Espacio publicitario

Fernando Suels: "La cámara se convirtió en un actor en Pina"

"La nominación (al Óscar) ha sido el reconocimiento a la sensibilidad de Wim Wenders"

Fernando Suels: La cámara se convirtió en un actor en Pina

He visto la película más de un par de veces y no puedo negar que me produce una gran emoción, ha dicho el bailarín (Cortesía Fernando Suels)

  • ÁNGEL RICARDO GÓMEZ

04 de abril de 2012 09:27 AM

El venezolano Fernando Suels Mendoza, quien bailó con Pina Bausch por más de 15 años, habla de su experiencia en la película de Wim Wenders en tributo a la fallecida artista. El documental está en cartelera por los días del Festival Internacional de Teatro de Caracas.

-¿Cómo fue la preproducción?

-Previo al período de filmación, tuvimos sólo un par de sesiones destinadas a experimentar con la tecnología 3D, un ámbito completamente nuevo para el director. Esas primeras sesiones crearon entre nosotros un gran entusiasmo, era el comienzo de una aventura desconocida...

-¿Cómo fue el registro de las coreografías?

-Hubo cuatro coreografías que fueron filmadas integralmente: Café Müller, La consagración de la primavera, Vollmond y Kontakhof. Las tres primeras fueron filmadas durante las funciones, con público en la sala. Kontakhof se filmó también en su totalidad, pero sin audiencia. Las escenas pertenecientes a otras piezas, filmadas en exteriores, fueron trabajadas separadamente y en un modo más cercano, con cortes y muchas repeticiones.

-¿Cuáles fueron las particularidades tecnológicas al trabajar en 3D?

-Sólo en una ocasión participé en un proyecto filmado, esto fue en el 2001 bajo la dirección del fotógrafo y cineasta Peter Lindbergh. Y en esa oportunidad la cámara no estaba tan presente como lo estuvo durante el rodaje de Pina. En la producción de Wim Wenders, la lente se convirtió prácticamente en un actor más, que interactuaba directamente con nosotros en el escenario. Un enorme brazo mecánico entraba desde el público hasta una distancia muy íntima con los bailarines en el escenario. Al principio de las filmaciones era apabullante, pero tuvimos que acostumbrarnos a esa nueva presencia durante las funciones.

-¿En qué insistía el cineasta cuando los dirigía?

-Sus acotaciones se focalizaban, en primer lugar, en la relación de la acción con el entorno, fuese este el escenario, la naturaleza o un espacio al aire libre. Y en segundo lugar, nuestra interacción con la cámara. En otra sección de la película, los retratos y las entrevistas, el trabajo fue diferente. Era algo que no existía previamente. Y para estas escenas, el director nos dio la libertad de mirar hacia nosotros sin decir palabras, y durante este proceso nos filmaba. Nos pidió simplicidad y ser nosotros mismos, explicar de forma cercana la manera en la que trabajábamos con Pina.

-¿Cuál es su parte favorita del documental?

-Disfruto mucho viendo la escena en la que Dominique Mercy y Malou Airaudo, disciernen sobre la creación de Café Müller delante de una maqueta de la escenografía de la obra. Es para mí un momento de mucha ternura, escucharlos hablar con simplicidad de una obra tan especial. Es mágico el momento cuando se ve entonces a los bailarines personalizarse en la maqueta: como en un sueño...

-¿Recuerda alguna anécdota del rodaje?

-El último día de rodaje se filmó la línea de las cuatro estaciones perteneciente a la pieza Nelken (Claveles), en la montaña. Participamos todos los miembros de la compañía y algunos exbailarines. La locación era muy sugestiva, había algo de comunión, de fiesta, en el ambiente. Recuerdo que esa tarde hacía mucho frío, la brisa era helada. Todos estábamos cubiertos con abrigos de invierno, y debajo de esa indumentaria llevábamos ligeros vestuarios, especialmente las chicas. El tiempo apremiaba, pues ya estaba cayendo la noche y la luz cambiaba muy rápidamente. Wim en la cima y con un altoparlante. Mientras, esperábamos la orden del director, saltábamos, corríamos, nos abrazábamos, para calentarnos, y al llegar el esperado "¡Acción!", no podíamos creer que un segundo antes estábamos temblando del frío.

-¿Qué fue lo más difícil para usted como bailarín?

-Durante una de las sesiones individuales, Wim filmaba una de mis danzas de la pieza Bamboo blues. Estábamos en el teatro de Wuppertal. No recuerdo cuántas, pero tuve que repetir esa danza muchas veces. Es un pasaje algo difícil, y comencé a tener calambres. Esta sección no aparece en la película, pero al menos está en las escenas cortadas.

-¿Pina no ganó el Oscar, pero cuál fue la trascendencia de estar nominado?

-La nominación ha sido el reconocimiento a la sensibilidad de Wim Wenders en relación con la obra coreográfica de Pina Bausch y a la ardua labor cumplida por el cineasta para llevar este proyecto a buen puerto. Para Pina, la compañía y todos sus bailarines, un medio de ampliar horizontes desde otra visión, acercando posiblemente un nuevo público a una obra que toca a personas de culturas y razas diferentes.

Espacio publicitario

Nombre y Apellido:

Email:

Escribe tu comentario:

Escribe los caracteres que ves en la imagen:

Normativa para emitir comentarios
  • Al emitir su opinión en El Universal debe hacerlo con Nombre y Apellido, no se aprobarán mensajes con datos incompletos.
  • El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro.
  • Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
  • El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.
  • Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quien los escribe.
  • El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
  • El Universal no permite la publicación de mensajes xenófobos o discriminatorios.
  • El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.

Espacio publicitario

ENCUESTA

Espacio publicitario

Espacio publicitario