Compartir

Del chuzo al FAL

Tantos años con un gobierno tan malo nos ha acostumbrado a la medianía

GUSTAVO LINARES BENZO |  EL UNIVERSAL
domingo 10 de junio de 2012  12:00 AM
La investigación que El Universal viene desarrollando sobre las cárceles venezolanas mide lo poco que queda de la capacidad de asombro. Piscinas, discotecas y cochineras son parte de las instalaciones penitenciarias del nuevo milenio, pero a precio de sangre, pues se hallan en las prisiones más violentas del mundo. Las piscinas y las granjas porcinas conviven con armas de guerra y toneles de municiones.

No hay que ser un anciano para recordar cuando las redadas de la Guardia recogían cuchillos artesanales, "chuzos", como únicas armas de las bandas en los penales. Los chuzos fotografiados en primera plana hacían tambalear a los ministros del Interior, quienes no se salvaban ni lanzando palomas al aire. Ahora los fusiles automáticos son el arma de reglamento, un cuchillo no defiende a preso alguno.

La anarquía que reina en el espacio donde más fuerte es la autoridad del Estado asegura que en el resto del país es aún mayor. El esquema se repite: como el Gobierno no asegura la supervivencia física, los no reos han de armarse también o construirse unas cárceles privadas, sus casas, a las que correr apenas se decreta el toque de queda oficioso que ya dura años. Por supuesto, el efecto desmovilizador que este miedo produce es muy conveniente para el Gobierno.

Aunque ya las encuestas se empatan (ver Varianzas de mayo, 50% Chávez, 45% Capriles), habrá un nuevo Presidente en octubre, el alto porcentaje aún mantenido por el chavismo señala una nueva tarea civilizadora: recordar al pueblo que el Gobierno debe y puede hacer mucho más, enseñar al pueblo a ser exigente.

Un genio de la politología a la sazón diputado aseguró el triunfo oficialista por "la magia de Chávez". Por los trucos, el engaño, el ilusionismo: esa es la magia chavista, un mago carísimo que saca de un barril de petróleo cualquier cosa, truco que hasta el más inepto viajante de feria puede hacer. Con los actuales recursos no hace falta magia, sino mínimos estándares de competencia para que se pueda caminar por la acera sin temor a motos y balas. Para empezar, porque la seguridad y el orden público no son grandes logros de un gobierno, sino su mínimo desempeño. Tantos años con un gobierno tan malo nos ha acostumbrado a la medianía, a que los perdonavidas son buena gente. La normalidad nos parecerá una maravilla, ya llega.

glinares@cjlegal.net



Más artículos de esta firma

Compartir
Debido al alto tráfico de visitas en la página, El Universal ha decidido restringir la recepción de comentarios en sus noticias del día. Ofrecemos disculpas a los usuarios.
ESPACIO PUBLICITARIO
ESPACIO PUBLICITARIO
cerrar