Compartir

Rol del Centro Carter

EDDIE A. RAMÍREZ S. |  EL UNIVERSAL
martes 3 de julio de 2012  02:11 PM
Saludamos el libro "Mediación Internacional en Venezuela", de Francisco Diez y Jennifer McCoy, del Centro Carter, el cual trata sobre  el turbulento período 2002-2011. A los actores que participaron en la Mesa de Negociación y Acuerdos y en la Coordinadora Democrática  les corresponderá  dar su versión de lo narrado amenamente por los autores mencionados. Como  ciudadano de a pie, aquí solo haremos unos pocos comentarios.

No compartimos aseveraciones tales como: "El país estaba posiblemente al borde de una guerra civil"; "los antichavistas tildan de "chusma" a los partidarios de Chávez"; "el programa de escuelas bolivarianas que incluye música, danza y comidas alborotó el avispero de la oposición representada por la jerarquía de la Iglesia católica y los docentes"; "los seguidores de Chávez se volcaron a las calles y exigieron su restitución"; "la fuerza que dominó la interacción entre los  principales actores fue la lucha por el Poder Político que les permitiera controlar no solo el aparato estatal y la industria del petróleo, sino también otros importantes sectores e instituciones"; "los titulares de los medios de comunicación, en su mayoría con otros intereses económicos vinculados... comenzaron a atacar abiertamente al Gobierno usando sus canales de comunicación para defender un punto de vista político e incluso para distorsionar la información"; "el Centro Carter reconoció los déficit democráticos, pero no creyó que durante su intervención se hubiera traspasado los límites hacia alguna forma de autoritarismo"; "el paro petrolero duró 72 días" (realmente apenas duró cinco días, ya que el Gobierno militarizó las instalaciones e inició los despidos masivos).

El libro menciona que el primer día de la huelga del 2 de diciembre, Gaviria estuvo a punto de lograr un acuerdo para suspenderla, pero los delegados del Gobierno se presentaron a las 2:00 am del día siguiente, cuando ya los de la oposición se habían retirado. También refiere las  dificultades de los facilitadores para entenderse con las muchas organizaciones presentes en la Coordinadora Democrática cuyo solo objetivo era salir de Chávez, así como con los delegados del Gobierno que estaban renuentes a llegar a acuerdos. Presenta algunas críticas suaves a Gaviria, asegura que el Centro Carter nunca ha recibido donaciones del Gobierno y que Carter le dijo a Chávez, el 20 de enero del 2003, que "era importante garantizar la reintegración de los miles de trabajadores petroleros en huelga y no castigarlos" y Chávez le prometió que no habría castigos.
   
Los autores  realizaron un esfuerzo loable y  hacen muchas críticas al Gobierno,  pero pareciera que no captaron que estamos ante un totalitarismo siglo XXI.

Como en botica: La señora McCoy declaró a R. Giusti que el despido de los trabajadores petroleros fue legal, olvidando  que muchos estaban de vacaciones o  de reposo médico y otros fueron sacados de la empresa a la fuerza, que las instalaciones fueron militarizadas  y, además, que los despidos fueron masivos  y   por la prensa. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com 


Más artículos de esta firma

Compartir
Debido al alto tráfico de visitas en la página, El Universal ha decidido restringir la recepción de comentarios en sus noticias del día. Ofrecemos disculpas a los usuarios.
ESPACIO PUBLICITARIO
ESPACIO PUBLICITARIO
cerrar