|
compartir
|

El descaro como norma

Quieren plantear la imagen de un caos que es precisamente lo que vivimos con ellos hoy

RICARDO VILLASMIL BOND |  EL UNIVERSAL
sábado 11 de febrero de 2012  12:00 AM

El descaro, sin duda uno de los rasgos más notorios del gobierno actual. Llaman golpistas a sus adversarios y los acusan de violar la Constitución. Critican que hayan pretendido politizar temas como la inseguridad e instituciones como las Fuerzas Armadas. Se atreven a pedir respeto a la independencia de los poderes y a llamar a los gobiernos regionales a que resuelvan los problemas en lugar de dedicarse a la campaña política. Acusan a la oposición de entregar nuestra soberanía y aseguran que somos cada día más independientes. Juran estar movidos por el amor por si esto fuera poco, se atreven a pedir más tiempo para gobernar. Y pare usted de contar.

Pero justo cuando ya uno cree haber perdido la capacidad de sorpresa, se presentan con una aún más descarada. La de que sin ellos, Venezuela se hunde en el caos. Que la Fuerza Armada no obedecería a alguien distinto a Chávez. Que las milicias, los colectivos, los consejos comunales, los empleados públicos, en fin, todos, se rebelarían. Que un nuevo gobierno eliminaría los programas sociales y le entregaría el petróleo a los gringos.

La necesidad de acudir a una amenaza tan burda sugiere que reconocen que las cosas no pintan bien y que la gente está pensando en un cambio de rumbo. No ofrecen un camino mejor. El mensaje que quieren transmitir es claro: no hay nada que hacer, olvida toda esperanza y resígnate. El sueño ha muerto.

El mayor descaro, sin embargo, no es el llamado a la resignación sino el atrevimiento de plantear la imagen de un caos que es precisamente lo que vivimos con ellos hoy. El país más violento de América Latina, la inflación y el riesgo país más elevado del mundo, salidas de capital y fuga de cerebros en un continente en el que está ocurriendo todo lo contrario: expansión, inversiones, obras públicas, empleos y verdadera inclusión social. Pero hay más. Si llegasen a permanecer en el poder, a su equivocado modelo económico no le quedaría otra salida en el 2013 que realizar un ajuste contractivo en el gasto y una devaluación en el tipo de cambio para cuadrar las cuentas. Un gobierno alternativo, orientado a la inversión productiva y generadora de empleos de calidad, estaría en capacidad de estimular la entrada de capitales y ofrecer un ajuste gradual y expansivo. ¿Caos? ¡Caos es lo que tenemos hoy!

@rvillasmilbond; www.ricardovillasmil.com



Más artículos de esta firma

|
compartir
|
¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
ESPACIO PUBLICITARIO
Síguenos desde:
fotter clasificados.eluniversal.com Estampas
Alianzas
fotter clasificados.eluniversal.com Estampas
cerrar