Compartir

EN Timotes se alzó la loca Luz Caraballo

JORGE CAJÍAS |  EL UNIVERSAL
sábado 14 de julio de 2012  03:11 PM
Confinado como estaba Andrés Eloy Blanco en Timotes en 1932 por la dictadura de Gómez, nunca llegó a imaginar que el 5 de julio de 2012 La loca Luz Caraballo rondara otra vez la Cordillera Andina y se metiera en Timotes a "contar luceros" y confundir a los que aplastaron la revuelta popular de ese día, consecuencia de la inseguridad que vive este pueblo merideño.

Luz Caraballo engañó a la policía igual que a los españoles durante la lucha de independencia. Les dijo a los gendarmes que los aguerridos manifestantes de Timotes habían ido en dirección contraria, para que no los atraparan. Eso mismo hizo hace doscientos años cuando los Realistas le preguntaron por el Ejército Libertador, y ella mirando el cielo le indicó las estrellas que señalaban el camino opuesto por donde se habían ido las tropas de Bolívar a su paso por Los Andes, para preservar la vida de su esposo y dos de sus hijos que andaban en esos tropeles.

Todo comenzó con el asesinato de Danny Briceño de 32 años, que fue apaleado por delincuentes para robarle sus pertenencias. Agonizó durante cuatro días y al ser llevado por pobladores de Timotes al cementerio ocurrió otro robo en una tienda de videos hecho por delincuentes provenientes de Valera. Esto desbordó al pueblo y en un abrir y cerrar de ojos, mientras Chávez presenciaba un desfile militar propio de un país que va a la guerra, la gente se lanzó a la calle, construyó barricadas, incendió cauchos y carros, y se enfrentó cuerpo a cuerpo con la inútil policía de Timotes, que mira a los lados cuando roban y asesinan.

Aunque reza la prosa que "De Chachopo a Apartaderos camina Luz Caraballo", es conocido que era oriunda de Timotes y Andrés Eloy Blanco la desentrañó del vientre de este pueblo para denunciar la grave exclusión que vivían los andinos en la época de Gómez. Esa exclusión aún persiste y se manifiesta en la terrible indefensión que viven los pobladores de Timotes frente al poder agresor de una delincuencia que quiebra el alma de seres humanos sencillos enamorados de la vida.

Impaciente y enloquecida Luz Caraballo por la ausencia de su esposo y sus hijos, escribió el poeta Andrés Eloy Blanco: "La cumbre te circunscribe al solo aliento del nombre, lo que te queda del hombre que quién sabe dónde vive. Cinco años que no te escribe. Diez años que no lo ves y entre golpes y traspiés persiguiendo tus ovejos se te van poniendo viejos los deditos de tus pies". Esas ausencias endurecieron el carácter de Luz Caraballo quien se aproximó en espíritu al cementerio donde enterraban a la nueva víctima de la inseguridad, y furiosa por lo sucedido le habló al oído a los presentes, que se fueron a las calles a tomar justicia. Y así comenzó la revuelta.

La indiferencia oficial ha sido constante en Timotes y fue motivo de preocupación de Andrés Eloy: "El hambre lleva en sus cachos algodón de sus corderos, tu ilusión cuenta sombreros, mientras tu cuentas muchachos, una hembra y cuatro machos".

Después de semejante trifulca contra un Estado que abandonó a su gente se ha abierto una investigación y como no se encuentra a nadie culparon a "la loca Luz Caraballo, dice el decreto del juez, porque la encontraron sin hijos y sin carnero contanditos los luceros".

jcajias@gmail.com 


Más artículos de esta firma

Compartir
Debido al alto tráfico de visitas en la página, El Universal ha decidido restringir la recepción de comentarios en sus noticias del día. Ofrecemos disculpas a los usuarios.
ESPACIO PUBLICITARIO
ESPACIO PUBLICITARIO
cerrar