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Siempre el Esequibo

Tierra por votos, soberanía por ideología, entrega por falta de preparación de la Cancillería

JUAN MARTIN ECHEVERRÍA |  EL UNIVERSAL
domingo 2 de octubre de 2011  12:00 AM
Para afrontar una realidad en perpetuo movimiento, tenemos necesidad de conceptos sólidos, planificación y rapidez para improvisar, ya que estamos en un escenario complejo y ante una masa gigantesca de información. Por eso hay que detenerse y saber distinguir lo esencial de lo superfluo y jerarquizar: nos sorprende que el mundo político olvide las acciones de la nación durante el período del presidente Raúl Leoni y bajo el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, donde hubo objeciones sobre un principio de arreglo que nos hubiera permitido recuperar territorio en la desembocadura del Orinoco, fortaleciendo nuestra soberanía en el Delta. Ahora entregamos todo, sin que se produzca ni siquiera una conmoción.

El compromiso de los ciudadanos no es nunca homogéneo ni continuo en la defensa de la democracia, pero lo que debemos defender es parte de la Patria y este es un debate que debe efectuarse en voz alta y a todos los niveles. ¿Cuál es el fundamento del régimen para ceder nuestro compromiso histórico, por razones ideológicas, y en especial para contar con los 13 votos del Caricom en la OEA y en la ONU, que hasta ahora no nos han servido para nada? Tierra por votos, soberanía por ideología, entrega por falta de preparación de la Cancillería. ¿Qué piensan por cierto los integrantes de la Fuerza Armada?

Hace unas décadas, en la Escuela Militar eran de obligatorio estudio las diferencias territoriales con Colombia y Guyana y los militares se enorgullecían de su profundo dominio sobre el tema, y era una cuestión de honor no ceder ni un palmo de tierra; ahora en cambio, y desde hace unos años, no se habla de la reclamación, a pesar que de conformidad con el Acuerdo de Ginebra las diferencias deben resolverse en forma amistosa, satisfactoria y práctica. Sin embargo el año 2004 aceptamos las inversiones y concesiones otorgadas por Guyana a transnacionales en la zona en discusión y Venezuela quedó sin el único instrumento de presión, que permitía llegar a una solución honorable y a su vez mantener una relación estable con nuestros vecinos.

La salida es una Comisión Bilateral y tratándose de la soberanía se requiere la unidad de oficialistas y opositores. El comunicado de Guyana es una agresión, que exige una consulta con las fuerzas vivas, las organizaciones partidistas, las Fuerzas Armadas y con los especialistas en la materia: recordemos que cualquiera que se acuerde con un país y conspire contra la integridad del territorio de la Patria, podría cometer el delito previsto en el Código Penal Contra la Integridad del Espacio Geográfico de la República, y no puede alegarse jamás desconocimiento, negligencia o la discutible contabilidad de los votos del Caricom. En fin, lo que está en juego son millares de kilómetros cuadrados de Patria.

Es injustificable que Guyana solicite a la ONU la ampliación de su Plataforma Continental sin consultar previamente a Venezuela, cuando si lo hizo con Barbados, Surinam y Trinidad y Tobago. La proyección atlántica de la Guayana Esequiba afecta gravemente nuestra reclamación y exige un debate nacional. Siempre el Esequibo.

juanmartin@cantv.net



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