Arrollando
Se siente un apreciable y rápido crecimiento del apoyo al candidato Capriles
|
|
ARMANDO SCANNONE
| EL UNIVERSAL
sábado 18 de agosto de 2012 12:00 AM
Cada día, nuestros medios informan mejor y dicen más entrelíneas. Siento, que a partir del comienzo del mes de agosto, se nota un apreciable y rápido crecimiento del apoyo al candidato Capriles. Casi se lo siente arrollando, al ver la gente que lo sigue. En cambio, su opositor va cayendo o parece estancado que, de hecho, lo dicen las encuestas.
Cada día, Capriles parece más suelto y seguro en sus intervenciones, haciendo énfasis en los asuntos que más importan a los venezolanos, especialmente los sectores C-D-E, y me imagino que más adelante, es posible que plantee en forma sencilla otros aspectos relacionados con finanzas, política exterior, etc.
Chávez, por su parte, no ofrece ni trata algo que sea razonable. Parece solo pensar que todavía su imagen y su odio son suficientes. No se sabe si es debido a sus asesores o a sus improvisaciones; piensa que está solo en el mundo, desprecia a sus cercanos, y que puede hacer y decir lo que le da la gana. Además, se siente que está sometido a un inmenso estrés (su salud y el 7 de octubre), que no le permite razonar inteligentemente.
El caso Limardo es muy interesante: Chávez besó la medalla que Limardo ganó en buena lid y le regaló una reproducción de la Espada del Libertador, acciones que creo molestaron a muchos venezolanos de todos los sectores, especialmente lo de la espada, que era casi sagrada para todos, pero que tanto se ha regalado, que parece una baratija. De todos modos menosprecia lo que todavía es un símbolo para muchos.
Limardo merecía todos los honores y quizás el más concreto, regalarle una casa, de lo que tanto se ufana últimamente Chávez. Muy bien hizo Limardo, desprendiéndose de la espada que podían robársela y pasar a ser, por lo menos, descuidado, donándola al Museo de Ciudad Bolívar de donde es oriundo. Limardo ha dado una lección de inteligencia, mostrando, además, que ve la vida con serenidad, la que quizás jugó un importante papel en su triunfo. El beso a la medalla correspondía a su mamá, lamentablemente difunta, le correspondió y lo hizo, su abuelita.
Pensando estas cosas, vinieron a mi mente recuerdos remotos, que quizás por distantes, no guardan la mayoría de los venezolanos de hoy. Se trata de La Conga de Jabuco (Ciudad Condal San Juan de Jaruco y también el sobrenombre del músico cubano Ernesto Vázquez Vizoso, su autor), una alegre y estupenda conga interpretada originalmente por la Orquesta Lecuona Cuban Boys, en los años cuarenta, y más tarde con frecuencia por Billo, Los Melódicos y las orquestas de salsa. La conga comenzaba así: "La conga de Jaruco, ahí viene, arrollando... ", y terminaba: "arrollando, arrollando, arrollando, arrollando". No había baile o picoteo donde no se bailara formando largas colas. Muchos al tararear esas palabras, recordarán su música de inmediato, y yo sentí que la conga cuadraba perfectamente a Capriles: "Ahí viene, Capriles, y viene, arrollando, arrollando, arrollando".
Nota: Los interesados en oírla pueden hacerlo por YouTube.
ascannone@gmail.com
Cada día, Capriles parece más suelto y seguro en sus intervenciones, haciendo énfasis en los asuntos que más importan a los venezolanos, especialmente los sectores C-D-E, y me imagino que más adelante, es posible que plantee en forma sencilla otros aspectos relacionados con finanzas, política exterior, etc.
Chávez, por su parte, no ofrece ni trata algo que sea razonable. Parece solo pensar que todavía su imagen y su odio son suficientes. No se sabe si es debido a sus asesores o a sus improvisaciones; piensa que está solo en el mundo, desprecia a sus cercanos, y que puede hacer y decir lo que le da la gana. Además, se siente que está sometido a un inmenso estrés (su salud y el 7 de octubre), que no le permite razonar inteligentemente.
El caso Limardo es muy interesante: Chávez besó la medalla que Limardo ganó en buena lid y le regaló una reproducción de la Espada del Libertador, acciones que creo molestaron a muchos venezolanos de todos los sectores, especialmente lo de la espada, que era casi sagrada para todos, pero que tanto se ha regalado, que parece una baratija. De todos modos menosprecia lo que todavía es un símbolo para muchos.
Limardo merecía todos los honores y quizás el más concreto, regalarle una casa, de lo que tanto se ufana últimamente Chávez. Muy bien hizo Limardo, desprendiéndose de la espada que podían robársela y pasar a ser, por lo menos, descuidado, donándola al Museo de Ciudad Bolívar de donde es oriundo. Limardo ha dado una lección de inteligencia, mostrando, además, que ve la vida con serenidad, la que quizás jugó un importante papel en su triunfo. El beso a la medalla correspondía a su mamá, lamentablemente difunta, le correspondió y lo hizo, su abuelita.
Pensando estas cosas, vinieron a mi mente recuerdos remotos, que quizás por distantes, no guardan la mayoría de los venezolanos de hoy. Se trata de La Conga de Jabuco (Ciudad Condal San Juan de Jaruco y también el sobrenombre del músico cubano Ernesto Vázquez Vizoso, su autor), una alegre y estupenda conga interpretada originalmente por la Orquesta Lecuona Cuban Boys, en los años cuarenta, y más tarde con frecuencia por Billo, Los Melódicos y las orquestas de salsa. La conga comenzaba así: "La conga de Jaruco, ahí viene, arrollando... ", y terminaba: "arrollando, arrollando, arrollando, arrollando". No había baile o picoteo donde no se bailara formando largas colas. Muchos al tararear esas palabras, recordarán su música de inmediato, y yo sentí que la conga cuadraba perfectamente a Capriles: "Ahí viene, Capriles, y viene, arrollando, arrollando, arrollando".
Nota: Los interesados en oírla pueden hacerlo por YouTube.
ascannone@gmail.com
Debido al alto tráfico de visitas en la página, El Universal ha decidido restringir la recepción de comentarios en sus noticias del día. Ofrecemos disculpas a los usuarios.
ESPACIO PUBLICITARIO
Acceso rápido a:
ESPACIO PUBLICITARIO
Alianzas
Cómo anunciar |
Suscripciones |
Contáctenos |
Política de privacidad
Términos legales |
Condiciones de uso |
Condiciones generales de publicación |
Mapa del Sitio |
Ayuda
El Universal - Todos los derechos reservados 2013