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Colombia y el fallo de la CIJ

ADOLFO R. TAYLHARDAT |  EL UNIVERSAL
miércoles 28 de noviembre de 2012  12:00 AM
La sentencia de la Corte Internacional de Justicia en la controversia Nicaragua - Colombia ha suscitado en este último país reacciones diversas, comprensibles, aunque algunas también apasionadas.

Muchas voces expresan indignación y claman por el desacato, otras reaccionan con moderación y racionalidad y algunas, aunque no están de acuerdo, reconocen objetivamente que Colombia está obligada a aceptar el resultado del litigio.

Entre los primeros debo destacar una declaración del expresidente Álvaro Uribe, quien ha dicho lo siguiente: "Los fallos en derecho se acatan. Fallos del despojo que distan de ser un fallo jurídico se rechazan.  Fallos que respetan derechos adquiridos se acatan. Fallos que violan derechos adquiridos se rechazan... Un fallo de despojo de soberanía es rechazable no obstante que exista tradición y voluntad de respeto de fallos. Rechacemos el fallo del despojo que dista de ser un fallo jurídico y consistente".

Tengo un hondo respeto hacia el expresidente Uribe, sobre todo por la firme actitud que siempre ha mantenido frente al dictador venezolano. Sin embargo, encuentro que esta declaración es contradictoria.

La Carta de las Naciones Unidas dice, en su artículo 93, que todos los miembros de esa organización "son, ipso facto, partes en el Estatuto de la Corte Internacional de Justicia.

En su artículo 94, párrafo 1, la Carta establece que "Cada Miembro de las Naciones Unidas se compromete a cumplir la decisión de la Corte Internacional de Justicia en todo litigio en que sea parte".

La segunda parte de la declaración de Uribe contradice la primera parte. Un gobierno no puede aducir que su soberanía ha resultado lesionada como excusa para rechazar, como dice él, un fallo simplemente porque le resulte desfavorable.  El artículo 60 del Estatuto de la CIJ establece: "El fallo (de la Corte) será definitivo e inapelable". Cuando un país acepta la jurisdicción obligatoria de un órgano judicial internacional mediante una declaración expresa o al hacerse parte del instrumento que lo crea, hace renuncia parcial de su soberanía a los efectos de las decisiones de esos órganos. Además, el artículo 94, párrafo 2 de la Carta, dispone que "si una de las partes dejare de cumplir las obligaciones que le imponga un fallo de la Corte, la otra parte podrá recurrir al Consejo de Seguridad, el cual podrá, si lo cree necesario, hacer recomendaciones o dictar medidas con el objeto de que se lleve a efecto la ejecución del fallo".

En la segunda posición se ubican quienes admiten la validez de la decisión de la CIJ, pero consideran que hay recursos legales que Colombia debe ejercer para tratar de preservar sus derechos o paralizar la ejecución del fallo.  En esta posición parece ubicarse el gobierno según declaraciones del presidente Juan Manuel Santos, su canciller, numerosos parlamentarios e importantes figuras políticas. Concretamente plantean que se solicite la revisión del fallo, opción que está contemplada en el párrafo del Estatuto de la CIJ pero con limitaciones muy específicas: "Sólo podrá pedirse la revisión de fallo cuando la solicitud se funde en el descubrimiento de un hecho de tal naturaleza que pueda ser decisivo y que, al pronunciarse el fallo fuera desconocido de la Corte y de la parte que pida la revisión, siempre que su desconocimiento no se deba a negligencia". El caso de Colombia no parece encajar dentro de esos parámetros.

Finalmente, la tercera posición es la correcta. La sostienen expertos colombianos en Derecho Internacional., juristas y personalidades que están conscientes de la obligación de Colombia de acatar el fallo.

Quienes llaman al desacato le hacen un mal servicio a su país que siempre se ha distinguido por su tradición de seriedad, sobriedad en su desempeño internacional y por ser respetuoso de la legalidad internacional. Desacatar una decisión del más alto tribunal internacional desconociendo los compromisos contraídos sería contribuir a la anarquía que ya se manifiesta en el ámbito internacional.

Creo que el problema se origina en el hecho de que Colombia y los colombianos confiaron demasiado en que sus derechos eran tan sólidos que resultaba inconcebible una sentencia desfavorable. Ahora son víctimas de una desilusión. Algo parecido nos ocurrió a los venezolanos el 7 de octubre.

¿Cuál sería la actitud de los colombianos si el resultado hubiese sido al revés, es decir, que el fallo hubiera favorecido a Colombia? ¿Aceptaría Colombia que Nicaragua alegara lesión a su soberanía para rechazar o desconocer el fallo?

Las decisiones de los órganos judiciales internacionales cuya competencia ha sido aceptada hay que acatarlas aunque no nos gusten, no nos satisfagan o no estemos de acuerdo con ellas. Esto abarca a todos los países, de manera especial el nuestro que se ha salido del sistema interamericano de protección de los derechos humanos para no acatar las decisiones de la Corte y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

www.adolfotaylhardat.net/indexbis


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Comentarios (6)
páginas:
1 |
Por Chelides Torres
28.11.2012
5:50 PM
Guillermo José Moreno Olivares 6.52 am Qué sabes tú de Derecho Internacional? Cómo se te ocurre opinar de ese tema y cuestionar a todo un experto en esa materia como lo es el embajador Adolfo Raúl Taylhardat? Na guará! por llamar la atención y adular a tu amo, que ni pendiente está de tu adulancia supina, no te importa hacer el ridículo. Ante una situación o tema que desconocemos, mejor es callar que opinar para rebuznar, como tú siempre haces. Aplícate este refrán: "Cállate boca, ciérrate pico; hágase el silencio y el silencio séhizo!". PD. Te atreviste a opinar sobre Derecho Internacional sin saber siquiera escribir Océanos Atlántico y Pacífico. Anota: "Los nombres propios se escriben con mayúsculas". Reprobado en la Misión Bruto, como en una ocasión te dijo mi amiga Marycármen Regueiro.
 
Por Antonio Ramos
28.11.2012
1:46 PM
El valiente expresidente de las fosas comunes y falsos positivos, de las escuchas e invasiones y bombardeos a otros países, de los congresistas narcoparacos y que compró los votos para su reelección, tiene guáramo, se enfrentó al dictador victorioso en 14 elecciones, que para reelegirse se sometió a un REFERENDO que lo aceptara, no fueron votos comprados en un congreso con paracos, el dictador no tiene fosas comunes, falsos positivos, no posee relaciones con Mancuso, Jorge 40, no tiene familiares presos por narcotráfico y no es el #82 en la lista de los más buscados por la DEA. Épica la lucha. Esperemos que articulistas como este no nos defiendan en litigios territoriales, ya sabemos de qué parte están. Con razón perdimos a quinta parte de nuestro territorio sin dispara un tiro.
 
Por Aaron Hodari
28.11.2012
12:39 PM
Señor Adolfo, como colombiano coincido plenamente con su columna. La tercera opción es la única válida para un país con tradición de respeto a las normas. Ojalá sepa nuestro gobierno tomar esa decisión y dedicarse a negociar con Nicaragua el manejo y derechos de los pescadores del archipiélago.
 
Por FRANCISCO PEÑA
28.11.2012
8:31 AM
Señor Adolfo, me gustaría que tratara el tema del Esequibo. ¿Será que perdimos esas tierras y la salida al Atlántico?
 
Por Guillermo Jose Moreno Olivares
28.11.2012
6:52 AM
Al Sr Adolfo le ha debido doler mucho,aceptar que la Ultraderecha Colombiana haya perdido un juicio internacional con un pequeño y noble pueblo socialista.De un hombre que abiertamente manifiesta su ADMIRACION POR ALVARO URIBE,no se podía esperar menos.Ya ni los propios colombianos sienten algo por el personaje.Estoy seguro que en manos de Uribe ya Colombia y Nicaragua estarían al borde de la guerra,como efectivamente estuvimos los Venezolanos y los Colombianos.Lo que nos revela esa CONTRADICCION que yace en la psiquis de nustro amigo al admirar al hombre equivocado y señalar al mismo tiempo la correcta actitud de reconocer el fallo.Que por demas es mas que justo.A Nicaragua se le habia negado ejercer soberanía sobre todas sus costas naturales.Practicamente,por un pais que tiene extensas costas en el pacifico y el atlántico.Pero lo que duele es que sea el pueblo socialista de Nicaragua el que haya ganado la contienda.Eso es lo que a HERR FUHRER no le rueda por su pequeña garganta.
 
Por senen diaz
28.11.2012
5:42 AM
SEÑOR ADOLFO, A LA CALIFICACION DE DICTDOR QUE HIZO DE CHAVEZ LE FALTO AGREGARLE LO SIGUIENTE: "EN EL PODER POR VOLUNTAD POPULAR"
 
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