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Junto al agua

CAROLINA GÓMEZ-ÁVILA |  EL UNIVERSAL
miércoles 12 de septiembre de 2012  12:00 AM
Desperté de un sueño en las montañas, junto a un estanque: no se movía una hoja y multitud de aves trinaban y revoloteaban desesperadas, sin nido; de pronto, escuché unas palabras. Voces que, al vuelo, convertí en imágenes luminosas. Cada una resonaba en el aire y llegaba a mis oídos envuelta en seducción. Pude satisfacerme con el espejo absoluto del agua o con la tesitura de esa voz, que era igual. Pero la perfección me da ansias, porque esconde, cuando menos, una mentira.

Se miente por mitomanía, patológicamente; se miente por estrategia, premeditadamente; por miedo, irreflexivamente; o por desconocimiento, cándidamente. En cualquiera de estos casos, alguien con habilidad y paciencia puede dejar en cueros una mentira, igual que a quien la dijo.

Hacerlo, tiene precio: el mitómano agrede, el estratega la revierte sobre quien la detectó; el temeroso, huye o ataca según su naturaleza; el ignorante, se resiente. Alguno que otro estará dispuesto a admitir su falencia y a corregirla, rara vez sin archivar una nota en la carpeta de facturas por cobrar.

Sin embargo, es mejor arrojar luz sobre las sombras. La ganancia es una sociedad menos permisiva ante la discriminación, la incompetencia y la corrupción. Porque ¿a qué, si no, se debe que hayamos fracasado en conseguir nuestro desarrollo como nación?  A que encubrieron sus errores con mentiras. Y a que protegimos sus mentiras con silencio.

Ya lo ve: por connivencia, amenaza o negligencia, el silencio es cómplice. Por eso, desmienta, niegue y contradiga los engaños, falacias y calumnias que sobreabundarán en los días que nos ocupan.

Nos toca decirles que no tienen fuerza moral para acusar, ni podrán fabricar escándalo que nos espante más que 14 años de los suyos. Ya nadie les cree, excepto sus cómplices y algún que otro incauto. Porque en todos los rincones del país, dejaron constancia de algún abuso que se resume en discriminación, incompetencia y corrupción.

Y a la par de la denuncia, habituarnos a buscar dentro de nuestros corazones, hasta en las horas de insomnio, con la medida de los valores universales. El resultado se parece a un reencuentro en el que ves su rostro como por vez primera, y reconoces su voz como aquella de un sueño con promesa de amor. Y lo descubres, justo cuando se acerca el rabo de nube o cuando se acaba el túnel de la noche. Estremece.

Por eso escribo que desperté de un sueño en las montañas. Aunque esto lo he escrito para ti, aquí, en la calma chicha, junto al agua.

@cgomezavila


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Comentarios (3)
páginas:
1 |
Por Pablo Cardona
12.09.2012
6:28 PM
Sr Moreno Olivares, ????????
 
Por José R Pirela
12.09.2012
1:48 PM
Las dictaduras son el gobierno de los pocos. Lo que abunda en las dictaduras son las injusticias, directas o indirectas. La inseguridad y la discriminación son las que más se sienten. Las injusticias son la expresión inmoral de las dictaduras, cuando se siembran por largo tiempo en el sentimiento de las mayorías no pueden esconderse con mentiras por largo tiempo. En la cultura venezolana el silencio de de los muchos es indiferencia por agotamiento, es la imposibilidad de que su voz sea oída. La denuncia de la pillería política no tiene la intensión de corregir lo establecido, que deja sin voz y paraliza a las mayorías, es más por agravio que por intensión de corregir la atrofia de la organización social. Se invoca la Moral democrática en el tribunal cuando la Constitución no especifica un caso inédito, pero en la politiquería callejera con instituciones corrompidas no tiene ningún sentido.
 
Por Guillermo Jose Moreno Olivares
12.09.2012
8:11 AM
Lo mas terrible de ese sueño tuyo,es que encierra en si mismo una terrible pesadilla.Creer que la ganancia es menos permisiva ante la discriminación,la incompetencia y la corrupción,es darle una bofetada a las mayorías en Europa, los Estados Unidos,y las de Suramerica, que estan bajo una realidad que pareciera desdecir de tu "sueño",especialmente por lo de la Discriminacion.Claro que la incompetencia y la corrupción no se quedan atrás.Solo hay que "Despertar" y experimentar a BANKIA,ese banquito español digno de un "Cuento de Hadas" por su" entereza moral".Por no hablar de las instituciones financieras estadounidenses,que se han chupado billones de dolares del bolsillo de los empobrecidos ciudadanos estadounidenses:"Incompetencia Color de Rosa".Así es Carolina sigue soñando...que el pueblo sigue despertando y bebiendo su cafecito bien caliente por las mañanas para ENFRENTARSE a la cruda realidad de un mundo que aun esta bajo las garras de Las Bestias De la Ganancia.!Que duermas Bien!
 
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