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RUNRUNES

NELSON BOCARANDA SARDI |  EL UNIVERSAL
martes 14 de febrero de 2012  12:57 AM
Alto

REACCIÓN
. La más alta cúpula gubernamental no salía de su asombro. Se habían guiado por las cifras de Díaz Rangel, quien dijo una semana antes que era probable que solo participara un millón de votantes; las de Jesse Chacón advirtiendo que si no llegaban a 2 millones y medio no podrían ganar en octubre, y las del coprófago nocturno que auguraba menos de medio millón. La sorpresa no fue por Capriles sino por los tres millones de votos, las colas en sitios rojitos y la voluntad de jóvenes y ancianos por mostrar su dedo entintado. Piensan que si cada votante lleva solo uno más en octubre tendrán 6 millones de arranque. Se dieron cuenta que el discurso está agotado y ya no despierta emociones. Las peroratas interminables aburren, se oyen pero no se escuchan. Son demasiadas promesas incumplidas en 13 años.
Las mentiras tienen piernas cortas. Sus ministros buchones solo quieren irse a disfrutar sus dólares y euros. Los daños infligidos por su propia gente (coprófago de VTV en el primer lugar) son razones para salir de ellos. En el análisis dijeron que los partidos tradicionales se habían acabado y cumplido su ciclo. El drama de su enfermedad, por no ser claro, le está saliendo por la culata. Los asesores ya comenzaron a cuestionar y minimizar el triunfo opositor. Se les pasó la mano acusando al CNE. Están trastornados, muchos funcionarios jalando son espontáneos, harán todo lo posible por atacar a Capriles quien ayer dio una lección cuasi presidencial en su encuentro con la prensa. Le temen. Ojo con el TSJ y los voluntarios radicales. El jueves amplío...

PERNAMBUCO. Durante estos 13 años hemos vivido de escándalo tras escándalo. Nunca hemos tenido un dictamen de la Contraloría o de la Fiscalía que lleve a juicio y mucho menos preso a un ministro o a un alto jerarca del gobierno. Los sistemas bancarios de los paraísos fiscales se jactan abiertamente de tener los mejores nuevos clientes: las fortunas hechas a costa del erario público venezolano. Sin embargo, hay un caso que debe reventar más temprano que tarde y que dejará como juego de niños los atracos al erario nacional conocidos como los casos Cavendes, el fondo chino, la comida argentina, el maletín de Antonini, la destrucción del sistema eléctrico, los contendores de Puerto Cabello, entre otros. Me refiero a la tan nombrada Refinería de Pernambuco, en Brasil. Los venezolanos hemos quedado en ridículo ante el mundo entero cuando el Banco de Desarrollo de Brasil, BNDES, le ha negado un crédito a nuestra única empresa verdaderamente mundial -Pdvsa- por falta de requisitos, por falta de solvencia. En mayo del 2005 el propio Hugo Chávez lanzó a los cuatro vientos que Venezuela y Brasil se asociarían para construir una de las refinerías más grandes del continente, todo dentro de la utopía que el mismo Chávez llama "Petrosur". En esa oportunidad señaló, textualmente: "...ya se han realizado los estudios y ya se cuenta con el capital inicial para el proyecto". Luego de desarrollar en las transmisiones de Aló Presidente toda una verborrea sobre el nuevo eje de poder petrolero de Venezuela en el mundo, el propio Chávez aterriza en suelo brasilero en diciembre de ese mismo año 2005 para poner la primera piedra de este complejo refinador. Al lado de su homólogo brasilero, Luiz Inácio Lula da Silva, acompañaron a nuestro Jefe de Estado el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez; el presidente de Petrobrás, Sergio Gabrielli; el ministro de Minas y Energía del Brasil, Silas Rondeau y el gobernador de Pernambuco, Jarbas Vasconcelos. En marzo del 2008 se monta de nuevo en el avión y va a la obra en construcción, para que el aparato de propaganda del gobierno difunda por el mundo entero la imagen y voz de Hugo Chávez señalando que "Venezuela invertirá en este proyecto 4 mil millones de dólares en tres años..., y será una expresión del "polo de fuerza de Sur América...al fin, al fin brota de la tierra un viejo proyecto...".(youtube.com/watch?v=NS-nHSHmuXQ). Como reporta la propia agencia de noticias gubernamental AVN, en abril del 2010 vuelve Chávez con el tema y actuando como si fuera dueño de nuestras finanzas señala de manera enfática que "...si algo le es útil a Brasil, está a la orden", al referirse a la disposición de Venezuela de suministrar crudo pesado a Brasil. En noviembre del 2011 afirmó: "...todo está hecho para el matrimonio, todo está dado para el gran matrimonio que se concretará allá en Pernambuco". Para rematar y poner la cosa, ya no en términos meramente financieros y tecnológicos sino lanzarlo al complejo mundo diplomático, soltó la siguiente perla: "...hay sectores dentro de Petrobras que no están interesados en que se cumpla el acuerdo con Pdvsa. Creo que en Petrobras hay sectores o actores que no quieren el acuerdo, estoy convencido de eso y lo tengo en mi agenda para hablarlo con la presidenta, mi querida Dilma , pero estoy convencido de eso, porque cuando no es una cosa es otra...". No habían pasado cuatro meses de esta declaración cuando el polémico Vicepresidente de Pdvsa, Asdrúbal Chávez, señalaba que sostuvo un encuentro con representantes de Petrobras: "Hemos venido trabajando, hemos firmado los documentos societarios preliminares... debemos dar una garantía, en la que ya hemos trabajado con una serie de bancos por lo que estimamos que para agosto ya deberíamos formalizar nuestra participación en este proyecto...esta sociedad fortalecerá la presencia de la petrolera venezolana en la región suramericana, no solamente en Brasil, sino en Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia...". Ahora, en febrero del 2012, casi siete años más tarde, la banca mundial, los grandes inversionistas, la estructura petrolera mundial recibe pruebas del estado financiero de Pdvsa: la otrora primera empresa petrolera del continente no calza los méritos, no presenta los números, no tiene la gerencia, no formula una estrategia para que un banco serio le preste dinero para invertirlo en el país de ese mismo banco. Allí están todos los Aló Presidentes, todos los viajes, todos los abrazos con Lula y todas las desavenencias con la difícil y exigente presidenta brasilera Dilma Rouseff: Hugo Chávez ha sido el jefe y señor de este proyecto que se ha quedado para los venezolanos en palabras, solo palabras. Las gráficas que disponemos demuestran que los brasileros no han parado un solo día en la construcción en solitario de esta obra desde el 2007, luego que Pdvsa incumpliera los pagos comprometidos. ¿Cuánto hemos gastado en estos siete años que no sea palabras, mentiras y fantasías ególatras? Un bochorno internacional que difícilmente el aparato propagandístico del gobierno podrá esconder. ¿Cuál será el verdadero estado financiero de Pdvsa cuando no puede invertir en un negocio de refinería, la esencia de su razón de ser? ¡Los boliburgueses del mundo, la chorocracia angustiada desde ayer, tienen la palabra..!.

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