Ese oculto lugar
JUAN GUERRERO
| EL UNIVERSAL
jueves 11 de octubre de 2012 12:00 AM
Antes de las elecciones escuché a muchas personas indicar que si perdía su candidato se irían pa l... Tanto de un bando como del otro. Razones sobran para ello. Cada quien expresaba sus dudas, sus temores, sus recelos. Amaneció y leyendo por los medios cibernéticos encuentro otra gente que escribe que se va, que ya es imposible seguir viviendo en este país de ineptos, de truhanes, de limosneros, y pare usted de contar.
Particularmente, yo, antes de irme para ese lugar desconocido, pasé por mi biblioteca y busqué en el diccionario y también fui a ver qué había por la Internet. Confieso que después de leer la definición del término y ver el lugar, prefiero quedarme donde estoy. Ya no tengo salud para escalar ese lugar ni tampoco estómago para soportarlo.
Pero muchos quieren irse para ese lugar. Es que, metafóricamente hablando, ese "espejo" que desde el gobierno del Estado se muestra es demasiado crudo y real para aceptarlo. Ese es el reflejo de un mundo oculto, quizá donde ciertamente queda ese lugar.
Son las pasiones humanas. Las maldiciones de la insanía humana de un tipo de venezolano que aún no alcanza la estatura de la civilidad para llamarse ciudadano. Rechazamos en el otro-diferente todo aquello que ocultamos en nosotros mismos.
Les cuento. Semanas antes de las elecciones fui con mi esposa a Puerto Ordaz, ese sitio de aguas dulces y cielos abiertos de encantadores amaneceres. Después de muchos meses sin ocupar el apartamento, y por obra y gracia de Corpoelec, la nevera se había dañado. Total, que llamamos al técnico quien vino con su ayudante. Mientras ellos hacían su trabajo mi esposa los mareaba con el discurso de "Hay un camino". Observaba esa escena entre cables chamuscados, un técnico con su vozarrón de acartonado locutor, y un ayudante impasible quien solo escuchaba.
Entre argumentaciones para sumar adeptos a la causa opositora, mi esposa y el técnico discernían en domésticas caracterizaciones del elector venezolano. Luis, el técnico, con proverbial razonamiento, indicaba que no veía salida. Su visión era cruda y realista. -Sabe, señora Liliana, yo voy a Vista al Sol todos los días, el barrio más grande de Venezuela. Por televisión una vez pasaron un documental y decían que era el barrio más grande de Latinoamérica. -No sé. Yo tal vez vote por ese señor "Caprile Radonki" (sic)...pero en Vista al Sol lo que se oye es puro "Chiave" (sic).
Pero la clave la dio el ayudante. -Yo quería votar por ese señor. -La otra vez había una gente en la redoma de Chilemex repartiendo propaganda y franelas. Agarré y paré mi "fiita" y me fui a que me dieran una... pero la muchacha cuando me vio me volteó la cara y prefirió dársela a un sifrinito.
Esa, entre otras, son razones que explican, no tanto la victoria del candidato-presidente, como ese lugar donde muchos están o quieren irse. Es ese lugar donde desean meter la cabeza, como el avestruz, para no ver el lugar que grano a grano de arena hemos hecho y que es un inmenso desierto donde salen espantos de medianoche.
Ese lugar es, lo vuelvo a indicar metafóricamente, el sitio inhóspito que nos negamos a reconocer como parte de nuestra propia hechura. No creo que con escapar, esconder la cabeza ni maldecir, salgamos (-el término apropiado sería "superemos") de este síndrome, esta marginalidad mental presente en el cuerpo social venezolano.
Yo no me iré para ese lugar. Me quedo. En todo caso, me tomaré "un carajillo". Podré morir de un balazo, una puñalada trapera, metido en una cuneta o por un hueco en carretera de madrugada. Pero ni meto la cabeza en el hoyo ni huyo. Aquí me quedo. Haciendo lo único que sé hacer: leer y escribir para que otros me lean y saber con exactitud que los cambios únicamente se obtienen después de un inmenso, sobrehumano esfuerzo, donde el estudio, el trabajo y la solidaridad con el prójimo, sea rojo, azul, blanco o desteñido, den los frutos de una victoria rotunda y definitiva: superar la marginalidad mental.
Mientras eso ocurre, los pobres, los desamparados venezolanos de siempre, sean chavistas o caprilistas, siguen sin ser atendidos en sus necesidades básicas. Gente buena, honorable, deseosa de ofrecer sus experiencias de vida para construir una sociedad de oportunidades.
Mientras sigamos "culpando al otro-diferente" por nuestras miserias, seguiremos recibiendo las migajas de un padre-presidente castigador.
Hoy todos estamos más unidos que nunca contra la inseguridad porque compartimos la violencia con más de 150 mil muertos. El pueblo "chavista" es tan nuestro como el pueblo "caprilista". Todos sufrimos este tiempo tormentoso de horrores y dramas. Pero cuando un líder se está adormeciendo otro nace para seguir adelante. El país de la sonrisa infinita jamás claudicará.
camilodeasis@hotmail.com
@camilodeasis
Particularmente, yo, antes de irme para ese lugar desconocido, pasé por mi biblioteca y busqué en el diccionario y también fui a ver qué había por la Internet. Confieso que después de leer la definición del término y ver el lugar, prefiero quedarme donde estoy. Ya no tengo salud para escalar ese lugar ni tampoco estómago para soportarlo.
Pero muchos quieren irse para ese lugar. Es que, metafóricamente hablando, ese "espejo" que desde el gobierno del Estado se muestra es demasiado crudo y real para aceptarlo. Ese es el reflejo de un mundo oculto, quizá donde ciertamente queda ese lugar.
Son las pasiones humanas. Las maldiciones de la insanía humana de un tipo de venezolano que aún no alcanza la estatura de la civilidad para llamarse ciudadano. Rechazamos en el otro-diferente todo aquello que ocultamos en nosotros mismos.
Les cuento. Semanas antes de las elecciones fui con mi esposa a Puerto Ordaz, ese sitio de aguas dulces y cielos abiertos de encantadores amaneceres. Después de muchos meses sin ocupar el apartamento, y por obra y gracia de Corpoelec, la nevera se había dañado. Total, que llamamos al técnico quien vino con su ayudante. Mientras ellos hacían su trabajo mi esposa los mareaba con el discurso de "Hay un camino". Observaba esa escena entre cables chamuscados, un técnico con su vozarrón de acartonado locutor, y un ayudante impasible quien solo escuchaba.
Entre argumentaciones para sumar adeptos a la causa opositora, mi esposa y el técnico discernían en domésticas caracterizaciones del elector venezolano. Luis, el técnico, con proverbial razonamiento, indicaba que no veía salida. Su visión era cruda y realista. -Sabe, señora Liliana, yo voy a Vista al Sol todos los días, el barrio más grande de Venezuela. Por televisión una vez pasaron un documental y decían que era el barrio más grande de Latinoamérica. -No sé. Yo tal vez vote por ese señor "Caprile Radonki" (sic)...pero en Vista al Sol lo que se oye es puro "Chiave" (sic).
Pero la clave la dio el ayudante. -Yo quería votar por ese señor. -La otra vez había una gente en la redoma de Chilemex repartiendo propaganda y franelas. Agarré y paré mi "fiita" y me fui a que me dieran una... pero la muchacha cuando me vio me volteó la cara y prefirió dársela a un sifrinito.
Esa, entre otras, son razones que explican, no tanto la victoria del candidato-presidente, como ese lugar donde muchos están o quieren irse. Es ese lugar donde desean meter la cabeza, como el avestruz, para no ver el lugar que grano a grano de arena hemos hecho y que es un inmenso desierto donde salen espantos de medianoche.
Ese lugar es, lo vuelvo a indicar metafóricamente, el sitio inhóspito que nos negamos a reconocer como parte de nuestra propia hechura. No creo que con escapar, esconder la cabeza ni maldecir, salgamos (-el término apropiado sería "superemos") de este síndrome, esta marginalidad mental presente en el cuerpo social venezolano.
Yo no me iré para ese lugar. Me quedo. En todo caso, me tomaré "un carajillo". Podré morir de un balazo, una puñalada trapera, metido en una cuneta o por un hueco en carretera de madrugada. Pero ni meto la cabeza en el hoyo ni huyo. Aquí me quedo. Haciendo lo único que sé hacer: leer y escribir para que otros me lean y saber con exactitud que los cambios únicamente se obtienen después de un inmenso, sobrehumano esfuerzo, donde el estudio, el trabajo y la solidaridad con el prójimo, sea rojo, azul, blanco o desteñido, den los frutos de una victoria rotunda y definitiva: superar la marginalidad mental.
Mientras eso ocurre, los pobres, los desamparados venezolanos de siempre, sean chavistas o caprilistas, siguen sin ser atendidos en sus necesidades básicas. Gente buena, honorable, deseosa de ofrecer sus experiencias de vida para construir una sociedad de oportunidades.
Mientras sigamos "culpando al otro-diferente" por nuestras miserias, seguiremos recibiendo las migajas de un padre-presidente castigador.
Hoy todos estamos más unidos que nunca contra la inseguridad porque compartimos la violencia con más de 150 mil muertos. El pueblo "chavista" es tan nuestro como el pueblo "caprilista". Todos sufrimos este tiempo tormentoso de horrores y dramas. Pero cuando un líder se está adormeciendo otro nace para seguir adelante. El país de la sonrisa infinita jamás claudicará.
camilodeasis@hotmail.com
@camilodeasis
¡Participa!
Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
Comentarios (4)
páginas:
1
|
Por maruja romero
11.10.2012
11:34 AM
Mi nevera en Rio Chico también se dañó, no culpo a Corpoelec, se lo atribuyo al uso; hay diferentes formas de evaluar las cosas. No sé dónde queda ese lugar que hemos hecho en dónde salen espantos; hay formas de ver las cosas. No sé dónde está la marginalidad mental del cuerpo social venezolano; hay diferentes formas de analizar las cosas. Pero al igual que usted yo no huyo, particularmente no podría vivir sino en mi país, aunque deseo que no nos ocurra esas cosas que pronuncia con ligereza. Al igual que usted creo en la solidaridad con el prójimo, ahora no creo que lo logremos escribiendo para que nos lean, porque nos leen los que saben leer y quieren hacerlo, y seguramente son los que no necesitan leernos. Coincido en que hay millones que quisiéramos ayudar a construir y ayudar, creo que debemos hacerlo y que debemos propiciar los espacios para contribuir con nuestro talento, en lugar de andar diferenciándonos y culpando al otro. Estamos de acuerdo en la diversidad, eso es bueno.
Por Ana White
11.10.2012
8:40 AM
Yo me iría demasiado, como dicen ahora, para ese "oculto lugar". No me he ido, porque mi economía no me respalda. Cuando me respalde y sé que lo lograré, lo que van a oír es el portazo. La gente decente no tiene por qué amarrarse a un país donde su pueblo está marcado por el oscurantismo y la cobardía.
Por Sory Arias
11.10.2012
8:36 AM
Hace rato que estamos en la m... gracias a Chávez. La gente sigue viviendo de las limosnas del chavismo y parece que ya se acostumbró a eso. Ahora quieren tomarse todas las gobernaciones y ya ha nombrado a Maduro como su heredero.
Por jose manuel cortez cortez
11.10.2012
1:29 AM
APLAUSOS!!!! MÁS APLAUSOS!!! QUE BUEENOOOO!!!, MI CULPA, MI GRAN CULPA!!! POR FIN ALGUIEN LO DEJO CLARITOOOOOOO, O CAMBIAMOS TODOS Y TODOS ACEPTAMOS LAS CULPAS... (TODOS TODOS) O NUNCA PODREMOS LLAMARNOS HERMANOS, NI VENEZOLANOS!! PARA PODER SER HERMANOS VENEZOLANOS DEBEMOS SUPRIMIR ESAS DISTINCIONES Y/O CLASIFICACIONES DISTINTAS QUE NOS SEPARAN!! SEREMOS VENEZOLANOS???? SEREMOS CAPACES ?? DIOS QUE GRANDE ERES SEÑOR, SI HASTA RESULTA FÁCIL... HERMANO VENEZOLANO, VENGA ESE ABRAZO!!! TOMEMONOS UN CAFECITO Y ME CUENTA DE LO QUE ME PERDI, TE CUENTO DE LO QUE NOS HEMOS PERDIDO JINTOS!! NOS CONTAMSO DE LO GRANDE DE VENEZUELA, DE TI DE MI!! ESCUCHEMONOS. OIGAMONOS.
páginas:
1
|
ESPACIO PUBLICITARIO
Acceso rápido a:
ESPACIO PUBLICITARIO
Lo más...
- Las "metidas de pata" de Maduro
- Maduro tiene tres formas de saber quién no ...
- Mi respuesta a Nicolás Maduro
- Maduro - Mendoza
- Denuncian a Cristina Fernández por muerte d...
- TIEMPO DE PALABRA
- El espejo aterra al chavismo
- El ajedrez de la MUD
- Cupido herido
- Invasores hirieron de gravedad a esposo de ...
- Protección de los bienes durante el divorcio
- Maduro tiene tres formas de saber quién no ...
- Las "metidas de pata" de Maduro
- Mi respuesta a Nicolás Maduro
- Capriles: No se nos olvida el 14 de abril
- Jaua: El 15 de abril fue un ensayo grave de...
- El ajedrez de la MUD
- Maduro - Mendoza
- Sundecop asumirá la fijación de precios de ...
- TIEMPO DE PALABRA
Alianzas
Cómo anunciar |
Suscripciones |
Contáctenos |
Política de privacidad
Términos legales |
Condiciones de uso |
Mapa del Sitio |
Ayuda
El Universal - Todos los derechos reservados 2013