¿Quién soy yo?
Nuestra sociedad requiere detenerse para ser pensada; conocernos y reconocernos
ARGENIS ANGULO
| EL UNIVERSAL
domingo 12 de agosto de 2012 12:00 AM
Hay preguntas difíciles de responder porque no fueron formuladas oportunamente. Recientemente tuve la oportunidad de dirigir junto a un equipo de facilitadores un ejercicio denominado "¿Quién soy yo?", que forma parte de una Escuela de Líderes para miembros de diferentes regiones del país del movimiento juvenil Remar, Renovación Marista, basada en la filosofía de servicio del francés universal, San Marcelino Champagnat, fundador de la Congregación de Hermanos Maristas.
El ejercicio consiste básicamente en generar reflexiones a través de una serie de preguntas sobre el perfil individual de cada participante, de manera que cada uno pudiese detenerse a pensar y plasmar "quién es" en un mural diseñado con libertad, y posteriormente presentado en sesiones de coaching grupal.
Lo impactante de la jornada fue redescubrir que, como tuve la oportunidad de experimentarlo en la misma escuela teniendo unos trece años de edad, salvo en casos extraordinarios, no se nos prepara para dar respuesta a semejante pregunta, o peor aún, para hacérnosla.
Crecemos, nos desarrollamos y maduramos cuestionando el mundo, preguntándonos quién es él, ella, eso o esto, pero pocas veces nos detenemos a pensar quiénes somos y cuál es nuestra misión. Y si lo hacemos, con facilidad respondemos erradamente, refiriéndonos solo a lo que hacemos, a la profesión u oficio, por ejemplo, pero no a aquello que nos da identidad individual y que nos hace seres únicos.
Nuestra sociedad requiere detenerse para ser pensada; conocernos y reconocernos como ciudadanos y antes como individuos. Lo ideal: estimular espacios en los que nuestros niños y jóvenes comiencen a preguntarse realmente quiénes son, antes de que sin saberlo, comiencen a olvidarlo.
argenisangulo@gmail.com
El ejercicio consiste básicamente en generar reflexiones a través de una serie de preguntas sobre el perfil individual de cada participante, de manera que cada uno pudiese detenerse a pensar y plasmar "quién es" en un mural diseñado con libertad, y posteriormente presentado en sesiones de coaching grupal.
Lo impactante de la jornada fue redescubrir que, como tuve la oportunidad de experimentarlo en la misma escuela teniendo unos trece años de edad, salvo en casos extraordinarios, no se nos prepara para dar respuesta a semejante pregunta, o peor aún, para hacérnosla.
Crecemos, nos desarrollamos y maduramos cuestionando el mundo, preguntándonos quién es él, ella, eso o esto, pero pocas veces nos detenemos a pensar quiénes somos y cuál es nuestra misión. Y si lo hacemos, con facilidad respondemos erradamente, refiriéndonos solo a lo que hacemos, a la profesión u oficio, por ejemplo, pero no a aquello que nos da identidad individual y que nos hace seres únicos.
Nuestra sociedad requiere detenerse para ser pensada; conocernos y reconocernos como ciudadanos y antes como individuos. Lo ideal: estimular espacios en los que nuestros niños y jóvenes comiencen a preguntarse realmente quiénes son, antes de que sin saberlo, comiencen a olvidarlo.
argenisangulo@gmail.com
Debido al alto tráfico de visitas en la página, El Universal ha decidido restringir la recepción de comentarios en sus noticias del día. Ofrecemos disculpas a los usuarios.
ESPACIO PUBLICITARIO
Acceso rápido a:
ESPACIO PUBLICITARIO
Alianzas
Cómo anunciar |
Suscripciones |
Contáctenos |
Política de privacidad
Términos legales |
Condiciones de uso |
Condiciones generales de publicación |
Mapa del Sitio |
Ayuda
El Universal - Todos los derechos reservados 2013