Espacio publicitario

 

El pasado 15 de enero se celebró el día de Martin Luther King

Sueños hechos trizas

El  actor y comediante John Fugelsang tuiteaba por estos días: “Bienvenidos a Norteamérica, donde el lunes celebramos a un hombre que luchó contra el racismo, y donde inauguramos a un racista el viernes”

En 1963, Martin Luther King Jr. fue retenido en la cárcel de Birmingham y le fue negada la consulta con un abogado. Cuando el historiador Jonathan Bass escribió del incidente en 2011, notó que las noticias del encarcelamiento de King fueron esparcidas rápidamente por Wyatt Tee Walker. Los partidarios de King enviaron telegramas acerca de su arresto a la Casa Blanca. Él pudo haber sido liberado bajo fianza en cualquier momento, y los administradores de la cárcel deseaban que fuera liberado lo antes posible para evitar la atención de los medios mientras King estaba en custodia. Sin embargo, los organizadores de la campaña no ofrecieron pagar la fianza, con el objetivo de concentrar la atención de los medios y la opinión pública nacional en la situación de Birmingham.

  • CARLOS EGAÑA

21 de enero de 2017 00:54 AM

Actualizado el 21 de enero de 2017 09:22 AM

PARA COMPARTIR

De Luther King a Gallegos y los sueños inacabados

“En vez de un momento utópico,
vivimos en una época que se vive como el fin 

—más precisamente justo después del fin— de todo ideal.”

-Susan Sontag 

“Tengo un sueño: que un día sobre las colinas rojas de Georgia los hijos de quienes fueron esclavos y los hijos de quienes fueron propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la fraternidad”, dijo hace cincuenta y cinco años un activista político estadunidense ante un público de cientos de miles. No hace falta mencionar el nombre de quien la pronunció para reconocerlo: el hombre y sus palabras han trascendido las fronteras de su país para volverse símbolo de paz y unión. Quizás entre los proclamas de libertad sexual y promoción de sustancias psicoactivas, el discurso de Martin Luther King Jr. caló como una fabulación de otra minoría; pero hoy somos millones quienes lo escuchamos con cierta sensación de nostalgia. Todavía más considerando que en su mismo país, con la elección de un hombre que tras venderse como voz de los marginados, ha tuiteado estadísticas falsas en son de reducir a los negros a mera criminalidad y ha tomado la misoginia como suerte de emblema, los sueños de MLK parecen haber quedado como utopías, como ilusiones demasiado optimistas.

Veinte años atrás, tuvimos en Venezuela a otro soñador que ha sido añorado por muchos, aunque tantos otros han olvidado leerlo en bachillerato. “Venezuela despierta de su bochornoso letargo y se incorpora, como una colectividad consciente, respetuosa, pero dispuesta a hacerse respetar, en la hora exigente de sus responsabilidades cívicas,” dijo con algo de ingenuidad Rómulo Gallegos al candidatearse a la presidencia en 1941. Dudo que igual cantidad de personas hayan atendido a su discurso/programa en Barquisimeto, pero se me hace evidente que ante tanto militarismo, su creencia en “una democracia respetuosa de la individualidad y al mismo tiempo exigente de la obligación en que todo hombre está de contribuir, con su pensamiento y sus obras, al máximo de sus posibilidades, a que en la colectividad de que forma parte reinen el orden bien entendido y la justicia soberana” debió haber sido más que esperanzadora.

Eso sí, no creo que el proyecto del ex presidente venezolano haya sido de la talla del de Martin Luther King Jr. Su poca confianza en la voluntad de los pobres (“nada puede salir ganando Venezuela –ni la de hoy ni la de mañana– de que por socarrón o hipócrita o bien intencionado respeto de los formalismos legales, se nos reconozca el derecho de ir a consignar nuestros votos en las urnas del sufragio, si esto ha de hacerlo muchedumbre de rotos y descosidos, de ignorantes, hambreados y depauperados fisiológicamente”), su opinión de que las manifestaciones culturales populares eran de un “nivel cultural básico,” y su constante apelación a los Estados Unidos, no me causan mayor simpatía; al contrario, creo que evidencian ciertos rasgos de un elitismo insufrible, que termina por traicionar toda promesa de igualdad y de justicia. Si nos fijamos en los gobiernos que buscaron defender su legado el siglo pasado, y en los que han querido rescatarlo estos últimos diecisiete años, pareciera que Gallegos apenas ha quedado como máscara o distracción.

Ahora, desde la perspectiva de una Venezuela que se ha arruinado por la demagogia y el espectáculo dirigidos desde el poder –demagogia y espectáculo que han estado presentes en la campaña de Trump desde el día uno–, valdría preguntarse si las intenciones de los soñadores antes mencionados fueron demasiado inocentes. Si se escondieron detrás de una tolerancia –aunque he de insistir, no hubo tanta en los ideales de Gallegos– que jamás se tradujo a la práctica. Meses antes del discurso en Barquisimeto, el novelista venezolano afirmó tajantemente que la institución armada venezolana había superado su etapa feudal, caudillista, opresora de todo civismo. MLK, por su cuenta, hizo todo lo posible para distanciarse de los proclamas de un Malcolm X mucho más radical y presentarse como un puente entre las minorías y los privilegiados. ¿Será que las respuestas que ofrecieron a sus contextos fueron demasiado débiles? ¿Será que las democracias liberales que en parte surgieron de sus ideales, apenas fueron disfraces de tela barata, conjunto de harapos ahuecados?

¿Será que siguiendo la línea de Frantz Fanon, la violencia –la censura a todo un sector de la población, el encarcelamiento a todo quien quisiera hacer público su desacuerdo ante el gobierno– no pudo haber sido combatida si no con más violencia?

Con el alza de movimientos populistas en el globo –que vale, no estoy en contra de todos. Recordemos con Laclau que el populismo es una lógica, no una ideología– y un descontento general frente al establishment de tantos países de Occidente, hemos de revisar estas propuestas que tanto resonaron en los jóvenes de antaño y que para unos hoy son un chiste. Nos queda entonces, a quienes creemos en otro mundo posible, enrumbar los cambios que en cualquier momento harán del futuro de las próximas generaciones, un mundo algo incomprensible. Porque los cambios ya los estamos viviendo, y si no hurgamos en el pasado y sus fallas, estos nos arrasaran y todo sueño devendrá en pesadilla. 

Espacio publicitario

Nombre y Apellido:

Email:

Escribe tu comentario:

Escribe los caracteres que ves en la imagen:

Normativa para emitir comentarios
  • Al emitir su opinión en El Universal debe hacerlo con Nombre y Apellido, no se aprobarán mensajes con datos incompletos.
  • El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro.
  • Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
  • El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.
  • Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quien los escribe.
  • El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
  • El Universal no permite la publicación de mensajes xenófobos o discriminatorios.
  • El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.

Espacio publicitario

Espacio publicitario

ENCUESTA

Espacio publicitario

Espacio publicitario

Espacio publicitario