo enfatizar, por un lado, el liderazgo es una función de dirección en un contexto organizativo dirigido al logro mutuo. Por otro lado, el liderazgo actual debe tener un carácter ético-moral.

Ello quiere decir, manifestar que se forme una unidad de propósitos y fines, donde ambos intenten la consecución de algo importante para ambas partes.

El último elemento son los valores. Esto es esencial porque va asociado a toda nuestra argumentación anterior, porque el liderazgo debe tener como marco unos valores; por ejemplo, ¿qué tipo de sociedad desearía contribuir a crea y potenciar? ¿Qué tipo de relaciones interorganizativas le interesa fomentar?, y así se pueden hacer otras interrogantes. Lo importante de los valores es que, en gran parte, el éxito de algunos líderes se basa en la existencia de creencias, de muchos valores, marcos de referencia (lealtad, perseverancia, fe).

Finalmente, el liderazgo es en suma, la encarnación de ciertos valores por parte de una personalidad, de un grupo, o una organización en que se reconozcan la necesidad de sus seguidores y cómo concretarlas y darles confianza para alcanzar resultados, debe ser un motivador para llevar a cabo ciertos objetivos, y la capacidad para lograr la cristalización de esos objetivos. Por último el líder, debe inspirar a los demás y aceptar las sugerencias valiosas en cuanto a las formas de ejercer el poder, y gestionar las relaciones con sus colaboradores cercanos y stakeholders en general, es una tarea indispensable del liderazgo.

jesus.mazzei@abordo.com.br


Más artículos de esta firma

Compartir
¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
Comentarios (4)
páginas:
1 |
Por Ulises Pedrique
13.12.2012
7:37 PM
...de la perfección. ¿Estaremos preparados para seguir a líderes sabios, sanos e inteligentes? Es nuestra conciencia la que nos lo indicará. Oigámosla.
 
Por Ulises Pedrique
13.12.2012
7:36 PM
La veracidad de un líder no lo definen ni sus características superficiales ni su capacidad de hilvanar discursos hermosos. Va más allá. Hacia los más profundos estratos de la conciencia espiritual. En un orden creado tan perfecto como el universo, nada es al azar. Ni siquiera el liderazgo. Hay atributos de Dios que sólo pueden ser revelados a través de la manifestación de una criatura elevada, de trascendencia universal y con un propósito predefinido por la Divinidad: gobernar por el bienestar. Las masas informes, con tendencia al error, precisan ser guiadas por caminos preñados de dificultades, no por la Voluntad del Creador, sino por la necesidad de aprender. ¿Tenemos, acaso, el líder que merecemos? ¿Qué nos impulsa, en un momento dado, a seguir a determinada criatura? ¿Es la necesidad de crecer o la necesidad de errar? Los ideales de conciencia nos indican los niveles alcanzados en este proceso de crecimiento espiritual y nos impulsan a dar saltos cuánticos en el camino...
 
Por José R Pirela
13.12.2012
1:42 PM
La valoración de la política como Poder cultivó el caudillismo militarista. Repotenciado después con el subsidio petrolero se cultivó la política populista. Lo constitucional responde a esa cultura, pero mezclada con política liberal. Eso ha generado a las dos Venezuela. Juntos pero no revueltos. Confusión de valores, confusión de liderazgos. Unos jalan hacia lo liberal, otros hacia lo comunal. Los conceptos universales son transmutados por lo contrario. Políticos populistas que se quieren parecer a los liberales, y los liberales que quieren parecerse a los populistas. Somos la tormenta perfecta.
 
Por José R Pirela
13.12.2012
12:52 PM
La característica fundamental del liderazgo viene dada por la aplicación psicológica que ejerce una persona sobre otra u otras para que interpreten su mensaje, sin manipulación. Pero antes debe haber comprendido necesidades y competencia de ellas. El liderazgo no es Poder, sino Saber. Tampoco la Política es Poder, es saber convencer. Tampoco la política es simpatía, es empatía. Las personas aceptan la conducción cuando tienen confianza en la dirección, por lo tanto, las personas no se dejan invadir su personalidad, aceptan la dirección del líder porque creen es la correcta. Así surge la influencia diferencial.
 
páginas:
1 |
ESPACIO PUBLICITARIO
ESPACIO PUBLICITARIO
fotter clasificados.eluniversal.com Estampas
Alianzas
fotter clasificados.eluniversal.com Estampas
cerrar