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RUNRUNES

NELSON BOCARANDA SARDI |  EL UNIVERSAL
jueves 10 de mayo de 2012  12:01 AM
Alto

OSLO. Estoy en la capital de Noruega invitado por el Oslo Freedom Forum 2012 para compartir experiencias con periodistas, activistas de los derechos humanos, comunicadores de las redes sociales promotoras de la libertad y la información, y dirigentes que han denunciado situaciones anormales en sus países de todos los continentes del globo. Patrocinado por el Gobierno noruego, la Alcaldía de Oslo y varias fundaciones privadas, permite intercambiar opiniones, comparar situaciones y establecer los contactos suficientes para que la red global pro respeto de los Derechos Humanos vaya creciendo con paso firme. Pasaré revista rápida sobre algunas de las personalidades con las que aquí me ha tocado compartir y aprender de sus experiencias. Un abogado canadiense Irwin Cottler, quien defendió en su momento a los disidentes de la vieja Unión Soviética, Nathan Sharansky yAndrei Sakharov, hoy aboga por quienes con sus blogs inundan las redes sociales en la defensa de quienes luchan por democracia en el Medio Oriente. Compartió con nosotros sus diálogos con Gorbachov para enterarlo de lo que no sabía sucedía en algunos estamentos del Gobierno soviético cuando le toco asumir el poder y derrumbar la infausta "cortina de hierro". La periodista y ancla de noticieros en la televisión de Kosovo, Jeta Xharra, narró cómo después de ayudar a derrocar a los responsables de la limpieza étnica y comenzar a vigilar las acciones del nuevo gobierno en materia de DDHH y corrupción, se les convirtió en una piedrita en el zapato y casi la declaran enemiga. Le dieron espacio en la televisión kosovar a la medianoche para apartarla de la audiencia y tras sus denuncias, hoy tiene dos horas diarias en horario estelar. Su caso sirve de alerta para muchos de los políticos que cortejan a los medios para lograr su ascenso al poder y luego los enfrentan si no le hacen caso a sus pedidos de esconder lo malo de su accionar. El líder de la oposición siria, exilado en Europa, Ausama Monajed, e igualmente quienes manejan las redes sociales que denuncian desde Arabia Saudita, Qatar, Túnez, Libia, Marruecos, Bahrain y Sudán las prácticas nada democráticas de sus gobiernos sostuvieron una de las tantas mesas redondas en el libertario convite. Alto impacto ante la audiencia global tuvo la presentación de Humberto Prado, del Observatorio Venezolano de Prisiones, al mostrar vídeos de cárceles venezolanas, motines recientes, negociaciones con criminales para soltarlos, el uso de armas de alto y bajo calibre, tanto en celebraciones como en guerras entre bandas de los presos, y cifras de muertos en los penales. Fusiles Kalashnikov y pistolas Glock junto a presos asesinados, impresionan.

Medio

SORPRESA. Aquí en Oslo desayuno con quien fuera embajador de Noruega en Venezuela durante los días del golpe de estado de abril 2002. Dag Mork Ulnes está retirado de la diplomacia y se dedica a cultivar tierra en el campo de su país natal. Desde que comenzó el Gobierno de Chávez, mantuvo una excelente relación con quien era viceministro de Energía y Minas, Bernardo Álvarez. Recordemos que Noruega es un país petrolero y desde el Gobierno venezolano, mucho antes de la llamada V República, se habían establecido negocios entre las empresas estatales petroleras de los dos países, Statoil y Pdvsa. Muchos encuentros tuvieron el embajador noruego y Álvarez y así desarrollaron una buena amistad. Llegado el 12 de abril, en medio de la incertidumbre oficial, con Chávez entregado en Fuerte Tiuna, a Bernardo no se le ocurrió mejor idea que pedirle a Mork Ulnes que lo refugiara como asilado en su residencia en Valle Arriba pues tenía inmunidad diplomática al ser parte de la embajada noruega. Álvarez llegó con un amigo y así fue recibido por el diplomático noruego. Ese día 12 estaban viendo la televisión y observaron que la embajada de Cuba, en Chuao, estaba sufriendo un acoso por personas que gritaban contra el gobierno de Fidel Castro y pedían entrar para buscar a "los funcionarios chavistas que están allí adentro". Álvarez le pidió a Dag que llamara al embajador cubano Germán Sánchez Otero para "ayudarlo en esas circunstancias" y le marcó él mismo en su celular, el teléfono celular del cubano quien tenía a su lado al alcalde Baruta, Henrique Capriles. Lo que allí hablaron quedó grabado en la TV y en las cámaras y celulares que estaban dentro del recinto diplomático cubano. Reitera Mork Ulnes lo que ya ese año declaró a este diario: "Hablé con el embajador de Cuba en español. Le dije cuál era el propósito de mi llamada. Y me contestó en muy breves palabras: Muchas gracias, señor embajador, muy amable que usted haya ofrecido su asistencia, pero todo está tranquilo aquí... perdón -dijo- todo está bien aquí, estamos conversando los dos, pero no hay necesidad de su intervención. Volvió a repetir 'muy amable y gracias'. Ese fue el final de la conversación con él y la conversación duró quizás unos 25 segundos, o algo así. Y eso fue todo lo que sucedió ese día y lo puedo confirmar". Sánchez Otero refirió luego a otros que también lo llamaron, que todo estaba bien y que el alcalde Capriles, había ayudado a bajar la tensión existente y le estaba muy agradecido. Capítulo cerrado. Sánchez Otero y su embajada estaban bien y sin problemas. La madrugada del 13, cuando se volteó la tortilla golpista, Bernardo Álvarez agradece al noruego haberlo escondido y se va con el amigo que con él había llegado. Luego, el día 14, el mismo Álvarez lo llama a su celular y el lo atiende desde su carro, en Las Mercedes, camino a la residencia. "Bernardo me dice: 'Dag, has cometido un terrible error con lo que has declarado a la prensa. Necesitamos que rectifiques cuanto antes y digas que estás confundido en tu declaración. Te ponemos cámaras de VTV donde quieras y transmitimos en directo cuanto antes. Tienes el tiempo que quieras en el aire para que rectifiques'. Esta última palabra me resuena todavía pues me la repitió varias veces. Le dije que no podía hacer eso, no iba a mentir y además todo estaba grabado y había sido visto por el público. Todo eso lo informé a mi cancillería a medida que se sucedían las cosas y está en los "récords oficiales de mi Gobierno".

Bajo

PINOCHO. Una mentira más que vuelve a caerse, cuando al "empijamao" (exembajador de Cuba) Sánchez Otero es traído como un héroe, rescatado por Chávez de su prisión doméstica, para presentar un libro contra Henrique Capriles.
No se dan cuenta que la mentira tiene piernas cortas...y muchos testigos.

www.runrun.es
elchacaldelainformacion@gmail.com



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