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Del rentismo al saqueo

La violencia de las ciudades venezolanas se expandió en este mundo de "suprema felicidad"

ORLANDO OCHOA P. |  EL UNIVERSAL
jueves 9 de agosto de 2012  12:00 AM
En la medida que la conducta económica rentista -búsqueda de grandes ganancias fuera de las actividades productivas competitivas- invadió una mayor parte de la economía venezolana con el nefasto control de cambio de Cadivi/Sitme e instituciones más débiles y propensas a la corrupción, se estableció firmemente una poderosa red de actividades improductivas, la cual tiene como consecuencia la desviación de parte importante del capital humano más capaz del país de los esfuerzos del trabajo creativo para asumir tareas de gestión de renta y negociados turbios. La debilidad, politización y falta de recursos financieros de las instituciones judiciales y policiales también conllevó al crecimiento del poder del crimen organizado con tráfico de drogas, lavado de dinero, secuestros; la violencia de las ciudades venezolanas se expandió en este mundo de "suprema felicidad" creado por el socialismo del siglo XXI, instaurado por Hugo Chávez. Por un lado repartió más recursos a los pobres y por el otro lado envileció aún más la salud de las instituciones y economía venezolana.

El rentismo económico existe en todas las sociedades en mayor o menor medida, pero al pasar a ser una conducta económica extendida, impune e influyente en la apropiación de riqueza privada (pues no conlleva creación de nueva riqueza) vía el aprovechamiento de relaciones de corrupción con funcionarios del Estado, en sectores que abarcan toda la economía -construcción, industria, agricultura, comercio, banca y servicios-, se convierte en un formidable obstáculo al progreso socioeconómico. La corrupción generalizada está íntimamente asociada al mal funcionamiento de las instituciones políticas, económicas y judiciales. El alto ingreso petrolero, el endeudamiento masivo del Gobierno y Pdvsa, el financiamiento monetario del BCV al Gobierno, han contribuido a la corrupción de gran escala, literalmente al saqueo del Tesoro Nacional, tal como en los tiempos de los caudillos llaneros del siglo XIX. Aunque en aquel siglo los exiguos recursos del país no eran comparables a los de la Venezuela petrolera de hoy, con 100 dólares por barril. El país saldrá adelante y demandará un verdadero esfuerzo de unidad nacional para tomar un rumbo distinto.

Twitter: @orlandoochoa

www.pensarenvenezuela.org.ve



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