¿Gobernar qué es?
JESÚS E. MAZZEI ALFONZO
| EL UNIVERSAL
jueves 23 de agosto de 2012 04:42 PM
Tomar decisiones, interactuar en la organización pública, recibir cuenta de ministros, llevar a cabo reuniones de Consejo de ministros, su conducción y negociación al interno de los consejos de ministros, entender pues, la cultura organizacional por ejemplo del Estado, son elementos complejos de entender y comprender, reflexionar sobre ellos ha sido históricamente unos de los retos de la teoría política, sobre todo desde los tiempos de Maquiavelo. El tema de gobernar abarcar dos aspectos: el político y el administrativo. El político, porque abraca el ámbito de toma de decisiones y el administrativo, porque va hacia la realización de programas y planes de acción. Implica, además, la conducción y coordinación horizontal y vertical de las diferentes acciones de gobierno. Debe recoger un adecuado asesoramiento las reflexiones para actuar y tomar decisiones. El político es un hombre de acción, y por ello, requiere de adecuados instrumentos conceptuales para una mejor comprensión de los fenómenos políticos. Estas inquietudes y reflexiones vienen al caso a raíz de las complejas y difíciles decisiones que ha tomado el gobierno de España y que en otras democracias occidentales, se están tomando con respecto al manejo y salida de la crisis para equilibrar la economía de esos países y hacer frente a la crisis económica actual.
En efecto, como diría ese gran estadista inglés Tony Blair "...La política europea, pues, se encuentra atrapada entre quienes ofrecen recortes y reformas dolorosas y quienes ofrecen estímulos al crecimiento sin reformas. Pero es evidente que, sin crecimiento, es muy difícil llevar a cabo las reformas, porque la Unión, en su conjunto, se enfrenta a una espiral de aumento del desempleo, reducción del crecimiento, disminución de los ingresos fiscales y mayor recorte del gasto que, a su vez, empeora aún más el crecimiento. No sé qué consecuencias sociales tendrá un paro juvenil del 50% en España, pero sospecho que, si se consolida, serán muy peligrosas...".
Algunos aportes científicos, pueden ayudar a entender por ejemplo, que la política no solo se mueve bajo la influencia de las políticas, sino también por efectos inesperados, la incertidumbre, es un elemento a tomar en cuenta. Se requiere, pues, a la hora de gobernar tacto político, capacidad de comunicación, persuasión y un timing especial, ver el margen de maniobra que dan las decisiones, para llevar cabo no solamente las tareas normales del día a día de gobierno, sino igualmente, negociar, conversar con los diversos actores con los que se convive y la posible influencia del entorno internacional que también repercute, por que hoy en día hay una porosidad manifiesta entre el ambiente interno y el externo. Por eso, las labores del técnico y el político deben converger y no diverger, deben engranarse, para mejorar las decisiones que al final de cuentas van al seno de las sociedades democráticas. Por lo tanto, el aporte que han realizado los técnicos como consultores, en base a sus capacidades, es muy importante no solo en esta interacción con sus pares sino la compresión mutua de los diferentes actores.
De otra manera, se busca evitar que el vaciamiento de ejecutivos en la función pública, que no deba implicar por una parte, que tomen el lugar de los políticos y que las decisiones que se vayan a tomar sea entendida como resultado de cálculos y de previsión científica y por tanto enteramente privada de criterios públicos. Los peritos no lo saben todo y el saber político se adquiere por experiencia y conocimiento no solo del Estado, sino, como en él se gobierna. No sea que las democracias contemporáneas se conviertan en prisioneras de una tecnocracia, con todo las ambigüedades del término, que viene dada en la identidad de los actores evocados en la noción. No se busca el genus tecnocráctico. El político debe conocer cuál es el margen de maniobra que tiene para tomar decisiones. En las democracias gobernar se hace más intricado porque se debe gobernar bajo varias premisas como consulta, cooperación, negociación y coordinación, lograr que estas herramientas se utilicen armónicamente, en forma adecuada, requiere de conocimiento, pericia.
En este sentido, la interacción entre los agentes políticos (partidos, líderes, etcétera) y las decisiones de política es el objeto central de la teoría política contemporánea y el diseño de políticas públicas es uno de sus desafíos En esta interacción, las expectativas racionales de los agentes juegan un papel esencial en la acción política, lo cual debe tomarse en cuenta. La relación dialéctica entre sociedad política y civil, es un elemento que debe tomar en cuenta quien ejerce funciones de gobierno, para ello se requiere una dosis amplia de conocimiento de la cultura, historia e idiosincrasia del país donde se gobierna. No es un problema que se arregla con buena gerencia, porque gobernar es esencialmente un problema político.
Por consiguiente se entra en un o en el dilema ¿es la política la fuente de las políticas públicas? o por el contrario ¿las políticas públicas hacen la política? Estamos en pleno desarrollo de una sociedad del conocimiento, que viene de una sociedad de la organización, donde lo fundamental es la programación y el planeamiento y muchas veces en la política se dan dos posibles vías de acción, según el cual las políticas públicas no pueden ser sino el resultado y la ejecución de la decisión política es decir, el paradigma racional-secuencial o por el contrario pondrán el acento en la dimensión confrontativa-discontinua de las elaboración de las políticas ubicándolas como una de las arenas fundamentales en las que se libra la lucha política.
En suma, en la política es difícil, gobernar es más intricado, complejo, es optar entre opciones, es saber que se quiere, saber que se puede y que no se puede hacer, saber cuándo hay que hacerlo y finalmente, cómo hay que hacerlo, y en sociedades posindustrales de carácter democrático, es más complicado, por los diversos intereses a satisfacer. El político debe tener iniciativa estratégica, pero con un sentido de las proporciones.
Por último, cuando vemos que en Europa van asumir roles políticos y ellos mismos lo saben, que la patología de las crisis que viven esos países es la falta de decisiones oportunas y consensuadas para superar la situación económica y que los anteriores gobiernos no pudieron o no supieron cómo enfrentarla y así vemos los dilemas de que políticas se van a implementar por ejemplo: para atajar el desempleo, la política crediticia para corregir la burbuja inmobiliaria, que política pública para cuadrar la cuentas públicas y el déficit, o una política pública de exportaciones, pero para ello se requiere aumentar la productividad y la competitividad debido a que conducir, motivar, dar coherencia a las diversas políticas públicas no es fácil. Como vemos no hay soluciones fáciles a estos problemas, ante esto se requiere el discernimiento político, ante las dificultades para gobernar en occidente. El arte de gobernar si se quiere se aprende en la experiencia y en la adecuada adquisición de conocimiento que nos permitan saber gobernar.
jesus.mazzei@abordo.com.br
En efecto, como diría ese gran estadista inglés Tony Blair "...La política europea, pues, se encuentra atrapada entre quienes ofrecen recortes y reformas dolorosas y quienes ofrecen estímulos al crecimiento sin reformas. Pero es evidente que, sin crecimiento, es muy difícil llevar a cabo las reformas, porque la Unión, en su conjunto, se enfrenta a una espiral de aumento del desempleo, reducción del crecimiento, disminución de los ingresos fiscales y mayor recorte del gasto que, a su vez, empeora aún más el crecimiento. No sé qué consecuencias sociales tendrá un paro juvenil del 50% en España, pero sospecho que, si se consolida, serán muy peligrosas...".
Algunos aportes científicos, pueden ayudar a entender por ejemplo, que la política no solo se mueve bajo la influencia de las políticas, sino también por efectos inesperados, la incertidumbre, es un elemento a tomar en cuenta. Se requiere, pues, a la hora de gobernar tacto político, capacidad de comunicación, persuasión y un timing especial, ver el margen de maniobra que dan las decisiones, para llevar cabo no solamente las tareas normales del día a día de gobierno, sino igualmente, negociar, conversar con los diversos actores con los que se convive y la posible influencia del entorno internacional que también repercute, por que hoy en día hay una porosidad manifiesta entre el ambiente interno y el externo. Por eso, las labores del técnico y el político deben converger y no diverger, deben engranarse, para mejorar las decisiones que al final de cuentas van al seno de las sociedades democráticas. Por lo tanto, el aporte que han realizado los técnicos como consultores, en base a sus capacidades, es muy importante no solo en esta interacción con sus pares sino la compresión mutua de los diferentes actores.
De otra manera, se busca evitar que el vaciamiento de ejecutivos en la función pública, que no deba implicar por una parte, que tomen el lugar de los políticos y que las decisiones que se vayan a tomar sea entendida como resultado de cálculos y de previsión científica y por tanto enteramente privada de criterios públicos. Los peritos no lo saben todo y el saber político se adquiere por experiencia y conocimiento no solo del Estado, sino, como en él se gobierna. No sea que las democracias contemporáneas se conviertan en prisioneras de una tecnocracia, con todo las ambigüedades del término, que viene dada en la identidad de los actores evocados en la noción. No se busca el genus tecnocráctico. El político debe conocer cuál es el margen de maniobra que tiene para tomar decisiones. En las democracias gobernar se hace más intricado porque se debe gobernar bajo varias premisas como consulta, cooperación, negociación y coordinación, lograr que estas herramientas se utilicen armónicamente, en forma adecuada, requiere de conocimiento, pericia.
En este sentido, la interacción entre los agentes políticos (partidos, líderes, etcétera) y las decisiones de política es el objeto central de la teoría política contemporánea y el diseño de políticas públicas es uno de sus desafíos En esta interacción, las expectativas racionales de los agentes juegan un papel esencial en la acción política, lo cual debe tomarse en cuenta. La relación dialéctica entre sociedad política y civil, es un elemento que debe tomar en cuenta quien ejerce funciones de gobierno, para ello se requiere una dosis amplia de conocimiento de la cultura, historia e idiosincrasia del país donde se gobierna. No es un problema que se arregla con buena gerencia, porque gobernar es esencialmente un problema político.
Por consiguiente se entra en un o en el dilema ¿es la política la fuente de las políticas públicas? o por el contrario ¿las políticas públicas hacen la política? Estamos en pleno desarrollo de una sociedad del conocimiento, que viene de una sociedad de la organización, donde lo fundamental es la programación y el planeamiento y muchas veces en la política se dan dos posibles vías de acción, según el cual las políticas públicas no pueden ser sino el resultado y la ejecución de la decisión política es decir, el paradigma racional-secuencial o por el contrario pondrán el acento en la dimensión confrontativa-discontinua de las elaboración de las políticas ubicándolas como una de las arenas fundamentales en las que se libra la lucha política.
En suma, en la política es difícil, gobernar es más intricado, complejo, es optar entre opciones, es saber que se quiere, saber que se puede y que no se puede hacer, saber cuándo hay que hacerlo y finalmente, cómo hay que hacerlo, y en sociedades posindustrales de carácter democrático, es más complicado, por los diversos intereses a satisfacer. El político debe tener iniciativa estratégica, pero con un sentido de las proporciones.
Por último, cuando vemos que en Europa van asumir roles políticos y ellos mismos lo saben, que la patología de las crisis que viven esos países es la falta de decisiones oportunas y consensuadas para superar la situación económica y que los anteriores gobiernos no pudieron o no supieron cómo enfrentarla y así vemos los dilemas de que políticas se van a implementar por ejemplo: para atajar el desempleo, la política crediticia para corregir la burbuja inmobiliaria, que política pública para cuadrar la cuentas públicas y el déficit, o una política pública de exportaciones, pero para ello se requiere aumentar la productividad y la competitividad debido a que conducir, motivar, dar coherencia a las diversas políticas públicas no es fácil. Como vemos no hay soluciones fáciles a estos problemas, ante esto se requiere el discernimiento político, ante las dificultades para gobernar en occidente. El arte de gobernar si se quiere se aprende en la experiencia y en la adecuada adquisición de conocimiento que nos permitan saber gobernar.
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