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Procesos de paz (XII) Negociaciones entre Norcorea y Surcorea

Corea: de la Guerra Fría a la confrontación nuclear

En 1953 se firmó un Armisticio que ratificó el statu quo en la península.

  • JULIO CÉSAR PINEDA

01 de octubre de 2017 09:30 AM

Actualizado el 01 de octubre de 2017 13:09 PM

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En 1953 se firmó un Armisticio que ratificó el statu quo en la península de Corea. El texto acabó con la guerra, pero no trajo paz

Las dos Coreas se acercaron en los años 90, tras el derrumbe de la Unión Soviética

Por Julio César Pineda*

Desde 1910 hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, Japón impuso  su protectorado sobre toda la Península Coreana. Estados Unidos, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y los aliados en la Conferencia de El Cairo de 1943 y en las de Yalta y Postdam en 1945, aprobaron la liberación de toda la nación coreana.

Con la confrontación que se iniciaba en 1945 luego de la Segunda Guerra Mundial entre Washington y Moscú, las dos súper potencias siempre visualizaron ocupar Corea por la situación estratégica y la influencia que pudieran tener en toda el Asia. Para Estados Unidos, era vital la permanencia en esa región limítrofe de China y de la Unión Soviética, así como su influencia en el Asia. Mientras tanto, para la URSS era fundamental frente al poderío norteamericano, pero también frente a lo que podría significar a futuro la China continental, ya dentro del bloque comunista. 

La Unión Soviética cuando declaró la guerra a Japón, el 8 de agosto de 1945, tenía como objetivo mantener la influencia en la parte Norte de Corea, donde el liderazgo de Kim Il Sung y el partido comunista estaba presente.
Estados Unidos en Postdam, aceptó la división en el Paralelo 38. Inicialmente, se pensó por parte de rusos y norteamericanos, en una internacionalización del territorio coreano por un período de cinco años con unas posibles elecciones para decidir el futuro de la Península y la formación de un gobierno provisional unitario.

Bajo los auspicios de la Organización de Naciones Unidas (ONU), se planificó el proceso electoral, el cual se realizó el 10 de mayo de 1948 pero solo con la participación de los coreanos al sur del Paralelo 38, dando origen a lo que sería la República de Corea. En la parte Norte dentro del concepto de la Revolución Marxista, se formó un gobierno independiente bajo la dirección de Kim Il Sung el 9 de septiembre de 1948, con el reconocimiento inmediato de Moscú y las democracias socialistas de esa época.

Desde ese momento comenzaron las confrontaciones políticas y militares entre las dos Coreas, con el apoyo de las dos súper potencias en esa primera guerra de la Bipolaridad y la Guerra Fría. Moscú dio pleno respaldo a Kim Il Sung y a sus aspiraciones de una Corea unificada bajo su régimen, mientras que Washington, preocupado por una extensión del comunismo en la región, optó por el respaldo a Corea del Sur.

La marina norteamericana y militares de 13 países, incluyendo Colombia, bajo el mando del general Douglas McArthur, en septiembre de 1950, iniciaron las hostilidades y el control de los territorios ocupados.

Con las dos capitales establecidas, Seúl para la región Sur con apoyo de Estados Unidos y Pyonyang para la región Norte y con el apoyo de la URSS y China Continental, el Paralelo 38 se convirtió en el centro de la confrontación para la pretensión territorial de cada Estado. 

Junto con el apoyo soviético, Kim Il Sung y sus militares invadieron a Corea del Sur llegando hasta Seúl. El llamado a la defensa de la nación fue correspondido por Estados Unidos que llevó el caso de la agresión a la ONU. Es importante señalar que en el caso del Consejo de Seguridad, cuando se decidió la ayuda internacional a Corea, se aprovechó la ausencia de la URSS, quien protestaba por el No Reconocimiento de China Popular, cuyo puesto en ese momento ocupaba la República de China (Taiwán) y con la sola abstención de Yugoslavia. Esta decisión fue sometida a la Asamblea General que aprobó la intervención multilateral de Corea bajo la bandera de la organización. Con esta aprobación, la marina norteamericana y militares de 13 países, incluyendo Colombia, bajo el mando del general Douglas McArthur, en septiembre de 1950, iniciaron las hostilidades y el control de los territorios ocupados.

En esa oportunidad, McArthur propuso la utilización del arma atómica, para golpear las bases de China y Manchuria, que sostenían a los militares de Corea del Norte. El presidente Harry Truman no aprobó esta propuesta extrema y lo sustituyó en abril de 1951 por el general Matthew Ridway, el cuál estableció el equilibrio perdido con las fuerzas internacionales llegando nuevamente al Paralelo 38, dando inicio a las necesarias conversaciones para el fin del conflicto. Las negociaciones para un posible Armisticio se prolongaron por dos años, incluyendo en el intermedio el intercambio de prisioneros y un acuerdo de alto el fuego. El 27 de julio de 1953 se ratificó el statu quo con la firma del Armisticio donde se reconocía la vigencia de las dos Coreas con la frontera definitiva entre ambos países. En este Paralelo 38 se creó una zona desmilitarizada que aún existe de cuatro kilómetros para separar las dos fuerzas militares y en ese tiempo, bajo la vigilancia de una comisión supervisora integrada por funcionarios de Suecia, Suiza, Polonia y Checoslovaquia. El resultado de la guerra fue de cerca de dos millones de muertos y 1.5 millón de heridos.

Para Estados Unidos, el arma nuclear adquiría el estatuto de arma disuasiva, especialmente por las consecuencias del uso de las bombas atómicas contra Hiroshima y Nagasaki (6 y 9 de agosto 1945). Para la URSS, el posible uso del arma nuclear en Corea por Washington, fue un impulso para su desarrollo nuclear.

Desde esta guerra, se inició la teoría de las áreas de influencia con las delimitaciones geográficas y el control político. Para Estados Unidos fue importante la presencia en Corea por la contención frente a la URSS y por la vigilancia que podía ejercer frente a China. 

Desde los años 90, ya han intentado varios acercamientos entre las dos Coreas, particularmente cuando terminó el comunismo soviético y se flexibilizaron las relaciones entre Washington y Moscú, en ese época se firmaron acuerdos de reconciliación, no agresión y cooperación. En 2007, tomando el ejemplo de la Reunificación Alemana y con una realidad internacional más estable, se firmó la Declaración de Paz y Prosperidad, en ese tiempo se creía posible una paz definitiva y una real integración de las dos repúblicas. 

Desde la muerte de Kim Il Sung en 1994, muchos consideraron que pudiera haber sido el fin del régimen comunista porque la URSS ya había terminado su ciclo y muchos países de la órbita soviética escogieron un camino diferente.

Corea del Norte en 1998, envió un grupo de expertos a Hong Kong para participar en programas de aproximación a la economía de mercado, patrocinados por el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero estas enseñanzas las aplicaron exclusivamente en el área militar como fue la comercialización de equipos nucleares balísticos, igualmente los estudios que hicieron los norcoreanos sobre la experiencia de la reunificación alemana no fueron tomados en cuenta aunque si enunciados en conversaciones con Corea del Sur.

Ese mismo año, Corea demostró el dominio de los misiles aun cuando firmó acuerdos en materia militar con Estados Unidos donde se comprometían a restricciones sobre armas nucleares y misiles, Estados Unidos había reclamado el posible apoyo de Corea del Norte a Pakistán con armas nucleares y a ciertos países de Medio Oriente, especialmente a Irán.

Al margen de los tratados de proscripción de armas nucleares, Pyonyang continuó desarrollando el arsenal nuclear tanto de bombas de fisión de uranio y plutonio como de fusión de hidrogeno o termonuclear. El 4 de julio de 2007, demostró la capacidad de los misiles intercontinentales con los denominados Hwasong-14, y recientemente otros tipos de misiles que han sobrevolado en Japón y caído en el Pacífico. Esto ha conducido a la afirmación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que Corea del Norte ha traspasado la línea roja y señalar que todas las opciones contra el régimen estaban sobre la mesa, así como también provocó que  la ONU, el jueves 7 de septiembre aplicara sanciones contra Corea del Norte de manera unánime, con la variable de China y Rusia que insisten en el diálogo y la negociación y con el punto de vista europeo de sanciones para disuadir, pero a su vez, mantener el diálogo necesario. El responsable de estos hechos es el nuevo presidente de Corea del Norte, nieto de Kim Il Sung e hijo de Kim Jong Il, y que se encuentra en el poder desde 2011. Kim Jong Un ha afirmado que Estados Unidos le declaró la guerra a su país y estableció: “Responderemos con el fuego y la furia, con una potencia que el mundo jamás ha visto”. Para Washington, lo más importante es la presión sobre China, primer socio comercial de Pyonyang, tanto con la adquisición de productos manufacturados y minerales como por la venta de petróleo. El pasado 14 de agosto, China había limitado la importación de productos de hierro, plomo y productos provenientes del mar. 

Una de las posibles salidas al conflicto es la mediación que ha ofrecido la Confederación Helvética por su presidenta Doris Leuthard, que ha sido aceptada por China y podría ser aceptada por Corea del Norte. China tiene una diplomacia neutral y discreta y siempre ha tenido una buena relación con la dinastía de los Kim, el actual presidente y dos de sus hermanos estudiaron en Berna. Pareciera que Japón estaría en esta dirección, con el señalamiento de seguir la metodología del dossier nuclear iraní, en donde Estados Unidos y la Unión Europea levantaron las sanciones a Teherán en los tiempos del presidente Barack Obama con el compromiso de Irán de continuar la búsqueda de la bomba atómica. 

Para entender la estrategia de Corea del Norte, es necesario referirse a lo ideológico, más allá de su marxismo-leninismo, donde la doctrina “Juche” le da un perfil propio con la desconfianza de la evolución política de China y Rusia. En lo económico el Estado es dueño de los medios de producción y desarrolló las granjas colectivas, en lo que ellos han denominado autosuficiencia nacional para no depender del exterior. Además han desarrollado la política “Songun” con la militarización absoluta de toda la sociedad. Corea del Norte tiene el cuarto ejército más grande del mundo después de China, Estados Unidos e India. Esto se observa cuando uno vista desde Corea del Sur la zona fronteriza de Panmunjom, límite entre las dos Coreas desde el 27 julio 1953.

Toda decisión debería estar patrocinada por las dos Coreas, Rusia, Estados Unidos, Japón y China y debe estar orientada hacia la desnuclearización de toda la península.

Corea en el marco de la Guerra Fría

Las dos Coreas deben marcarse en lo que fue el inicio del conflicto entre este y oeste, entre el capitalismo y el comunismo y marcó el inicio de la Guerra Fría. Desde el fin de la segunda guerra mundial, Moscú extendió sus alianzas y apoyo a los movimientos y apoyo a los movimientos comunistas en Europa con la creación de las llamadas democracias populares, totalmente alineadas a Moscú.

Por eso, el presidente de Estados Unidos Harry S. Truman en 1946, afirmó “Rusia debe enfrentarse a gente que la frene con un puño de acero”.

Desde 1947, se inicia la política de contención, tanto en el continente europeo como en el continente asiático frente al Plan Marshall de los estadounidenses, la URSS creó el proyecto Kominform de alianzas de los comunistas del mundo y responde con la arquitectura económica del Consejo de Asistencia Economica Mutua (Comecon), la Rebelión de Praga y el Bloqueo a Berlín, indicaban la nueva ruta de la confrontación internacional, así surge la creación de dos Estados alemanes.

En China, la guerra civil permite el triunfo de Mao Tse Tsung y crearon la República Popular aliada a la Unión Soviética. La Primera guerra de Indochina une a Estados Unidos y a Francia, cuando el líder comunista Ho Chi Ming había proclamado la independencia de Vietnam en 1945, después de 8 años, Francia es derrotada y el país dividido en dos Estados siguiendo el modelo de Alemania y el futuro modelo de Corea, una misma nación dividida en dos Estados, uno capitalista y uno comunista. Después de la derrota de Japón, Corea quedo dividido en dos zonas de ocupación, separadas por el Paralelo 38: Soviética al Norte y Americana al Sur.

La Capital Pyongyang bajo la dirección de Kim Il Sung con el pleno respaldo soviético y chino; y Seúl con la presencia de las Fuerzas Aliadas comandadas por Estados Unidos, de nuevo se aplicaba la lógica de los dos bloques. Por eso se explica el Tratado del Atlántico con la creación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), y posteriormente el Pacto de Varsovia en la defensa de los países comunistas. Esta división se complica por la proliferación nuclear, inicialmente solo con los cinco miembros del Consejo de Seguridad pero consecutivamente con otras potencias nucleares: Israel, Pakistán, India y ahora Cora del Norte con su amenaza nuclear y de bombas atómicas.

La Primera Crisis Atómica que puso al mundo al borde del conflicto nuclear fue en 1962 por los misiles en Cuba. En estos días podríamos estar frente a otra amenaza nuclear por los misiles y la bomba de hidrogeno de Corea del Norte. 

Península sin guerra pero sin paz

Las negociaciones entre las dos Coreas siempre han estado sometidas al entorno regional y mundial con la necesaria participación de Norte y Sur, pero también de Tokio, Moscú, Pekín y Washington y ahora el Consejo de Seguridad. Con la división de la Península Coreana y el inicio de la Guerra Fría, se partió de un hecho concreto con la ocupación militar y los sistemas de los dos nuevos Estados.

La Guerra de tres años no condujo a la paz definitiva, sino con un Armisticio. Entre las dos Coreas se han desarrollado todos los procedimientos y modalidades para la negociación. Estos procesos han tenido los más rigurosos formalismos, como el encuentro presidencial en 2000, entre Kim Jong Il y Kim Dae-jung y la Cumbre de 2007 entre Roh Moo-hyun y Kim Jong Il, nuevamente. 

El actual presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, desde que llegó al poder (en mayo 2017), instó a continuar el diálogo para la reconciliación y reducir las tensiones. La última reunión fue durante la Cumbre de Asean en agosto de 2017, cuando los dos cancilleres exploraron la posibilidad de nuevos encuentros. 

Para entender mejor el laberinto coreano, es necesario leer El Prisionero, del escritor surcoreano Hwang Sok-Iong. No habrá guerra nuclear pero tampoco soluciones inmediatas. Ni a Estados Unidos, ni Rusia ni a China les conviene una Corea unificada. Prefieren una Corea sin guerra pero sin paz.

*Julio César Pineda es diplomático,  internacionalista y profesor universitario.

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