Espacio publicitario

Vida nocturna caduca a las 11:00

Inseguridad, altos costos, la falta de efectivo y transporte pasman las noches

  • JULIO MATERANO
  • DELIA MENESES

26 de noviembre de 2017 05:30 AM

PARA COMPARTIR

Vida nocturna caduca a las 11:00

Caracas.- Son cinco, acaban de culminar su trajín como tesistas y los desborda el júbilo. Ya se presumen licenciados en Comunicación Social y lo van a celebrar hoy, quieren hacerlo en el casco de Caracas, lo más accesible para todos. La cita es en la plaza Bolívar y la reunión en un sitio aún por definir. Esperan bailar con desparpajo. Es  la tarde del jueves y la oscuridad avanza desvergonzada, afanosa: queda poco tiempo para decidir. Los tres primeros universitarios en llegar, Yonaire, Gustavo y Maciel, barajan sus propias opciones para festejar. Pero la oferta es estrecha y el tiempo breve.

Para quienes buscan ser sorprendidos por una ciudad de horarios constreñidos, la oferta de locales nocturnos y servicios recreativos es cada vez más angosta, una realidad que impone una odiosa urgencia y que en la práctica está asociada a la falta de servicios: el transporte languidece a las 6:00 de la tarde, el efectivo corre a cuenta gotas y los comerciantes despachan sus jornadas casi en simultáneo. Lo hacen a contrarreloj como para huir de la desolación que embiste la ciudad después del día transcurrido.

Yonaire Durán tiene 25 años, está por graduarse en la Ucsar y resiente el espíritu de una urbe que se le antoja afantasmada. "Cuando salgo del trabajo o de la universidad es como si ya se me hubiese acabado el día, consigo todo cerrado, pocas veces tengo efectivo y los puntos de pagos electrónicos son muy lentos".

Al igual que ella, sus cuatro compañeros se niegan a criminalizar las noches, a vivirlas tras el cerrojo, un encierro que impone hora de llegada. "Hay que gozar", se animan.

En el Centro, tres locales, entre ellos Chocolate con cariño, El techo de la ballena y Atrios, encabezan la oferta nocturna, una que muere a las 11:00 p.m., cuando más. A la lista también se le suma Venezuela Nutritiva, un servicio de alimentación "socio-productivo", que respondía al Instituto Nacional de Nutrición, y que allí mutó a un espacio para celebraciones.

En Caracas, coinciden gerentes de locales, las noches caducan súbitamente, son el amago de una fiesta que culmina antes de comenzar. Francisco Bejarano, gerente del Restaurante Atrios, en el casco de Libertador, una zona de la ciudad que en los 90 concentraba el abanico de diversión,  dibuja con cifras el pánico silencioso de los prestadores de servicios. Asegura que su local tiene una capacidad para 300 personas, pero en el mejor de sus días solo llega el 10% de su público, uno que no termina de capitalizar. 

"Tenemos 35 años y nos hemos reinventado para  cautivar al caraqueño. La gente tiene miedo de salir, pero aquí vendemos un ambiente de calidad. Tenemos karaoke y hacemos eventos", explica Bejarano. 

El mercado caraqueño, cuya agenda nocturna se vence mucho antes de la medianoche, contrasta con el temple de ciudades como Lima, Bogotá y Quito, donde las noches cobran vitalidad.

Al respecto, Jesús Ballestero, quien se dice emprendedor y especialista en marketing culinario, pone sobre la mesa su vivencia en Bogotá y sirve su experiencia en torno a la zona rosa, al norte de esa ciudad. Allí, dice, decenas de locales, discotecas y cafés son las entrañas de una capital con una vida nocturna que vibra.

"Hay de todo y aunque es una de las áreas más exclusivas de la ciudad, la oferta es muy gentil. Las calles y bulevares están cuidadosamente iluminados y la policía patrulla en bicicletas. Lo mejor de todo es que han surgido cafés vintage que son los catalizadores de una movida cultural", comenta Ballesteros, quien ha vivido en Europa.

A la falta de entrenamiento del recurso humano, que compite con la recesión económica, Gisela Arteaga, encargada de una heladería, que antes fue una discoteca en el Centro, agrega el vértigo de comerciantes al apostar por un área que pide ser reinventada. Arteaga asegura que hay muchos espacios que surgen de momento y que cierran con el mismo afán con el que abren.

La situación obliga a los dueños de comercios a claudicar en la industria del entretenimiento. "Hace falta sentido de pertenencia, que la gente crea en la ciudad como un espacio de encuentro".

Los negocios de puertas trancadas, como tiendas de ropa y zapatos que cierran a las 6:00 p.m. perfilan la crisis. La coyuntura no solo afecta el Centro, también asalta zonas como Sabana Grande y Las Mercedes, el corazón comercial de Baruta, donde cerró 40% de los comercios, según empresarios consultados en la zona por El Universal. De 150 grandes comercios quebraron 60 en menos de un año, admitieron.

Juan Contorianos, presidente de la Asociación de Comerciantes de Sabana Grande, otrora alternativa, advierte que a partir de las 8:00 p.m. el bulevar se torna peligroso y las personas van a su riesgo pues hay poca vigilancia.  Durante el día la zona tiene a unos 15 funcionarios de la Policía de Caracas y 50 de la PNB. Allí la movida nocturna se reduce al Callejón de la Puñalada y a la calle Villaflor, donde los bares cierran a la medianoche. En la Casanova y la Solano los restaurantes bajan sus santamarías a las 11.

 "Durante todo noviembre el bulevar ha tenido un aspecto frío y desolado: no se siente el ambiente navideño". A juicio de Contorianos, 2017 ha sido el peor año en los últimos 60 años, una lectura que atribuye a las bajas ventas y la falta de inventario. Asegura que hay un rubro que está muriendo y es el calzado nacional, lo que se observa en las vitrinas vacías.

Este año han cerrado hasta 40% de los comercios de Sabana Grande y las transversales de las avenidas Casanova y Solano. "Muchas tiendan cambian de rubro o rotan de dueños". 

250
mil, como mínimo, necesita una pareja para cubrir gastos por bebidas y comida en una salida. 

Vencer el miedo

Francis Chaurio, gerente de  Chocolate con Cariño, un local que surgió hace 6 años en la esquina San Jacinto, se sabe emprendedora. Cree que es necesario que los caraqueños se apropien de sus espacios para vencer el desánimo. "Cuando nos quedamos sin azúcar, empezamos a fabricar nuestra propia granadina a base de concentrados de helados. Luego hicimos lo propio con el pan. No solo horneamos el pan para hamburguesas, fabricamos todo lo que vendemos".

A la pregunta de cuánto necesita una pareja para divertirse, los jóvenes arrojan sus propios cálculos: entre 250 mil y 500 mil bolívares.  Una cerveza en el Centro oscila entre 10 mil y 12 mil bolívares; un coctel entre 18 mil y 26 mil. Y una hamburguesa puede costar hasta 55 mil. "Necesito toda mi quincena para compartir con mis amigos", dice Román Barrios, de 31 años.

La arquitecta Valentina Caradonna, miembro de Enlace Arquitectura, explica que la noche impone una frontera. "La vida ciudadana se limita a la luz del día porque en las noches dejas de tener el apoyo de las leyes. Eso nos limita mucho y nos encierra. El día cada vez se nos hace más corto, pues en el tiempo que las personas tienen para recrearse, que es después de su trabajo, las opciones son pocas".
En la práctica, muchas licorerías y sus calles adyacentes cada vez más funcionan como bares a cielo abierto para reunirse a la salida del trabajo. 

40    
por ciento de los locales de Sabana Grande y Las Mercedes han cerrado este año por la crisis económica.

Espacio publicitario

Nombre y Apellido:

Email:

Escribe tu comentario:

Escribe los caracteres que ves en la imagen:

Normativa para emitir comentarios
  • Al emitir su opinión en El Universal debe hacerlo con Nombre y Apellido, no se aprobarán mensajes con datos incompletos.
  • El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro.
  • Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
  • El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.
  • Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quien los escribe.
  • El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
  • El Universal no permite la publicación de mensajes xenófobos o discriminatorios.
  • El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.

Espacio publicitario

Espacio publicitario

ENCUESTA

Espacio publicitario

Espacio publicitario