Alianza del Pacífico
Los países signatarios representan el 55% de las exportaciones latinoamericanas
LUIS XAVIER GRISANTI
| EL UNIVERSAL
domingo 22 de abril de 2012 12:00 AM
El pasado 5 de marzo los presidentes de Chile, Colombia, México y Perú firmaron, en su tercera cumbre efectuada por videoconferencia, un Acuerdo Marco que da vida a la Alianza del Pacífico, con Costa Rica y Panamá como observadores.
El propósito del Acuerdo es profundizar la integración económica de sus economías y relacionarse desde una plataforma común con la pujante Cuenca del Pacífico, cuyo aporte a la formación al PIB mundial ya frisa el 50%, con gigantes como Australia, China y Japón, nuevos industrializados como Corea del Sur y Taiwán, avanzados como Nueva Zelanda y emergentes como Vietnam y Malasia. Es un hecho cuya trascendencia no puede pasarse por alto.
Es un claro ejemplo de regionalismo abierto. No es que los países latinoamericanos ribereños del Pacífico desperdicien las oportunidades de comercio e inversión de los ejes andino, amazónico o trasatlántico, sino que procuran ahora dar textura institucional a una alianza intrínsecamente natural para potenciar su progreso y desarrollo sostenible.
No deja de ser una iniciativa defensiva desde el punto de vista comercial, por la indiscutible penetración asiática a los mercados latinoamericanos; pero, sin miedo a la competencia y apostando a la competitividad de sus economías, la Alianza apunta a la libre circulación de bienes, servicios, personas y capitales, meta que sólo la Unión Europea ha logrado hasta ahora.
Los países signatarios representan a 200 millones de personas y suman el 55% de las exportaciones latinoamericanas. Punto crítico de esta Alianza podría ser la ausencia de una agenda social; pero el acta constitutiva proclama la inclusión social como objetivo asociativo, además de incorporar una cláusula democrática.
@lxgrisanti
El propósito del Acuerdo es profundizar la integración económica de sus economías y relacionarse desde una plataforma común con la pujante Cuenca del Pacífico, cuyo aporte a la formación al PIB mundial ya frisa el 50%, con gigantes como Australia, China y Japón, nuevos industrializados como Corea del Sur y Taiwán, avanzados como Nueva Zelanda y emergentes como Vietnam y Malasia. Es un hecho cuya trascendencia no puede pasarse por alto.
Es un claro ejemplo de regionalismo abierto. No es que los países latinoamericanos ribereños del Pacífico desperdicien las oportunidades de comercio e inversión de los ejes andino, amazónico o trasatlántico, sino que procuran ahora dar textura institucional a una alianza intrínsecamente natural para potenciar su progreso y desarrollo sostenible.
No deja de ser una iniciativa defensiva desde el punto de vista comercial, por la indiscutible penetración asiática a los mercados latinoamericanos; pero, sin miedo a la competencia y apostando a la competitividad de sus economías, la Alianza apunta a la libre circulación de bienes, servicios, personas y capitales, meta que sólo la Unión Europea ha logrado hasta ahora.
Los países signatarios representan a 200 millones de personas y suman el 55% de las exportaciones latinoamericanas. Punto crítico de esta Alianza podría ser la ausencia de una agenda social; pero el acta constitutiva proclama la inclusión social como objetivo asociativo, además de incorporar una cláusula democrática.
@lxgrisanti
Debido al alto tráfico de visitas en la página, El Universal ha decidido restringir la recepción de comentarios en sus noticias del día. Ofrecemos disculpas a los usuarios.
ESPACIO PUBLICITARIO
Acceso rápido a:
10:30 AM.
AUDIO MARIO SILVA.
Evans: No investigar audio de Silva sería un golpe moral a la militancia
ESPACIO PUBLICITARIO
Alianzas
Cómo anunciar |
Suscripciones |
Contáctenos |
Política de privacidad
Términos legales |
Condiciones de uso |
Condiciones generales de publicación |
Mapa del Sitio |
Ayuda
El Universal - Todos los derechos reservados 2013