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Aeropuerto La Carlota

RAFAEL DÍAZ CASANOVA |  EL UNIVERSAL
viernes 27 de julio de 2012  02:41 PM
El aeropuerto que hoy se llama Base Aérea Francisco de Miranda, nació con el nombre de la hacienda propiedad de don Alfredo Brandt Casanova y de su señora Elisa Elvira Ruiz Miranda. Entendemos que también contiene tierras de la hacienda Chuao.

Hemos tratado de informarnos para ofrecer algunas pinceladas de su historia y quizás debido a la premura, no hemos tenido éxito.

Por recuerdos más que por documentos, sabemos que un grupo de aficionados a la aviación civil, posiblemente comandados por ese gran venezolano que fue Oscar Machado Zuloaga, se organizaron para desarrollar lo que en los mediados cuarenta era un gran espacio de terreno donde se construyó una pista de aterrizaje y unos pequeños galpones para guarecer sus preciadas naves. También era sitio de práctica para el aeromodelismo.

También fracasamos al tratar de conocer la manera en la que se fueron complementando las labores civiles y las de la aviación militar. Recordemos que esta se desarrolló en los alrededores de Maracay, gracias al patrocinio que le brindó el gobierno del general Juan Vicente Gómez.

La realidad es que para fines del siglo XX, La Carlota era sede del Aeroclub Caracas, con un número muy grande de aviones que lo tenían por base y también era un importante aeropuerto con muchas operaciones de despegue y aterrizaje y que ya estaba bajo el gobierno de la Fuerza Aérea.

 La aviación civil había desarrollado, de la misma manera que lo hizo en La Carlota, otros aeropuertos en las vecindades de Caracas, en los valles del Tuy.

Uno de los primeros pasos que dio este régimen que destruye el país, fue incautar las instalaciones del aeropuerto y desalojar a la aviación civil de sus alrededores. Hoy es el aeropuerto privado de la casta del "neototalitarismo militarista del siglo XXI" de acuerdo a la expresión acuñada y desarrollada por Jorge Sánchez Meleán.

Desde hace casi tres lustros se ha hablado mucho sobre el futuro del espacio que ocupa la hoy "Base Aérea Francisco de Miranda", varios son los anteproyectos que se han comunicado y algunos que se mantienen in péctore.

Desarrollo de un parque adyacente y comunicado con el Parque del Este, absurdo uso para desarrollos habitacionales, desarrollo múltiple de zonas recreativas y de servicios y la peregrina idea de desarrollar una pista de competencias de automóviles especiales son algunas de las ideas que hemos escuchado.

El domingo pasado se escogieron, entre muchísimas opciones, tres ideas que se presentaron a la convocatoria del alcalde metropolitano Antonio Ledezma.

Ni somos técnicos conocedores de la especialidad necesaria para desarrollar zonas urbanas, ni tenemos la información de los pormenores de las tres opciones favorecidas, pero sí queremos dejar constancia de la importancia que tiene la pista aérea que ha cumplido importantes funciones a la ciudad de Caracas.

Nuestra ciudad ha sufrido fenómenos naturales importantes a lo largo de toda su historia. Caracas aloja hoy un número de habitantes que, entendemos supera los seis millones de personas. Las ofertas del Instituto Nacional de Embustes no las conocemos a casi un año del inicio del Censo 2011 y a pesar del ofrecido cronograma de comunicación de resultados. Caracas, situada a mil metros de altura sobre el nivel del mar, está a veinte kilómetros del Aeropuerto Simón Bolívar y a menos de treinta del puerto de La Guaira. La autopista (sic) Caracas-La Guaira tiene cincuenta y ocho años de inaugurada y ha sido muy mal mantenida. Caracas, ante una catástrofe natural, no hablemos de riesgos maliciosos, tiene posibilidades de quedar aislada.

 Ante ese cuadro que apenas enunciamos, la pista aérea de La Carlota podría constituirse en la única opción de comunicación para poder recibir insumos o movilizar habitantes de la ciudad. Así ha sucedido en oportunidades anteriores. También ha sido útil en cada evento electoral, para recibir las pruebas físicas de las votaciones.

 Deploramos, y nunca hemos tenido vinculaciones estrechas con la aviación civil, que se le haya quitado a Caracas las posibilidades comunicacionales que La Carlota le brindó por tantas décadas.

 Sabemos que hay especialistas que trabajan en el análisis de las opciones posibles. Quisiéramos sintetizar nuestra opinión en una frase tan corta como nuestros conocimientos: "Caracas necesita tanto de la pista de aviación como mecanismo de auxilio, como de las áreas verdes que permiten respirar un aire renovado a los habitantes de la ciudad".

rafael862@yahoo.com

@rafael862


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