"Se le ha cortado la cabeza al Presidente..."
La frase la usó el Libertador en su Discurso sobre el
proyecto de Constitución para Bolivia pronunciado en
mayo de 1826 en la ciudad de Lima. Lo dedico a todos los que
piensan que Bolívar se convirtió en dictador luego
de haber proclamado la democracia en tantos decretos, manifiestos
y cartas, y, sobre todo, ante el Congreso de Angostura. Me
complace refrescar su pensamiento hoy dada la grotesca manipulación
a que han estado expuestos desde hace diez años aproximadamente:
"Mi desesperación se aumenta al contemplar la inmensidad
de vuestro premio, porque después de haber agotado los
talentos, las virtudes, el genio mismo del más grande
de los héroes, todavía sería yo indigno de
merecer el nombre que habéis querido daros, ¡¡¡el mío!!!
¿Hablaré yo de gratitud, cuando ella no alcanzará
jamás a expresar ni débilmente lo que experimento
por vuestra bondad que, como la de Dios, pasa todos los límites?
Sí: sólo Dios tenía potestad para llamar a
esa tierra Bolivia… ¿Qué quiere decir Bolivia? Un
amor desenfrenado de libertad, que al recibirla vuestro arrobo,
no vio nada que fuera igual a su valor".
El Presidente de Bolivia, expresó, participa de las
facultades del Ejecutivo Americano, pero con restricciones
favorables al pueblo…. Yo he tomado para Bolivia el
Ejecutivo de la República más democrática del
mundo…. Se le ha cortado la cabeza al Presidente para que
nadie tema sus intenciones, y se le han ligado las manos para
que a nadie dañe. Bolívar estableció en dicho
documento cinco Poderes Políticos: Los Colegios Electorales
de cada provincia representan sus necesidades e intereses
y sirven para quejarse de las infracciones de las leyes y
de los abusos de los magistrados. Con este poder se puso peso
a la balanza contra el Ejecutivo y el Gobierno adquirió
más garantías, y más popularidad… Al ejercicio
del Poder Público no le puso otras exclusiones que las
del crimen, o de la ociosidad y la ignorancia absoluta. El
cuerpo Legislativo formado por tres cámaras: la de Tribunos
se encarga de leyes relativas a Hacienda, Paz y Guerra; Los
senadores escogen los prefectos, jueces del distrito, gobernadores,
corregidor y subalternos del Dpto. de Justicia; los Censores
o fiscales vigilarán que se cumpla la Constitución
y los tratados públicos. No se hallará dividido
por falta de un juez árbitro. Ninguna ley útil queda
sin efecto.
Amigos lectores, me quito la boina, que usualmente llevo,
ante la estatura intelectual y humana de este patriota, quien
nos honra cada minuto de nuestra existencia, porque según
denotan sus palabras, el país es cuestión -Bolivia-
quedaba blindado contra una dictadura. Los invito a
leer detenidamente este documento.
Bolívar quería para Bolivia una ley que fuera perfecta,
y estaba convencido de que un esclarecido legislador puede
ser la causa inmediata de la infelicidad humana. En el Proyecto
de Constitución para Bolivia hace un llamado a los legisladores,
porque, según él, no existía responsabilidad
entre los magistrados, jueces, y empleados, quienes abusaban
de sus facultades. ¡Qué pudor, qué escrúpulos,
qué sensibilidad y qué humildad nos demuestra
el Libertador en el discurso sobre el proyecto de Constitución
de esta nación!
A los profesores de Historia de Venezuela, recomiendo que
estos documentos sean desempolvados y leídos, tanto a
niños como a jóvenes, desde cuarto grado hasta el
último año de educación secundaria. ¿Qué
hacen en la oscuridad de las bibliotecas los pensamientos
de este hombre valeroso e insigne? Hasta cuándo ignoramos
documentos tan valiosos que dan fe de la dimensión humana
del Libertador. Que en el futuro, ningún hombre o mujer
se atreva a manipular los pensamientos del padre de la patria
con fines innobles y políticos. Tantos valores que de
otra forma se perderían si no los sacamos a la luz como
el más alto ejemplo de un venezolano. Este hombre ejemplar
era tan humano que se acercaba a la divinidad. El Presidente
venezolano hace alusión a los pensamientos de un hombre
que se acerca más a lo monstruoso, y que le sirve de
guía, no de nuestro líder de la independencia. Sus
odios y venganzas no tienen fin, y jamás se comparan
ni con el terror que sintió Bolívar por la tiranía
y los usurpadores de la libertad y los derechos sagrados de
las gentes, como tampoco se acerca su odio al resentimiento
que pudo albergar nuestro Libertador, en su momento, dado
el apoyo de los patriotas a los españoles.
Quien lea sus palabras expresadas en el Decreto de guerra
a muerte quedará sorprendido de su nobleza y de su fe
en los americanos: A pesar de nuestros justos resentimientos
contra los inicuos españoles, nuestro magnánimo
corazón se digna, aún, abrirles por la última
vez una vía a la conciliación y a la amistad; todavía
se les invita a vivir pacíficamente entre nosotros, si
detestando sus crímenes, y convirtiéndose de buena
fe cooperan con nosotros a la destrucción del gobierno
intruso de España y al restablecimiento de la República
de Venezuela.
Y vosotros, americanos, que el error o la perfidia os ha
extraviado de las sendas de la justicia, sabed que vuestros
hermanos os perdonan y lamentan sinceramente vuestros descarríos,
en la íntima persuasión de que vosotros no podéis
ser culpables….
Estos son los valores de un hombre católico cuyos principios
lo elevan a una dignidad inexplorada.
En el Discurso sobre el proyecto de Constitución para
Bolivia, expresa: La libertad civil es la verdadera libertad,
las demás son nominales o de poca influencia con respecto
a los ciudadanos. En este documento, Bolívar garantiza
la seguridad personal que es el fin de la sociedad, y de la
cual emanan las demás, expresó. He conservado intacta
la ley de las leyes, la igualdad: sin ella perecen todas las
garantías, todos los derechos (…) A sus pies he puesto,
cubierta de humillación, a la infame esclavitud.
Convencido estaba que donde reina la igualdad no hay esclavitud.
Legisladores, la infracción de todas las leyes es la
esclavitud. La ley que la conservara sería la más
sacrílega.
Tal fue su fe en los americanos que no aceptó que hubiese
un solo boliviano tan depravado que pretendiera legitimar
la más insigne violación de la dignidad humana:
¡Un hombre poseído por otro! ¡Un hombre propiedad! Pero
qué contraria, qué adversa es la realidad que vemos
en Cuba: todo un pueblo rendido a un dictador: modelo que
desea implantar el Presidente venezolano en la patria de Bolívar.
¿No es esto un insulto?
¡Qué lejos está nuestro Presidente venezolano de
entrar en la dimensión inexplorada de la dignidad de
Bolívar! Sus ideales con relación a la democracia,
a la seguridad ciudadana, y a la moral, harto claros, están
plasmados en este documento. No existe posibilidad de malinterpretarlos,
aunque sí de manipularlos. Si sólo hubiese seguido
los pasos del padre de la patria, habría sembrado
desiertos, caminos y puentes, y elevado con la moral y las
luces la dignidad del más pobre de los venezolanos.
Licenciada en Letras
beasansone@hotmail.com
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