Compartir

La encrucijada

NELSON CASTELLANO HERNÁNDEZ |  EL UNIVERSAL
jueves 28 de junio de 2012  03:08 PM
Los venezolanos descuidamos nuestra democracia, olvidamos que era frágil, que era necesario construirla cada día.

Creímos que era algo alcanzado de una vez y para siempre, ignorando que debíamos fortalecerla y profundizarla sistemáticamente, un amigo desde Brasil me señalaba "olvidamos sembrar conciencia y vocación democrática en nuestro pueblo, para que la defendiese a cualquier precio y no permitiese que cualquier demente investido de "salvador de la patria" viniese a usurparla precisamente por la vía "democrática".

Este amigo me enseñaba cómo nuestro comportamiento se alejó de la verdadera política, entendida esta como acción de servicio y como el medio de construcción de una sociedad justa, de alguna manera dejamos de lado los conceptos y valores que defendíamos.

El liderazgo en todos los niveles y en todos los sectores, se fue perdiendo en el clientelismo, en la arrogancia y en la falta de generaciones de relevo que asumieran en su vida y en su acción las cosas que predicaban.

El precio pagado ha sido muy duro, la pérdida de nuestros espacios de libertad, la persecución, el retorno a las realidades de los caudillos del siglo XIX, con sus presos políticos, con sus listas de amigos y enemigos del régimen, lo que permite a unos ser narco-soles impunemente y por otra parte tener a una Juez entre rejas, por haber cumplido con la ley, mas no con los deseos del aprendiz de Benemérito.

El costo ha pasado por la destrucción de todo el aparato productivo nacional, para así tenernos amarrados a sus limosnas. En Venezuela se ha instalado un sistema corrupto que desde las esferas del poder organiza el desmantelamiento de las instituciones, hasta conseguir el control total del sistema, que se ha puesto al servicio de una banda, de una "familia", que rige sus designios para enriquecerse y por instrucciones políticas que se dictan desde La Habana.

Impotentes presenciamos la delincuencia desatada, sin siquiera tener el consuelo de que se castiga a los culpables, la ineficiencia reina, lo servicios no funcionan, las empresas confiscadas no producen, no hay trabajo, escasean los productos y las medicinas  adquieren precios astronómicos.

Hemos llegado a una encrucijada, frente a nosotros tenemos dos caminos, dos opciones de país, dos visiones distintas para enfrentar el futuro, de la decisión que tomemos dependerá seguir en una autocracia, bajo el puño de un solo hombre o del que deje como sustituto.

No promete si no seguir en lo mismo, continuismo, monopolio del poder y dependencia total a su persona. A riesgo de perderlo todo a medida que les falte el dinero y comprometan lo poco que nos queda a cambio de un efectivo que les sirve para comprar voluntades.

Del otro lado tenemos el candidato del cambio, joven y dinámico, trae la experiencia del que creció con las duras consecuencias de los errores pasados.

De esas vivencias surge su temple y su voluntad decidida a ofrecerle a Venezuela una nueva oportunidad, se ofrece conducirla como un servidor.

Nos propone que hagamos el camino trabajando juntos, codo a codo reconstruyendo la patria, nos ofrece posibilidades y pide que asumamos nuestra responsabilidad, sueña con recuperar el camino correcto, sin vericuetos retorcidos, sin pactos con la guerrilla, sin acuerdos con dictadores, una ruta hacia el progreso nacional.

Nos invita a tomar la senda del futuro digno, donde recuperaremos los verdaderos valores y la energía constructiva del venezolano, un espacio sin venganzas, para  recuperar la ética política y el espíritu cívico que siempre nos caracterizó.

Nos hace un llamado para que aceptemos el reto, para que vayamos a lo profundo de nuestra esencia a buscar la fuerza patriótica, esa que nos define como ciudadanos, nacidos sobre esta tierra y bajo este sol, lo que nos hace sentirnos venezolanos.

A tomar entonces la senda buena, se lo debemos a las generaciones futuras y a nosotros mismos, tomaremos el camino correcto serenamente a su lado, con paso decidido, para no perder ni un milímetro más de libertad.

Excónsul de Venezuela en París, presidente de Venezuela-Futura, Francia

nelsoncastellano@hotmail.com 


Más artículos de esta firma

Compartir
Debido al alto tráfico de visitas en la página, El Universal ha decidido restringir la recepción de comentarios en sus noticias del día. Ofrecemos disculpas a los usuarios.
ESPACIO PUBLICITARIO
ESPACIO PUBLICITARIO
cerrar