Espacio publicitario

Merkel exige nueva política asilo, sin descartar cierre fronteras

El ministro de Transportes acusa a la Unión Europea (UE) de dejar sola a Alemania en la crisis de los refugiados y se muestra convencido de que, junto a los países que han mostrado su voluntad de ayudar, hay "un pacto" contra Alemania de otros países no comprometidos.

Merkel exige nueva política asilo, sin descartar cierre fronteras

Inmigrantes de Siria, Irak y Afganistán se dirigen a un campamento temporal en Serbia

EFE |

19 de enero de 2016 07:51 AM

Berlín.- El ministro de Transporte alemán, el socialcristiano bávaro Alexander Dobrindt, exigió a la canciller, Angela Merkel, un cambio de rumbo en su política de asilo y le aconsejó encarecidamente elaborar un plan B, sin descartar un cierre de fronteras.

"Tenemos que estar preparados ante el hecho de que no podremos evitar el cierre de las fronteras. Tenemos que acordarlo con urgencia con los otros países de tránsito en la ruta que siguen los refugiados", señala al diario "Münchner Merkur" el ministro, miembro de la Unión Socialcristiana (CSU), partido hermanado de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, informó Efe.

Estas declaraciones se producen después del llamamiento realizado ayer por la cúpula de la CDU a los críticos en las propias filas y en la CSU a "mantener sencillamente la boca cerrada y trabajar", en palabras de la vicepresidenta de los cristianodemócratas y líder del partido en el estado de Renania del Norte-Palatinado, Julia Klöckner.

El ministro de Transportes acusa a la Unión Europea (UE) de dejar sola a Alemania en la crisis de los refugiados y se muestra convencido de que, junto a los países que han mostrado su voluntad de ayudar, hay "un pacto" contra Alemania de otros países no comprometidos.

Dobrindt subraya la necesidad de que la situación cambie rápidamente y asegura que es consciente de que puede tener consecuencias "para la imagen de Alemania en Europa", pero insiste en que "ahora ya no basta con mostrarle al mundo una cara amable", advirtió.

Por su parte, más de treinta diputados regionales de la CSU en Baviera han exigido en una carta a la canciller que cambie el rumbo de su política de asilo, así como un tope para la llegada de refugiados al país.

"Alemania no puede asumir más de 200.000 inmigrantes al año, sean refugiados de guerra o solicitantes de asilo", comentan en el escrito que tienen previsto entregar mañana a Merkel, cuando asista a la convención que celebran los diputados de la CSU en el Parlamento bávaro en el balneario de Wildbad Kreuth.

Expresan asimismo su temor a que en 2016 vayan a llegar todavía más refugiados que el año pasado, cuando entraron en el país cerca de 1,1 millones de solicitantes de asilo, y muestran su "profunda preocupación" por el futuro de Alemania, donde "los ánimos entre la población están peor que nunca" y son palpables "la desesperación y la ira de los ciudadanos".

El portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, aseguró ayer que la canciller ha "tomado nota" de las críticas dentro de sus propias filas, pero mantiene su política, centrada en la búsqueda de una solución europea, combinada con medidas nacionales.

En este sentido, el comisario europeo afirma en declaraciones que publica hoy el diario Süddeutsche Zeitung que los centros de acogida y registro de solicitantes de asilo en Grecia e Italia, una principales reclamaciones de Merkel, comenzarán a estar operativos en cuatro semanas.

Espacio publicitario

Nombre:

Email:

Escribe tu comentario:

Escribe los caracteres que ves en la imagen:

Espacio publicitario

Espacio publicitario

ENCUESTA

DESDE TWITTER

Espacio publicitario