Espacio publicitario

Francisco "Morochito" Rodríguez: "Voy a quemar la medalla"

El primer medallista de oro de Venezuela en Juegos Olímpicos llora por la indiferencia con que es tratado por las autoridades deportivas del país y amenaza con "empeñar, botar o quemar" el galardón, "porque no vale medio para Venezuela", expresa con amargura

 Morochito luce una camisa de Río que le regaló su hijo (Foto Vicente Correale)

  • GUSTAVO GIL

20 de agosto de 2016 11:47 AM

Actualizado el 20 de agosto de 2016 11:48 AM

PARA COMPARTIR

Francisco "Morochito" Rodríguez: "Voy a quemar la medalla"

Caracas.- Francisco "Morochito" Rodríguez  –excampeón olímpico y único medallista de oro venezolano, hasta hace escasamente cuatro años–, no vio en vivo la pelea en la que, Yoel Finol, aseguró presea de bronce en Río 2016, pero puede verla siempre que quiere con solo decirle a su nieto que se la busque en Youtube. Y eso es lo que hace cada vez que llega a su casa, se enfunda sus pantuflas y se viste de mono blanco con la franela alusiva a los Juegos Olímpicos.

“Yo no envidio a nadie, deseo lo mejor para ese muchacho pero te digo que lo más difícil está por venir”, dice Morochito cuando se le pregunta acerca de las posibilidades que le ve al joven merideño oriundo de El Vigía.

Además de exboxeador, el nativo de Cumaná es un exfuncionario del Instituto Nacional de Deportes (IND) y forma parte de la Fundación para la Atención Integral de los Atletas y Ex-Atletas (Fundaexa), una institución que se encarga de cuidar la atención médica y socioeconómica de estos antiguos gladiadores. Sus días transcurren entre el ocio, las copas y los vecinos que lo cuidan.

Morochito sabe qué es lo que se necesita para ser campeón olímpico y cuando la interrogante surge acerca de Finol, él mismo se hace la pregunta “¿Tú crees que se ese muchacho está listo para traerse la medalla de oro?”.

Y se responde a sí mismo: –El muchacho es bueno, no me gusta cómo pelea pero calidad tiene y tampoco va a pelear con ninguna luminaria.

La elocuencia no es precisamente una de las virtudes de este exatleta de alta competencia que cumplirá 71 años, el 25 de septiembre. Los golpes recibidos dentro del ensogado y los que la vida le ha propinado, han hecho mella en su sistema nervioso central pero sobre todo en el alma sensible de un venezolano que ama profundamente a su patria.

Durante la breve conversación que sostiene con los reporteros, en las afueras de un bloquecito de la urbanización Casalta I, en Catia, Morochito se refiere a la gran frustración que lo agobia. El único boxeador que ha traído una medalla de oro, jamás fue embarcado como parte de la delegación venezolana a los siguientes Juegos Olímpicos y estas competencias de Río en las que por primera vez en más de veinte años una joven promesa se acerca a emular su hazaña, Morochito tendrá que conformarse con verlo por televisión.

¿Por qué el IND, el Ministerio del Deporte o el Presidente de la República no me invitan? ¿Quién es el campeón olímpico de Venezuela?–, exclama.

Por asombroso que parezca, este peleador que fue orgullo de la Cuarta y que ha visto surgir a un digno sucesor suyo en la Quinta, no fue llevado más nunca a una justa olímpica, después de que en México 68 dejara el pabellón nacional en lo más alto.

Sin poder contener el llanto saca fuerzas para decir “no me invitaron, ninguno me invitó ¡jamás!”.

–Aahh! Pero ahora, si el muchachito se trae la medalla de plata o en el mejor de los casos la de oro, entonces el Comité Olímpico Venezolano (COV) va invitarme a la ceremonia de presentación del nuevo campeón…¿y por qué no me invitan a los Juegos Olímpicos?..¿No tengo derecho, acaso?

Morochito va más allá. La franela alusiva a los Juegos Río 2016 con la que posa ahora fue un obsequio de su hijo, Franco. “Porque las autoridades no tuvieron la delicadeza de ofrecerme un maletín con el kit de los atletas; a mí, al único boxeador que hasta ahora le dio a Venezuela el oro del Olimpo”.

¿Y la medalla?

–Esa medalla parece que no vale medio para Venezuela, la voy a empeñar…¡la voy a botar, voy a quemarla!

Cuando Río 2016 haya apagado sus luces y las miradas regresen a posarse sobre los titulares que versarán acerca del destino de la Presidenta Rouseff, Morochito bajará a la esquina donde sus viejos amigos le esperarán para ofrecerle un "palito" de ron y preguntarle ¿qué te pareció lo de Finol? Y con el trago seco el viejo pugilista aclarará la garganta y expresar la clásica frase de “¡yo te lo dije!”.

Espacio publicitario

Nombre y Apellido:

Email:

Escribe tu comentario:

Escribe los caracteres que ves en la imagen:

Normativa para emitir comentarios
  • Al emitir su opinión en El Universal debe hacerlo con Nombre y Apellido, no se aprobarán mensajes con datos incompletos.
  • El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro.
  • Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
  • El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.
  • Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quien los escribe.
  • El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
  • El Universal no permite la publicación de mensajes xenófobos o discriminatorios.
  • El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.

Espacio publicitario

Espacio publicitario

PORTADA DEL DIA

Espacio publicitario

TE PUEDE INTERESAR

Espacio publicitario