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Te pareces tanto a mí

La deuda externa se cuadruplicó y los intereses que pagamos sobre ella se duplicaron

RICARDO VILLASMIL BOND |  EL UNIVERSAL
sábado 1 de diciembre de 2012  12:00 AM
Tropezar dos veces con la misma piedra -dijo una vez Cicerón- es una desgracia proverbial. La experiencia, sin embargo, no es lo que nos pasa, sino lo que aprendemos de lo que nos pasa.

El año 1988 fue un año electoral. Con el objeto de ganar las elecciones, el gobierno saliente decidió botar la casa por la ventana para la bonanza económica elevara las posibilidades de que el candidato del partido ganara las elecciones. Elevó el gasto público y para financiarlo se endeudó masivamente y retrasó sus pagos, y para mantener el poder adquisitivo de los consumidores, estimuló un aumento en las importaciones y apretó los controles de precios. La estrategia fue exitosa: Carlos Andrés Pérez ganó las elecciones y Acción Democrática permaneció en el poder.

Si el cuento terminara ahí, el remake de esta historia por parte del PSUV durante el año 2012 sería un claro ejemplo de aprender de la experiencia. Lamentablemente, el cuento no terminó allí, ya que no hay almuerzo gratis. La cuenta del 1988 llegó en el 1989 y, curiosamente, los sorprendió a todos. Encontró al gobierno entrante con las arcas vacías, sin reservas internacionales, sin acceso al endeudamiento, con una cantidad enorme de cuentas por pagar y con amenazas de escasez como consecuencia de rezagos enormes en los precios controlados. El resto de la historia es harto conocida: paquetazo, caracazo, golpes de Estado, enjuiciamiento y desmoronamiento del sistema político y del partido de gobierno en particular.

Para complicarnos aún más las cosas, tenemos que la fiesta del 2012 no fue una fiesta cualquiera. El gasto público y el déficit más elevados de la historia (51 y 18 puntos del PIB, respectivamente). Las importaciones también batieron récord, al pasar de un promedio de 5 mil dólares trimestrales en 1998 a casi 15 mil en el 2012, con el Estado jugando un papel cada vez más importante al pasar de apenas 14% del total a 44% en el 2012. La deuda externa se cuadruplicó y los intereses que pagamos sobre ella se duplicaron. Y sí, la cuenta los sorprenderá otra vez a todos. Y sí, los encontrará otra vez con los pantalones abajo.

Ya Giordani asomó la idea de que "se acabó la regaladera". ¿Qué ironía, no? Como dice la canción de Juan Gabriel: "te pareces tanto a mí... ".

@rvillasmilbond

www.ricardovillasmil.com



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Comentarios (1)
Por JOSE NUNES
01.12.2012
11:34 AM
LA QUESTION NO ES SI LA REGALADERA ACABO U NO ACABO....EL PUNTO ES COMOSALIR DE ESE ATOLLADERO....EL CADAVER ECONOMICO ESTA ALLI Y NO SE MUEVEPA NINGUN LADO...HASTA CUANDO GUANTARA EL PUEBLO????POBRE PAIS,POBRE PUEBLO.!!!
 
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